miércoles, 6 de marzo de 2013

Strand - Paz (Foehn Records 2003)

Mira por donde en estos días conduzco mi nave espacial por territorios desolados, donde las huellas de lo que fue la humanidad se están desintegrando erosionadas por el paso del tiempo. Sólo se reciben los ruidos amortiguados que nacen de las viejas máquinas que siguen funcionando, emitiendo ya su canto de cisne, interrumpidos por abruptas interferencias. Ocasionalmente surgen por el altavoz voces celestiales que te hacen pensar que ya estás en el otro mundo o en un mal sueño, ritmos de aquellos que incitaban a la juventud al baile, voces cibernéticas que repiten un mensaje. Accidentes todos. Aquí, efectivamente, hay paz, pero paz post-apocalíptica, fruto de la estupidez y ambición humana desmedida. Y aunque el paisaje sea ruinoso no está exento de belleza. La esperanza aparece en forma de piano, y la rabia, en la voz de Arnaud Michniak del grupo Programme. Y aunque los ritmos estén rotos el viaje hay que hacerlo hasta el final. Más o menos esta es la sensación que me deja este disco de electrónica no hecha para bailar, sino para escuchar (y pensar).
Strand es el proyecto personal de Miguel Gil Tertre, que aparece por esos mundos de internet definido como músico y artista visual. Este es el primer disco completo que salió a nombre de Strand, antes hubo uno compartido con Polaroïde. Después de este, unos cuantos más. ¿Puede ser la música electrónica política? Pues me parece que sí.




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