martes, 23 de julio de 2013

Tiger Menja Zebra - Com Començar Una Guerra (Music Or Nothing Records 2012)


Las mil caras de David Area
Hoy afrontamos nuestra tercera colaboración en mi querida sección Artista Invitado. Ha costado, pero aquí está. En esta ocasión tenemos a David Area, nombre obligado y que saldría por mil sitios distintos si quisiéramos hacer un recorrido por el ruido y todos sus aledaños en estos últimos 3 años. David comenzó su andadura musical bajo el nombre de Vacilo The Cook, dejándonos una cinta compartida con Gyakusatsu. También en 2012, junto con Grassa Dato, crean el dúo Abductores. Ya en este año ha refundado su proyecto personal con el nombre de Catatonic State, con el que no ha parado, ya tiene en su poder una cinta autoeditada, un CD editado en el sello australiano Smell The Stench y otro compartido con el francés Vomir. Además, dentro de muy poquito tendrá nueva referencia editada en Doministiku, esta vez a su nombre, con el título de Teima. Además en todo este tiempo dio vida a la web Fungus Cerebri, punto de encuentro y centro de referencia de todos los amantes de estas sonoridades, y que acaba de convertir en un fanzine de papel. Además lleva los designios de Mattoid Records y dio vida al efímero sello Fungus Cerebri. Así que con todo esto, desde aquí le agradecemos que haya encontrado un hueco para colaborar en el blog. Desde el principio le propuse que el disco a reseñar fuera este Com Començar Una Guerra de Tiger Menja Zebra y así ha sido.

David dice:
Un día cualquiera recibí el encargo de este blog para realizar una reseña de un disco de una banda que desconocía por completo. El por qué de este ofrecimiento a mi persona también era un misterio, pero todo es cuestión de ir atando cabos.
"Com començar una guerra" (Music Or Nothing #1, 2012) es el álbum de debut de los catalanes Tiger Menja Zebra, una amalgama de sonidos difícil de explicar ya que estamos ante un trabajo a medio camino de todo. Un cruce de senderos estilísticos sin una referencia fija. Echando un vistazo a lo que otros han escrito sobre esto mismo, me encontré con definiciones como "Extreme Noise Terror pasado por un filtro post-pop". Discrepo.
Y es que el "Extreme Noise" es otra cosa y el "post-pop" creo que es una de esas etiquetas que se puede aplicar casi a cualquier cosa que pueda ser tarareada. Así que olvidémonos de parafernalias lingüísticas y quedémonos con el Terror.
Y es que si comenzamos con el título del disco (creo que no es necesaria la traducción) y seguimos con descripciones como "Com més fort li dónes, més fort s'hi torna" (Cuanto más fuerte le das, mas fuerte vuelve) o "Obriré el teu cap per posar-hi flors" (Abriré tu cabeza para ponerle flores) queda patente que un cierto aire tétrico rezuma en la atmósfera general del disco.
Pero vamos a profundizar un poco más ya que la superficie siempre es tímida y esconde las mas maravillosas grandeza y bajezas.
Comienza el álbum con el tema homónimo. Ritmo y síntesis por un tubo salpicado de cierto nihilismo y desencanto acentuado (a pesar de su segundo plano) por las voces y ciertos elementos de maquillaje industrial. Muchos lo tildarían de track agresivo y todo depende de la escala, pero para comenzar una guerra sería suficiente. No así para terminarla.
Contrapunto. Tras el inicio abrupto, es difícil esperar que lo siguiente comience con guitarras acústicas. "Mourem les estrelles amb els dits" (Moveremos las estrellas con los dedos) me lleva directamente a recordar como glorias de la electrónica popular de finales de los 90 y principios de los 2000 (citemos a The Chemical Brothers por nombrar alguna) se acercaron al rock y al pop británico para ganar más adeptos si cabe. Tema bien estructurado pero particularmente pienso que sin mucho discurso.
Todo parece indicar en los primeros minutos de "Pot una espurna plantar cara al foc?" (¿Puede una chispa plantar cara al fuego?) que el carácter pausado del anterior tema se prolonga en este. Y en cierto modo es así, hasta que un delirante bajo sintetizado abre el camino para el ritmo desenfrenado y las guitarras distorsionadas. "Relax, try again" y volvemos a repetir. Yo hubiese apostado por estas partes punzantes para una mayor longitud de la pista, de letra abiertamente politizada. Diferente.
"No cal ser de Brooklyn" (No hace falta ser de Brooklyn) contiene uno de los momentos más gloriosos de todo el disco allá por el minuto 1:40. Crudeza hardcore, merodeando por los caminos empedrados de lo que se denomino Digital Hardcore con Atari Teenage Riot a la cabeza. Una pena que sea un espejismo.
Un Déjà vu. Eso es "Que et follin", sin traducción de nuevo. Vuelta a las guitarras meláncolicas y folkies. Si he dicho bien, folkies. Si es que ya lo avise: todos los caminos llevan a Roma y (casi) todas las etiquetas llevan a Tiger Menja Zebra en algún momento. Tema corto pero suficiente. No hay más.
Ahora si que llegó el momento de disfrutar. Los inicios de "Com més fort li dónes, més fort s'hi torna" rezuman paisajismo industrial y óxido corrosivo por los cuatro costados. Todo ello perfectamente hilado con un importante muro de distorsión y con un ritmo que parece abrirse paso entre la destrucción como Pedro por su casa. Los sintes futurístas y ácidos no son sino, otras piezas del puzzle implosivo. Difícil de superar.
Vamos acercándonos al final y un título tan hippie como "Obriré el teu cap per posar-hi flors" ofrece melodías poperas y pegadizas: tanto que hasta en el propio track se tararean. De estructura un tanto anárquica, esta canción podría ser el manifiesto estilístico de Tiger Menja Zebra si no fuera porque carece de la fuerza de momentos pasados. Next.
Y ponemos el punto y final con una pista de temática muy actual. "Qui té por del rei?" (Quién tiene miedo del rey?). Realidad plasmada con gran disimulo (o no) y con cierta solemnidad militar en sus notas. Curiosa manera de terminar el inicio de una guerra, las cuales suelen comenzar reyes o equivalentes.
Desglosado el contenido musical no quiero terminar esta humilde opinión sin remarcar el contenido altamente reivindicativo, crítico y activista de las letras, escritas en un momento donde la situación social, económica y laboral no había tocado fondo todavía y que cobran mas fuerza en los días que vivimos. Este es el auténtico terror.

Alfredo dice:
Mira por donde he estado investigando un poco sobre maquinarias de relojes de cuerda, en estas minúsculas máquinas conviven un montón de piezas distintas. Coronas, tija, piñones, puente, barrilete, rochete, trinquete, muelle real... Todas en perfecta armonía y disposición para crear un mecanismo de precisión que además fascina. Creo que la metáfora está clara.  En este disco conviven multitud de elementos, y si bien el engranaje serían los ritmos contundentes, y ese tono bélico del sonido, que recorren la mayoría de las canciones, las capas de ruido, las voces, la electrónica, las baterías, los pitidos, las interrupciones, los momentos de calma, ese intro a guitarra acústica y mil cosas mas, son el resto de piezas que completan el artefacto. Pero esperen, como dejan claro mis investigaciones, del mero hecho de conocer las piezas y su nombre no se desprende que usted pueda desmontar o montar una maquinaria tan intrincada con éxito. Para hacerlo se necesita mucho oficio. Traspasando otra vez la metáfora, no se necesita sólo oficio, sino también grandes dosis de talento para a partir de los elementos antes nombrados y otros tantos que seguro que me dejo en el tintero armar este disco. Así que no son las piezas, con las que sin duda cualquiera podría hacer un desaguisado, sino la pericia de los músicos al engranarlas, la que hace que esto se convierta en un artefacto de precisión que además fascina, y si me lo permiten, que acciona una auténtica bomba de relojería. Tiger Menja Zebra, los relojeros en cuestión, son Xavi Font, Eduard Novoa y Josep Arnan, ayudados a la batería por Gustavo García. Además todo envuelto en una preciosa caja de cartón. Directo al escaparate de tu joyería.

David quiere que escuches Com més fort li dónes, més fort s'hi torna.



Alfredo quiere que escuches Pot una espurna plantar cara al foc?.

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