martes, 11 de febrero de 2014

El disco de la Navidad. El Pilar Azul - La Constante Sin Nombre (El Hombre Bala Records 2013) / Edith Crash & Alex Augé - Inonde (Vagueness Records 2013)


Muchos discos nuevos hemos escuchado en estos meses de diciembre y enero. Muchos y muy grandes. Desde el Salsa De Cuervo de Fasenuova hasta la reedición de Malaspecto. Desde todas las grabaciones de Paralelo hasta el debut de El Pardo. Desde lo nuevo de Persona hasta las reediciones de The Fruhstucks. Mucho y muy bueno, la maqueta de Fàstic, las autoediciones de Supertrópica y Roots Harmony.
Pero claro, no me voy a poner a hablar de todos estos discos a la vez, nunca terminaría. Ni tendría sentido decir que todos han sido los discos de la Navidad, entre otras cosas porque, por diversos motivos, los discos de mi Navidad han sido Inonde y La Constante Sin Nombre.

Si hay alguien que siga este blog con asiduidad verá que últimamente Vagueness Records ha aparecido si no por un lado, por otro. Se puede pensar que estamos un poco obsesionados con ellos, y no voy a negarlo. Pero esta obsesión sana no resta ningún mérito a lo que es Inonde, un discazo de pies a cabeza. Y ahora estoy hablando objetivamente. La terna de canciones que abren el disco es bárbara, seductora, arrebatadora, rabiosa, sorprendente... Tienen que probarla.
Edith Crash y Alex Augé se han marcado un disco precioso, de una fuerza emocional inusitada, incluso en los temas más reposados. Edith lleva en activo desde 2010, en su bandcamp esta es la quinta referencia a su nombre. Por su lado, Alex Augé lleva apareciendo en los créditos de discos desde 1992. Juntos han grabado Inonde.
Un disco que me ha reconciliado con mi familia, que en bastantes ocasiones me recrimina lo extraño de la música que escucho. En esta ocasión todos estamos de acuerdo en que esto es una maravilla mayúscula en siete canciones que se deslizan por los recovecos de tus sentidos y hacen tus delicias. Si escuchar la voz de Edith es sanador, el modo en que Alex impulsa las canciones desde su saxo, o su Fender Rhodes, es pura virguería. La sutileza a la hora de enhebrarse con la guitarra, los cachivaches y la voz de Edith, la sensibilidad con que aporta aires de distintas latitudes musicales, es goce auténtico. El pop que se acumula en este disco es sensitivamente desgarrador cuando se pone desafiante, como en Inonde y Colonne, y casi lo es más cuando se convierte en susurro. Pop que musicalmente no se deja atrapar en ninguna etiqueta, cualquier intento de definirlo es en vano. Sólo queda escuchar.


La Constante Sin Nombre es uno de los títulos de disco que más me ha gustado últimamente. Debe ser deformación profesional, uno se ha metido media vida entre números, operaciones, variables y constantes. Sí, constantes, números que andan escondidos en la naturaleza, que guardan sus misterios y que emergen de manera maravillosa casi siempre después de arduas investigaciones. Pi, la constante de Euler, la de Planck, el número de Avogadro, la sección aurea, la constante de Gravitación, todas con nombre. Menos la que nos presenta El Pilar Azul, que para mi emerge igual de poderosa.
No conocía de nada al grupo, bueno, una vez escuché que iban a editar un single compartido con alguien, pero por mucho que he buscado ahora no he encontrado ni rastro, igual lo imaginé. Lo que si puedes encontrar en su bandcamp son dos Ep's de hace ya algo más de un par de años donde ya aparecían algunas de las canciones aquí presentes.
La primera vez que puse el disco, los ojos se fueron abriendo paulatinamente, asombrados por las sensaciones que recibían mis oídos. Y así La Constante Sin Nombre va emergiendo en toda su plenitud, entre guitarras furiosas, notas de piano, ambientes oscuros, tempestades de belleza, plácida tensión, mostrando su naturaleza precisa, inabarcable, causando sorpresa, asombro, y una cierta sensación de armonía, de felicidad callada y contenida a pesar de la brutalidad que desvela.
No sé si La Constante Sin Nombre acabará explicando algo, pero si estoy seguro que le da sentido a muchas cosas.

Según los créditos en Inonde, además de Edith y Alex, participaron Alan Barate, Jim Noel, Leïc Calatayud y Florencia P. Marano. Tras El Pilar Azul están Adán Zeus, Cristian Muñoz y Daniel Benavides.

Inonde viene el funda de cartón delgada con bolsita de plástico y una preciosa portada de Alicia Marano de título La Inundación, toda una realidad de lo que este disco hace contigo.
La Constante Sin Nombre es un CD en una caja normal, con un diseño que refuerza la sensación de estar a punto de desvelar una verdad en toda su magnitud, entre la oscuridad reinante. Es obra del propio Adán Zeus.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada