martes, 6 de mayo de 2014

Bajistas


En mi imaginación, cuando me dio el gusanillo del rocanrol, siempre me veía tocando el bajo. No se si fue porque era un negado para la música y pensaba que aquello con cuatro cuerdas eran lo más fácil de tocar o porque pensaba que en un escenario estaría cómodo en un rincón, lejos de vocalistas y guitarristas, un poco apartado de los focos, pero en perfecta sintonía con la bataca. A la hora de la verdad, lo más cerca que he estado de todo esto fue el par de veces que me calcé el de Santi "El Menda" mientras nos poníamos ciegos en su casa.
Así que hoy se me ha ocurrido hacer un recorrido por los bajistas que de tener hoy 16 o 18 años, y la posibilidad de fabricar pósters de quien quisiera, poblarían las paredes de mi habitación. Las razones puede que sean de cualquier tipo menos musicales, pero bueno, la música es algo más que música.
De manera más o menos cronológica según los fui conociendo estos son mis ídolos de las cuatro cuerdas.

Luis Auserón.
De Radio Futura, claro. El primer bajista que llamó poderosamente mi atención, el vértice menos visible del trío. Las miradas solían caer sobre Santiago Auserón, vocalista, o Enrique Sierra guitarrista y poseedor de aquellos míticos pelos de punta. Siempre me pareció que ocupaba el lugar medio en la sombra que a mi tanto me gustaba. Después de la disolución del grupo sacó en solitario un discazo tremendo de título En La Cabeza y después ya le perdí un poco la pista, aunque sé que hubo otro par de discos a su nombre, otro con Klub y otro con Amantes Del Eco.



El Drogas.
Enrique Villareal "El Drogas". Bajista de Barricada. No Hay Tregua fue el primer disco que me dejaron mis amigos heavies y que me gustó mucho. Y al frente un tipo con los pelos hasta el culo y unas pintas que lo harían el jefe de cualquier barrio. Puro carisma, creo que no habré sido el único humano que en algún momento de su vida habrá querido ser como él. Y aunque después de Por Instinto perdí el interés por Barricada, el que haya colaborado en el último disco de Kokoshca nos lo ha vuelto a traer a casa. Bueno, eso y que uno por muy indie o amante del ruido o lo que quiera que sea, bastante a menudo se pone algún clásico de los Barri.



Mikel Anestesia.
Borreroak Baditu Milaka Aurpegi de Negu Gorriak debe ser uno de las bombas sónica que no ha perdido ni un ápice de su fuerza en estos 20 años. Verlos en directo presentándolo, algo difícil de olvidar. La alineación de Negu Gorriak en aquella época es mítica, Fermin e Iñigo Muguruza, Kaki Arkarazo, Mikel B.A.P. y el mencionado Mikel Anestesia. Encima de un escenario, con aquellos pantalones que le dejaban las canillas al aire, como diría mi madre, piernas abiertas y agitando su cabeza era algo impresionante. Eso, y sus trabajos con Anestesia, 2Kate y Kuraia.



Jane De Maeztu.
Su nombre aparece asociado a dos de las mejores bandas que dieron los ochenta y todo aquello de La Movida. Estuvo en La Mode y Alphaville, con los primeros creo que no llegó a meterse en los estudios de grabación, con Alphaville aparece en los créditos de El Desprecio. Me enteré de su existencia en los noventa, a la vez que empecé a escuchar a ambas bandas con fundamento. Su nombre me gustaba, me parecía que tenía fuerza, pero por más que busqué en aquellos noventa me fue imposible ver una foto suya. Era para mi como una sombra de aquella época, y desde entonces un nombre que vuelve periódicamente a mi cabeza. Ahora, en estos momentos de sobreinformación si se la puede ver, aquí al ladito de José Luis Abel.



Nacho Laguna.
En 1991 Corcobado monta los Chatarreros De Sangre Y Cielo, por allí pasan unos cuantos músicos con mucha historia a sus espaldas, Susana Cancer, Ana D, Justo Bagüeste, Javier Arnal, Nacho Colis, Alicia Salguero... y siempre al bajo Nacho Laguna. Todos un poco a la sombra del líder, fueron dos los discos que me hicieron prestarle más atención a Nacho. Retratos De Añil, el debut de José Luis Moreno-Ruiz, álbum que graba y produce, y Cantábrico De Emociones, el primer disco que editó a su nombre. Dos discos excelentes que todavía suenan a menudo en casa. Aquí en la reciente reunión de Trifide::Freud.



Andrés Blasco.
La línea de bajo de El Telar De La Locura, el primer disco que escuché de Carmina Burana me perforó el cráneo, la canción desde entonces está entre mis preferidas de siempre, no me cansaré de recomendarla nunca. Antiguo Régimen se podrían animar a hacer una versión. A partir de ahí, una trayectoria que no ha hecho sino que crezca mi admiración hacia él. Después de que se finiquitase la aventura de Carmina Burana, volvió a dar señales de vida con Fitzcarraldo, que tuve la suerte de poder ver en directo, y tras una temporada por Bélgica, creo, volví a saber de él reconvirtido en Truna.



María Manoli.
Ahora que vivo lejos de todo, que no ponen música decente a horas decentes en la tele, que cada dos por tres salen propuestas y grupos la mar de interesantes y que yo ya tengo una cierta edad en la que mi cabeza suma más olvidos que recuerdos, al menos a corto plazo, María, la bajista de Terrier se me antoja como la única persona que empuña un bajo con el mismo carisma que todos los anteriores. Carisma y una gran sonrisa. Aparte de Terrier, hace poco parece que han resucitado Las Jennys De Arroyoculebro donde también maneja las cuatro cuerdas. Ganas de que una vez por todas se vengan a tocar a las islas para salir de mi guarida.

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