viernes, 1 de diciembre de 2017

Caballero Reynaldo - Monolitos (Hall Of Fame Records 2010)

El primer disco de Caballero Reynaldo que llegó a mis manos contenía tristes noticias, editado en 1995, Clásico Con Twist, relataba en breves interludios situados entre las canciones los avatares más significativos, musicalmente hablando, de este músico, de nombre real Reynaldo Martínez, desde su más tierna infancia hasta aquel fatídico día en el que se suicidó sobre el escenario, poco después de sobrevenirle el éxito masivo que sin duda mereció disfrutar desde mucho antes. La posterior trama de cómo la poderosa Radio Fumatrón trató de explotar la figura del fallecido Caballero Reynaldo, tomándolo como artista de referencia para proyectarlo como modelo para una determinada parte de la población, y que terminó en sonado fracaso, quedó plasmada con todo su intríngulis en el disco pirata Episodios Familiares.
Después, ya se sabe cómo es el género humano, una inexcrutable mezcla de ficción, realidad y rumorología acabaría forjando la leyenda, en la que parece que nadie ha conseguido ponerse plenamente de acuerdo. La versión oficialista que vienen promulgando desde hace unos años la mayoría de medios afines al poder afirma que el Caballero Reynaldo nunca existió, y que toda su historia es fruto de la desbordante imaginación de Luis M. González Martínez, bajista de la tercera formación de Mar Otra Vez y miembro del impúdico trío Amor Sucio, que con sus hábiles dotes de comediante, está última palabra usada en su más amplia acepción, habría creado un fake digno de compararse con aquella Guerra De Los Mundos retransmitida por Orson Welles hace ya casi 80 años. Sin embargo, como pudimos ver hace poco más de mes y medio en el especial que le dedicó Iker Jiménez en el estreno de la nueva temporada de Cuarto Milenio, son bastantes los que creen firmemente que existió, incluso pudimos ver en pantalla quien afirmaba ser poseedor del inencontrable disco que nuestro hombre editó con Me Miro El Ombligo Records en los inicios de su carrera, y dan absoluta veracidad a todo lo expuesto al comienzo de este texto e incluso a la rocambolesca historia que sitúa a Reynaldo como pieza clave de la venganza que Madame Ping Y Pong puso en marcha contra los estamentos de la iglesia católica a finales del siglo XV, tal y como se contaba en Una Historia De Darwin, otro ciclo de canciones del Caballero que vio la luz a finales de los noventa. No son pocos los que peregrinan anualmente al lugar de su supuesto fallecimiento. Tampoco faltan los que niegan su muerte y consideran que el Caballero Reynaldo continúa con vida, escondido, junto a Bruce Lee, en lo más profundo de la China roja, y que es allí donde sigue componiendo y desde donde hace llegar sus canciones al anteriormente mencionado Luis M. González, a la sazón capo de Hall Of Fame Records, discográfica en la que se han ido editando la practica totalidad de las grabaciones que han ido viendo la luz en los años posteriores a la fecha oficial de su muerte, y que según uno de sus más reputados biógrafos, Nicolás Arriaga Agrelo, dejó grabadas en cantidades ingentes antes de su fallecimiento. Incluso los hay que solo atribuyen al Caballero Reynaldo una pequeña parte de las en torno a cuarenta referencias editadas a su nombre, y que acusan a abiertamente a Luis M. González de suplantar al verdadero Reynaldo, para en una ominosa maniobra, con el único fin de lucrarse, hacer pasar sus modestas composiciones por las del genial Caballero.
Ya ven cuán de revuelto está el río, y una vez metidos en él, la única certeza es que cada resquicio de luz, que uno cree encontrar para discernir qué hay de verdad en alguna parte de toda esta historia, ilumina la entrada a un abismo aún más difuso e impenetrable.
Así que no queda más remedio que darse por vencido y pasar a hablar de las pruebas tangibles, esa cuarentena de grabaciones que han ido saliendo a la luz desde el último lustro del siglo pasado hasta nuestros días. En esta larga lista de álbumes coexisten discos con sus propias canciones, una trilogía tributo al gran Malcolm Scarpa, innumerables reescrituras de la obra de Frank Zappa, reinterpretaciones transmutando géneros de discos y autores clásicos en la famosa serie de Los Botijos, repasos a su propia discografía con nuevos arreglos, rarezas, descartes, el delirio medieval que emprendió junto a El Visionario De La Lupa que acabó por dar forma a Los Visionarios, y también Monolitos... y su hermano Mongolitos.
Monolitos es un caramelo de pop envenenado, que seguramente hubiera saboreado todavía más si no hubiese leído antes de su escucha nada sobre el método empleado para su construcción, maldita manía, mil veces me he dicho deja ya de leer sobre música. Aún con este pequeña pega, la excitación neuronal al escuchar por primera vez las canciones de este disco e ir encontrando los pocos vestigios que quedan de las que las inspiraron, fue mayúscula. Monolitos deriva del primer disco de Ilegales, que nunca ha estado entre mis favoritos de los asturianos porque siempre me pareció un poco carente de fuerza comparado con mis idolatrados Todos Están Muertos y Regreso Al Sexo Químicamente Puro, y de esto se aprovecha Caballero Reynaldo para terminar de virar las canciones al pop y convertirlas a todas ellas en alucinantes cápsulas en cuyo ADN se trenzan con naturalidad una lejana familiaridad con la sorpresa de lo nunca escuchado. Pop con mayúsculas, pegada inmediata y asombro, gracias también a las nuevas letras que se arriman al absurdo cotidiano, inmersas en coros doowop, con mucha gracia y algo mas de un poco de mala uva. Pura efervescencia musical.
Cuatro año después llegaría Mongolitos, las mismas bases musicales que en Monolitos, pero esta vez con las letras que Jorge Martínez compuso para el primer disco de Ilegales. Como se decía no me acuerdo en qué sitio, solo falta para cerrar este cuadrado mágico que Jorge Martínez vuelva a grabar su primer disco, pero con las letras, obra de Román García, que Caballero Reynaldo canta en Monolitos. Algo a primera vista muy improbable, aunque no falta quien ya lo da por hecho para el próximo 2018, afirmando que Jorge Martínez y Caballero Reynaldo (no olvidemos que su nombre real es Reynaldo Martínez) son la misma persona, esgrimiendo como pruebas extrañas piruetas temporales y las crípticas, y ya famosas, palabras que aparecen al final de los créditos de F For Fake, film de 1973 de, otra vez tenemos que mentar a este otro gran ilusionista, y puede que no sea casualidad, Orson Welles.



jueves, 26 de octubre de 2017

La Muñeca De Sal Y Los Profetas - La Muñeca De Sal Y Los Profetas (Sinedin 2013)

Han pasado muchos años, más o menos veinte, desde que La Muñeca De Sal debutó con Ultra-Realidad. Veinte años de trayectoria durante los que, a mi entender, apenas han recibido la atención mediática merecida. Su segunda grabación, Pirueta, sigue siendo uno de mis discos favoritos en la categoría de Discos Por Los Que Nunca Nadie Ha Roto Una Lanza. No facilita las cosas el que siga inédito en el bandcamp del propio grupo, decisión parece que tomada por el cambio de coordenadas, más formales que musicales, que inició el grupo a partir de su siguiente referencia, el ep y punto de inflexión Marina. Desde ese momento casi dejaron atrás las voces, dando mayor protagonismo a sus largos desarrollos instrumentales aderezados con pespuntes electrónicos. Como corría el año 2001 y ya no cantaban, cayeron en el saco del post-rock, aunque ya en Pirueta hacían gala de una basta galería de recursos y argucias instrumentales, con las que envolvían las letras de José Juan López, que han seguido cultivando con el mismo gusto por el detalle, y también el caos, en sus siguientes álbumes.
Pero no vayamos tan rápido, cuando editaron El Objeto Inexistente, allá por 2002, no sabía yo de su cambio de coordenadas. Debí hacerme con una de las pocas copias de este disco que llegaron a Tenerife, y su escucha me causó cierta indiferencia, a pesar de contener temas tan apabullantes como Indalo, que aparecía en el cd extra que se añadió en la primera edición. En aquel momento yo no era muy entusiasta del prefijo post y evitaba la compra de discos de las bandas que en este país se llevaron el gato al agua, como fueron 12Twelve, Balago, Schwarz y puede que Camping, y me limitaba a grabarlos en cinta si algún amigo me los pasaba. Aún así recuerdo defender la propuesta de La Muñeca De Sal en mi pequeño círculo de amigos con gustos más o menos afines frente a la de las primeras espadas que acaparaban los laureles de la prensa especializada, porque si estas últimas bandas nombradas eran la nueva panacea, El Objeto Inexistente, sin duda, estaba a la altura, y ¿qué coño?, porque además les tenía cariño.
Me alegró que años después, su siguiente disco, Geometría, apareciese entre los mejores discos del año según los lectores del RDL, aunque no hubiese entrado en la confeccionada por los periodistas de la propia revista, lo que me pareció todavía más meritorio. Pero a partir de ese momento, a mis ojos, se los tragó la tierra y solo los volvió a escupir cuando se editó en cd este La Muñeca De Sal Y Los Profetas. Fue toda una sorpresa, y luego, una delicia escucharlo. Disco de versiones con 10 vocalistas invitados en el que cada cual eligió el tema que quería cantar, y que a pesar de los orígenes tan dispares de las elecciones, que van desde Gabinete Caligari a Jaume Sisa, de The Beatles al muy desconocido, por estos lares, grupo brasileño Los Hermanos, de Radio Futura a Black, aquel de Wonderful Life, que no paraba de sonar por todos lados a finales de los 80, no solo es absolutamente coherente sino que acumula ciertas virtudes y logros muy difíciles de encontrar en discos de similares planteamientos. A mi parecer, uno de las mayores, es el de hacer que vuelva a escuchar con otras orejas La Estatua Del Jardín Botánico, la que para mi siempre había sido una de las canciones más sobrevaloradas de Radio Futura, y todavía más remarcable es que por fin me abriesen los ojos para que me diese cuenta de que Quasevol Nit Pot Sortir El Sol es realmente la gran canción que no acababa de ver por mucho que me pusiese la original. Hay más aciertos, claro, lo que hacen junto a Senior en El Vell I El Jove simplemente es de traca, bueno, todo son aciertos, dejando la sensación, tras ver los resultados, de que La Muñeca De Sal es un serio candidato a grupo deseado por cualquier autor para que arregle, vista y estruje sus canciones. No en vano Sergio Devece, miembro de nuestro salado juguete desde 2005, ha acabado como bajista fijo de la banda de Corcobado, uno de los primeros en ser invitado a participar en este festín.
Por otra parte, olvidarte en cada escucha de que aquí aparecen cantando Nacho Vegas, Fernando Alfaro y el Sr. Chinarro entre otros, además de disfrutar en la misma medida que con el resto de temas, con los dos instrumentales que abren y cierran el disco, la melancólica Manifesto y la más perturbadora Zelig, no son más que otros síntomas inequívocos que confirman el buen hacer y la autoridad con que se mueven nuestros protagonistas en esto de hacer música. No les digo nada, si se atreven con 8:10, su último disco publicado, que no para de dar vueltas en mi reproductor. Absolutamente maravilloso y adictivo.
En la grabación que nos traemos hoy entre manos La Muñeca De Sal fueron Sergio Devece, José Juan López, Roberto Timón, JuanLuis Salmerón y Sergi Calvo.



lunes, 9 de octubre de 2017

Mar Otra Vez - Edades De Óxido (Grabaciones Accidentales 1986)

Poco después de la grabación de su primer disco No He Olvidado Como Jugar Embarrado / Fiesta Del Diablo Y El Cerdo, la formación original de Mar Otra Vez se disgrega. Julián Sanz abandona la indisciplina del grupo y entra en La Gran Curva, con los que grabaría su primer largo Pasión En Tus Manos. Por su parte Andrews Wax y Javier Rodrigo parecen desaparecer del mapa, y hay que esperar que pasen unos años para volver a saber de su trayectoria musical. La participación de Andrews Wax en el ep Poemas, que Corcobado publicó en 1989, y la de Javier Rodrigo en el álbum Corcobator, de 1999, son las siguientes huellas sonoras de estos músicos que el que esto escribe ha sido capaz de encontrar.
Pero Luis Corchado y Javier Corcobado siguen hacia delante con el grupo, incorporan a Gabriel S. Arias a la guitarra, que procede de La Caída De La Casa Usher, interesante grupo con el que Corcobado ya había colaborado, por ahí se pueden rastrear un par de temas en los que Javier pone la voz, y que además de algunas maquetas, consiguió publicar tres temas repartidos entre los recopilatorios La Única Alternativa y Terra Incógnita, ambos de 1985.
Convertidos en trío, Mar Otra Vez afrontan su segunda etapa con lo que tienen, batería, guitarra, voz y ocasionalmente el saxo. Prescinden del bajo. Unos meses antes de la grabación de este, su segundo disco, los tres músicos se someten al proceso de Inserción Recíproca que El Aviador Dro había ideado y expuesto en la mítica casette Intonarumore, en la que también se anunciaba la colaboración a traición entre ambos grupos que posteriormente daría lugar al 12 pulgadas ¡Abrrr!
Tanto en la grabación de este último como en la del disco que hoy nos traemos entre manos se cuenta en el estudio con la pericia de Félix Arribas, nombre que a primera vista puede sorprender, ya que desde 1967 era conocido por ocupar la batería del grupo Pekenikes. Sin embargo, si se echa un rápido vistazo a su currículo como hombre de estudio, uno no puede mas que pensar en todo lo que le debe a este hombre la música hecha en este país, y por supuesto, los que la escuchamos y disfrutamos. Su rastro se puede encontrar en grabaciones de multitud de proyectos que van desde las primeras cintas de Juan Teruel García (también conocido como Uvegraf) hasta Cerebros Exprimidos, pasando por El Aviador Dro, Las Ruedas, Desechables, Commando 9mm, Sex Museum, Lagartija Nick o Malevaje. Mar Otra Vez repetirían con él como productor para su último disco Algún Paté Venenoso.
La exigua alineación de la banda en este Edades De Óxido la aleja aun más de convencionalismos rockeros y la propulsa a una forma de hacer canciones libérrima, alejada de cualquier coerción moral y social, que parece nacida de estados de conciencia conscientemente alterados. Las seis canciones de este mini álbum conforman un viaje a los infiernos que la banda ataca como si se tratase de una experiencia corriente y cotidiana para ellos, así no tienen problema en hacer una parada técnica en el bar de Juan para echarse unas culebras, o no dudan en seguir construyendo la ciudad mientras nievan clavos de morfina sobre sus cabezas. De esta manera, con su lenguaje explícitamente visual, sonoro y violento, pero también cargado de belleza y cierto refinamiento, este conjunto de canciones consigue arrancarnos pensamientos desagradables y desequilibrados tal como lo hizo el mismísimo Aullido de Ginsberg, obra con la que este disco comparte espíritu y diría que también intenciones.
En su día, el lanzamiento del disco se acompañó con un single que llevaba ... De Belleza en la cara A y una versión de Sex Machine en la B. Este último tema también se puede encontrar en el recopilatorio dedicado a la entente DRO-GASA-Twins-3 Cipreses que editó la revista Zona De Obras en 1997 con motivo de los 15 años del nacimiento de los Discos Radioactivos Organizados.




miércoles, 22 de marzo de 2017

Erizonte - Suite Los Caprichos De Goya (Munster Records 2015)

Hubo un tiempo y un lugar en el que eran las mujeres las que marcaban tendencia en cuanto a gustos musicales se refiere. Un espacio, ahora usurpado por el género masculino, que en La Corte de Carlos III se disputaban la Duquesa De Alba y la Condesa-Duquesa de Benavente. La Ilustración española estaba en su máximo esplendor, creándose nuevos medios de expresión. Así nacían las primeras Academias y Sociedades Económicas de Amigos del País, dedicadas a la difusión de las nuevas ideas y de los conocimientos científicos y técnicos. También proliferaban las tertulias y las reuniones sociales impulsadas por la media y baja aristocracia, que en este país jugó el papel que en otras naciones europeas ocupó la burguesía. Época no exenta de contradicciones en nuestras tierras, si por un lado hay un creciente interés por lo europeo y quedan patentes las características típicas del periodo, es decir, racionalismo, búsqueda de la felicidad, fe en el progreso y laicismo, entre otras, también se expande por todas las capas sociales una exaltación de lo nacional originando lo que se dio en llamar plebeyismo o majismo. Los majos y las majas eran personajes de los barrios humildes que se distinguían por su actitud. Mujeres y hombres desafiantes y descarados, desparpajo y gallardía los caracterizaban, y un enorme poder de seducción que llegó a inocular los gustos de toda la nobleza.
Así en La Corte gustan tanto las tonadillas, el teatro nacional y los toros, como las representaciones operísticas y la música de Glück, Bach, Vivaldi y Haydn. Este último con un contrato draconiano con la Condesa-Duquesa de Benavente por el que se veía obligado a entregarle todas sus obras musicales, no pudiendo ser menos de doce durante el año, y sin que hubiese límite superior.
Unos quince años después del ascenso al trono de Carlos III, llega Francisco de Goya a la corte española. Allí se empapa tanto de este ambiente ilustrado como del pujante plebeyismo. Con los primeros comparte sus reflexiones sobre los defectos de su sociedad, la aversión al fanatismo religioso, a las supersticiones y a la Inquisición, como ejemplo de lo segundo, y ya que esto va de música, solo vamos a nombrar su obra El Vito, considerada una de las primeras representaciones plásticas de la historia que se ocupa del baile flamenco.
En 1979, ya bajo el reinado de Carlos IV, edita su serie de 80 grabados, conocidos como Los Caprichos, en los que satiriza a la sociedad española, centrándose sobre todo en la nobleza y el clero. A pesar de su rápida retirada del mercado por temor a la Inquisición, en 1825 ya había copias de los grabados en Francia e Inglaterra. En 1857 Baudelaire publica un artículo sobre ellos en el que habla de un amor por lo indefinible, un sentido de contrastes violentos, de lo aterrador de la naturaleza e incluso de imágenes alucinógenas. Si ojeamos la wikipedia la influencia de estos grabados se admite en movimientos tan dispares como el Romanticismo Francés, el Expresionismo Alemán o el Surrealismo.
Poniendo el foco en cosas más cercanas, sin llegar a ser un icono del pop, sorprende la alargada huella de la obra de Goya, que podemos encontrar en propuestas tan cercanas en el tiempo, y tan diferentes, como lo pueden ser el disco Hombre Mate Hombre de Barricada, que lleva en portada el célebre Duelo A Garrotazos del aragonés, la maravillosa película Un Perro Llamado Dolor de Luis Eduardo Aute, que dedica un capítulo al mundo goyesco, la tetralogía de poesía musicalizada en la que trabajan actualmente Trío Mudo, de la que por ahora solo han publicado su primer volumen con Leopoldo María Panero de protagonista, y que han anunciado que llevarán como portadas cuatro de Los Caprichos, o en última instancia el reciente guiño que le hace GG Quintanilla al pintor al titular Perro Semihundido una de las composiciones de su último trabajo La Reconstrucción.
Bueno, pues todo esto, para ahora centrarnos en esta suite de la que veníamos a hablar hoy. Dividida en siete composiciones que toman sus nombres de siete de los grabados que conforman Los Caprichos, e inspirada por la totalidad de esta colección, la obra fue concebida como un espectáculo que mezclaba danza, proyecciones y música en directo. En su traspaso al vinilo, lógicamente, nos tenemos que conformar con la dimensión auditiva de la misma, cosa que a mi no me supone el más mínimo problema, todo lo contrario, enemigo como soy de ver música en casa.
Para la creación de estas piezas Erizonte parece haber tenido en cuenta aquello de que la historia no es muda, sino que suena, sabe y huele, con lo que en estas piezas se dejan notar los gustos y aromas que imperaban en la época que las imbuye. Las estructuras clásicas, racionales, no frías, pero quizás sí algo distantes se acompañan de un gran trabajo en las percusiones que, junto con la aparición de una guitarra flamenca en El Sueño De La Razón Produce Monstruos y algún instrumento de viento en otras partes, parecen aportar los matices más calurosos y populares a los que hicimos referencia cuando hablamos del majismo. Los arreglos, efectos sonoros y la producción del disco corren a cargo de Scud Hero, cómplice de Erizonte desde hace ya mucho tiempo, que se encarga de trufar las composiciones de deliciosos, pero nada dulces, detalles que alejan aún más a las composiciones de cualquier cosa parecida, o que pueda oler, a un ejercicio de estilo, para dotarla de vida, personalidad y convertirla en una obra plenamente contemporánea, de grata y sorprendente escucha que también nos regala algún que otro sobresalto, como lo es la tensa y asfixiante Linda Maestra. Claro, que no podía ser menos hablando de Erizonte, que otra vez vuelve a conseguir golpearnos la psique, esta vez de una manera no tan física como en su anterior álbum, sino de una mucho más sutil, haciendo gala de un uso exquisito de la sugerencia y la insinuación.



miércoles, 8 de febrero de 2017

Les Räuchen Verbôten - El Futuro Que Imaginábamos En La Niñez (Antártida Records 2014)

Llevaba años pensando que ya no se hacían discos así, casi desde la desaparición de Triquinoise Producciones. Poco después del cierre del sello fui desconectando de ese rock con entrañas, obsesivo y poético, excesivo y desgarrado, que tantas sensaciones irrepetibles me había proporcionado. La separación de 713avo Amor y Vírgenes Adolescentes terminaron de convencerme de que se trataba del fin de una era, y despechado por el poco reconocimiento que se dio en su momento a estos grupos, que no tenían inconveniente para llenarte la cara de un vinilo con una única canción y que anteponían la necesidad de expresarse al formato canción, pasé por alto las siguientes generaciones de bandas a las que la prensa y público dedicaba similares adjetivos, pero mucha más atención. Así, no le hice mucho caso ni a El Hombre Burbuja, ni a los primeros pasos de Nudozurdo, tampoco a Trajedesaliva ni a Viaje A 800 ni a ningún otro grupo que me parecía que se pudiese mover en coordenadas similares.
Para colmo, cuando hace unos años empezaron a surgir nuevos grupos amigos de lo crudo, como La Débil o Dolores, a la prensa solo se le ocurría mencionar como referentes a Triángulo De Amor Bizarro y El Columpio Asesino, arrojando aún más tierra sobre formaciones fundamentales como las dos mencionadas al comienzo de este texto o los imprescindibles Hermanos Cerdo.
Pero llegó el día en que este disco arribó a mi hogar, y tras escuchar la cara I de este doble vinilo, me reencontré con las sensaciones del pasado. Precioso doble vinilo rojo para uno de los discos de rock más bárbaro y arriesgado que caía en mis manos en muchísimo tiempo, tres caras del mismo para dar cabida a una única canción, El Futuro Que Imaginábamos En La Niñez, convenientemente dividida en cinco partes para adaptarse a las limitaciones temporales del formato. Solo Dialectics Of Shit de Billy Bao, unos años antes, aunque se mueve en muy distintas coordenadas, me había causado semejante estupor y estremecimiento, si de escuchar rock hablamos.
Al igual que en el caso de Cartografía Del Ruido, encontramos en la invitación que les hace Javier Corcobado a Les Rauchen Verboten para participar en el proyecto Canción De Amor De Un Día la génesis de esta grabación. El grupo se pone manos a la obra, pero durante el trabajo compositivo la distancia geográfica entre Justo Bagüeste y los otros dos miembros del trío propicia la salida del primero, con lo que A. I. Guillén y Jesús Alonso recurren al no menos histórico Pelayo Arrizabalaga a la hora de meterse en el estudio. Como nota al margen recordemos que Justo y Pelayo compartieron aventuras a mediados de los ochenta embarcados en los sin par Clónicos.
También colabora en el disco, con algún arreglo de saxo, Ignacio Ruiz Asensio, veterano de la escena almeriense, imagino que curtido en mil batallas desde que formara Los Reincidentes allá por 1985 y hombre de gran bagaje músical y tremenda presencia escénica como pude comprobar personalmente en la sala El Sol, que tras esta grabación pasa a incorporarse inmediatamente como tercer miembro oficial del grupo.
La cara I, dedicada al alumbramiento y la infancia, es ciertamente inquietante, con Les Rauchen Verboten practicando una especie de jazz experimental de tintes mas paisajistas y menos violento que el de su disco de debut, que de alguna manera los conecta con aquella rara avis que surgió a principios de los ochenta en Barcelona y que bajo el nombre Entr'acte editó un single, una cassette y un par de temas en un recopilatorio de la época.
Las caras II y III, madurez, senectud y extinción, estan marcadas por la presencia de Javier Corcobado, que recita uno de los mejores textos que le conozco. Desde una perspectiva personal, y con una sagaz visión de lo que acontece a su alrededor, entre "los mismos pómulos, narices, labios, tetas y nalgas rellenos de polímeros de envidia y frustración" y demás "homogeneidad en el mal gusto" actuales, las palabras de Javier señalan cuestiones de mas profundo calado y que producen el mayor de los horrores. La constatación de que ser hombre no equivale para nada a tener humanidad, la certeza de que la evolución no hace más dóciles y humanas las relaciones interpersonales, sino que las convierte en más crueles e insoportables, y el hecho de que nos desilusionamos no por las atrozidades de la vida, sino por la imposibilidad de la razón para remediarlas quedan patenetes leyendo entre las lineas de su recitado.
Si se me permite parafrasear a Eligio Resta, la lucha entre las formas autodestructivas, el desencanto, y el trabajo cotidiano de la burocracia sin alma, por un lado y las utopias, las pasiones y las muchas razones por que las que vale la pena llevar a cabo esfuerzos comunes por el otro, nunca apareció mejor reflejada en una canción. Todo esto mientras Les Rauchen Verboten, mecen, rugen, castigan y acarician a nuestras cavilaciones.
La cara IV la grosan tres canciones grabadas en una misma sesión en las que el grupo junto a Corcobado, a la guitarra y voz, se lanzan, tocados por la muy placentera Euterpe, a los indómitos brazos de la diosa imporvisación.
Solo me queda decir que existe también una edición en vinilo de 10 pulgadas a cargo de Clifford Records en el que por una cara encontramos el fragmento dedicado a la madurez de la canción que da título a la obra, y por la otra la cara IV de este doble disco; además desear, aun a sabiedas de que la humanidad no puede dejar de amenazarse a si misma, que la providencia nos depare más discos como este del que les hemos hablamos hoy. Me han soplado que Les Rauchen Verboten ya se han puesto al tajo.