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domingo, 21 de febrero de 2016

Corcobado - Poemas (Grabaciones Accidentales 1989)

Poco antes de emprender la grabación del que iba a ser el primer disco editado a nombre de Corcobado, o puede que fuese algo después, Javier reunía a algunos de los músicos que iban a participar en ella, Javier Almendral, Justo Bagüeste y Gonzalo Lasheras, junto con Andrews Wax, miembro de la primera formación de Mar Otra Vez, para registrar este delicioso single con nueve poemas. Igual delicioso no es el adjetivo adecuado... vamos pensando alguno mejor mientras les cuento como fui conociendo estos poemas.
Un buen día llegó a mis manos una cinta grabada con el título de Rarezas de Corcobado, me la dejó un amigo que la había grabado de otro amigo que a su vez la había grabado de otro colega que también la había grabado de otro tipo... en uno de esos procesos de inicio incierto que daba como resultado un sonido infecto y una falta de datos alarmante, a la vez que un placer inigualable y desconcertante. Con los años pude ir poniendo con cierta certeza nombre a las canciones y aclarando su origen. Entre temas de Cuatrocientosveintinueve Engaños, Mar Otra Vez y Demonios Tus Ojos cantando en inglés, se colaban tres poemas maravillosos, breves. Uno, el de la ambulancia y las nubes rosas, que Javier declamaba entre gritos y caos sónico, era una divertida locura. Los otros dos eran preciosos, aunque tristes, sobre todo el que contaba la historia de Incienso y Tinta, narrado sobre un ambiente algo lúgubre y descorazonador. El de rociar las sábanas con gasolina, acompañado por las notas de una guitarra, era mi favorito. Los tres habían salido de este disco, del que por aquel entonces apenas conocía su existencia.
Pasó bastante tiempo hasta que pude escucharlo por completo, apenas diez minutos en los que se recitan un total de nueve poemas, dos de ellos, Edad y Rascacielos, mínimos, apenas tres o cuatro versos libres para cada uno, incluyendo alguno que te puede romper el alma como ese "quien te esperaba se ha ido" que cierra Edad.
Los cambios de registros en la voz de Javier a lo largo del disco, la agresividad en Sida Para Tu Herida, el desprecio y rabia de Verano (Amor), la impotencia de Rascacielos, además de la variada instrumentación que acompaña a cada poema, además de un sonido algo granulado, hacen de este disco algo tan magnético como la escena del sermón de la montaña de El Evangelio Según San Mateo de Pier Paolo Pasolini, en la que Enrique Irazoqui desgrana sus enseñanzas en primer plano, con su rigoroso rostro, mientras el entorno cambia drásticamente entre un pasaje y otro.
Ese es el adjetivo, magnético, no creo que nadie que haya escuchado este single haya podido escapar de su influjo. Yo, después de hacerlo, corrí a comprar El Sudor De La Pistola 13, el que por aquel entonces era el libro de poemas mas reciente de Javier. Seguramente otros, de manera consciente o inconsciente, pensaron en la Ambulancia Abollada que cierra este disco para dar vida a aquella otra ambulancia de colores que mas tarde conduciría a Dios en La Materia No Existe de 713avo Amor, o a aquel Land Rover en el que Vírgenes Adolescentes se sentían perdidos.



viernes, 12 de junio de 2015

Tam Tam Go! - Spanish Romance (EMI 1989)

Extraño caso el de los comienzos de Tam Tam Go!. Cuando la música española era un género en si misma y era totalmente normal que los gustos de cualquier aficionado a la etiqueta fuesen desde Los Inhumanos, Hombres G y Modestia Aparte hasta Loquillo, Barricada y alguna canción de Burning, va Producciones Twins y los lanza con un disco casi totalmente cantado en inglés, con I Come For You como primer single. Poco después Manuel Raquel, el único tema del disco cantado en castellano, con letra de Ricardo Franco, los pondría en el mapa.
Corría 1987, y a mis 13 años decidí que era un grupo a seguir, aunque nunca compré su primer disco. Dos años más tarde llegó este Spanish Romance. Eran tiempos en los que el CD empezaba a mandar y cada vez que iba a la tienda de Discos Manzana que estaba en la transversal de la calle Castillo lo miraba con desconsuelo. Valía mucha pasta, casi tres mil pesetas. Estaba también el vinilo, a menos de mil, pero traía menos canciones... y yo las quería todas. Al final la economía mandó y me tuve que conformar con el gigantesco plástico negro opaco que siempre había que tratar con extrema delicadeza, con ese molesto sonido que siempre hacia la aguja al caer sobre él, y que encima me hacia levantarme de la cama para escucharlo entero.
Hace cuatro o cinco veranos lo encontré en una tienda de discos que cerraba sus puertas y lo liquidaba, junto a muchos cd's mas, por 1 euro. Su brillo irisado, su pequeño tamaño, su sonido perfecto ya no fascinaba a nadie, solo a mi. Al final me quité la espinita, aunque haya sido con una reedición de Virgin del año 2000, un pequeño detalle sin importancia.
El disco no es bueno, pero peor es lo que vendría después, con el grupo ya decidido a triunfar. En este al menos hay unas cuantas canciones que se salvan. Entre las cuatro que aparecían como temas extras en el CD está la breve Don't Follow The Leader. De las que conocía de pequeño siguen aguantando el tirón Questions Marks e Hypnotise The Cat, en la que casi no parecen ellos. En cambio, Balas De Cristal, que recordaba entre mis favoritas, me parece ahora un desafortunado intento de dar a la luz una nueva Manuel Raquel usando las mismas armas, otra vez letra de Ricardo Franco.
En definitiva, pop elegantón, tal y como salen ellos en la portada, vestido muy al gusto de la época, una trompeta por aquí, una guitarra acústica por allá, muchos teclados, y que claro, visto y oído veinticinco años después, causa cierto sonrojo. Nada que no le pase a la mayoría de discos de aquellos años concebidos para sonar en los 40.
En este disco Tam Tam Go! fueron Nacho Campillo, Javier Campillo y Rafael F. Callejo. Grabado en Inglaterra, contaron con la ayuda de Jon Knox, Jonathan Perkins, Carmen Day, Manu Guiot, Jan Oliver y Kenny Wellington.