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sábado, 23 de diciembre de 2017
Los amigos de Corcobado en 10 canciones... o alguna más.
Para ir terminando con lo que iban a ser unos tres meses dedicados a músicos que en algún momento de su trayectoria se les hubiese relacionado con Javier Corcobado, y que se ha ido alargando en el tiempo fruto de mi vagancia y de no querer dejar en el tintero discos que considero imprescindibles, vamos a hacer un repaso rápido por una decena larga de grabaciones, casi todas de adquisición en estos últimos años, a las que todavía le quedan por dar muchas vueltas en mi reproductor para llegar a hacerlas mías, y descubrir y disfrutar todos sus recovecos, y que por lo tanto, todavía me garantizan innumerables horas de placer para mi alma y mis sentidos. De cada una de ellas selecciono una única canción, casi siempre mi favorita a día de hoy, pero también usando el criterio de tratar de dar cierta coherencia a lo que podría ser la cinta, si nada hubiese cambiado desde mi juventud, que habría grabado a cualquiera de mis amigos o que me hubiese hecho para bajar a aquel viejo Renault 9 heredado de mi padre cuando todavía ahorraba para poder ponerle un reproductor de cd. Así queda la cosa, dejando claro que ninguno de los músicos que aquí aparecen tienen ya nada que demostrar, pero todavía muchísimo que ofrecer.
NOTA: Al final del post están todas las canciones en una bonita playlist, para poder escucharlas todas del tirón, sin tener que levantarse para darle la vuelta.
Vamos A Morir - Yecto. Extraída de Vamos A Morir (Por Caridad Producciones 1992)
Me lo compré a finales de 1992 en discos Harmony, tienda hospedada muy cerquita de la Plaza de Toros de Valencia, en el Pasaje Dr. Serra. Formato cd porque en aquellos tiempos los compactos hacían valer su mayor minutaje sobre el vinilo y la inclusión de temas extras, seis en este caso, parecía justificar su mayor precio. Aunque como ven el disco no es de reciente adquisición, Yecto nunca puede faltar en una selección mía de canciones favoritas. Esto es lo que yo entiendo por una enorme canción épica. El trío formado por los hermanos Javier y Nacho Colis, y Julio Jara dejó de funcionar después de este, su segundo disco.
José Luis Moreno-Ruiz Y La Enfermería Eléctrica - Beso Negro. Extraída de En La Enfermería Del Postre (Triquinoise Producciones 1996)
Comprado también en su momento, creo que directamente a Triquinoise, no me acuerdo bien. Segundo disco de José Luis Moreno-Ruiz, esta vez dándole nombre al grupo de músicos que lo acompaña. Son casi fijos en La Enfermería Eléctrica, según aparece en los créditos de cada una de las canciones, Nacho Laguna, Javier Almendral y Nacho Colis. Entran y salen Ajo, Javier Corcobado, Germán Sánchez, Justo Bagüeste y alguno más. Elijo Beso Negro porque estamos en época de amor, generosidad, tradiciones y cenas de muchas calorías. No ha vuelto José Luis a grabar un disco completo a su nombre, aunque sí ha colaborado con su honda voz en los de alguno de sus amigos.
Javier Arnal - Eva, Caín Y Abel. Extraída de Canciones Defectuosas (El Muelle Records 2016)
Desde mi retiro en Fuerteventura, hace 15 o 16 años, son ya pocos los discos que compro en tiendas en comparación con los que voy pidiendo por correo. En febrero de 2016 llegaron estas Canciones Defectuosas. Javier Arnal andaba casi desaparecido desde su participación en Editor De Sueños, pero entre 2013 y 2014 grabó las canciones que conforman este disco. En un principio no pensaba incluir ninguna de sus canciones en este repaso porque este disco tendrá pronto su propia reseña en este blog, pero claro, tampoco soy yo nadie para privarlos a ustedes de esta historia narrada a ritmo lento de exótica y pantanoso regusto antillano. Vudú para mis sentidos.
El Corsal Desastre - Nuestro Telediario. Extraída de Radio Ensueño (Compañía De Sueños Ilimitada 2002)
En casa desde febrero de 2016, encontrado en la librería Eleutheria de Madrid. Es la segunda referencia de El Corsal Desastre, la aventura en solitario que emprendió Carlos Valverde, mas conocido como Carlos Desastre, una vez asentado en Azkoitia y fundada la Compañía De Sueños Ilimitada. Edición en formato librido, uno de esos neologismos que le gustaba crear. Se abre con Nuestro Telediario, quince minutos de ruido para destapar nuestra distopía con ese letal "ya no podemos parar la máquina... la máquina de matarnos". Después llegaría otro disco con Después De Nunca y, otra vez como El Corsal Desastre, el doble Libertad Sin Tierra / Carta Urgente.
Mil Dolores Pequeños - Como Las Demás. Extraída de Opio (Por Caridad Producciones 1988)
También llegó a casa en febrero de 2016. Javier Piñango ya no estaba en el grupo, aunque participa en labores de producción, y Mil Dolores Pequeños queda reducido a dúo con Ajo y Javier Colis a los mandos. Pero traen refuerzos, Nacho Colis, Susana Cáncer, Markuss Breuss se dejan ver en casi todos los temas del disco. Después de cuatro discos siguen siendo expertos en crear esos caos en los que todo encaja con milimétrica precisión sobre unos textos de astutas conexiones, alto poder estimulante y evocativo y que inducen a la felicidad. Como Las Demás se la pongo frecuentemente a mis hijos. Fue su último disco.
El Corsal Desastre presenta a Dando Amor - En Nuestro Sitio. Extraída de Por El Río Baja La Vida Hacia El Mar (Compañía De Sueños Ilimitada / Noisekontrol 2007)
En abril de 2016 llegó a mi apartado de correos un paquete sin remite con este disco dentro. Carlos Desastre usa el nombre de su antiguo proyecto para presentarnos su nueva reencarnación, aquí se deja llevar a otros lugares por el viento y el agua que todo lo mueve o por el instinto que todo lo sabe o sencillamente por los latidos de su corazón. Y nos deja acompañarle. Un nuevo optimismo y la certeza de que el activismo local es el que hará cambiar el mundo. Después de este disco estuvo muchos años sin publicar nuevas canciones hasta que en 2016 apareció Cartas Sin Tierra Hacia El Mar, esta vez con el nombre de Corsal Amor.
Javier Colis - Una Sombra. Extraída de Nadie En El Espejo (Luscinia Discos 2016)
Llegó a casa en mayo de 2016. Hubo un tiempo en el que la mayoría de discos en los que participaba Javier Colis entraban en casa nada más ser editados. Solo se me quedaron atrás Opio de Mil Dolores Pequeños y El Futuro Ya No Es Lo Que Era, el segundo a nombre de Javier Colis Y Las Malas Lenguas. Así ocurrió hasta 2009, año de edición de Otra Nube. Fue Sarah Vacher a principios de 2016 quien nos hizo volver a nuestra buena y sana costumbre de estar atentos a todos sus movimientos. Una Sombra es de lo más bonito y delicado que ha salido de su guitarra. Después de este disco grabó El Submarinista En El Tejado como miembro de Forastero, y creo que ahora anda trasteando en el estudio con lo que será el próximo disco a su nombre.
Nacho Laguna - Hazme Saber. Extraída de Fugaz (Recordings From The Other Side 2002)
Recogido de mi buzón en junio de 2016. Nacho Laguna decide ceder casi todo el protagonismo vocal en este disco a Maite Yerro, actriz y cantante, intenten ustedes escuchar su extraño proyecto Dejamever. La poesía de Nacho y la voz de Maite parecen haber nacido para encontrarse, la belleza es espeluznante, difícil elección porque Sueños Como Mares y Sonríe me gustan tanto como la seleccionada. Aunque él se encarga de casi todo, vuelve a contar con colaboradores de lujo como Pablo Cobollo, David G. Bonacho, Javier Almendral y Germán Sánchez.
Música Rota - Temo Perderte. Extraída de Azar (Autoeditado 2007)
Fue en noviembre de 2016 cuando contacté con Emilio Herrando a través de facebook para ver si todavía tenía copias de este disco. Tuve suerte. En 1994 Ebria Danza grababan su segundo disco que finalmente no llegaría a ver la luz y un año más tarde los tres componentes del grupo deciden finiquitar la aventura. Años más tarde, en 2007, Emilio reaparece bajo el nombre de Música Rota para editar Azar. Veintitrés canciones grabadas en tres sesiones distintas, en una él se encarga de todo, otra la comparte con los que fueron sus compañeros en Ebria Danza. Después de este disco, el silencio. Temo Perderte.
Nacho Laguna - Ensoñándote. Extraída de Ensoñándote (Autoeditado 2008)
Encontrado de casualidad en una de las webs de venta de discos más antiestética e incómoda que han visto mis ojos, pero con algunos de los mejores precios que recuerdan mis bolsillos. Era junio de 2017 cuando llegó a casa. Cuando iba a empezar con esto me había dicho que solo una canción por cada uno de los proyectos que quería comentar y siempre del último disco editado, pero otra vez me salto las reglas aprovechando que en la canción anterior cantaba Maite y en esta lo hace el propio Nacho. Se prodiga poco este hombre, ya van para diez los años que lleva sin publicar canciones nuevas.
Vírgenes Adolescentes - Adiós Otra Vez. Extraída de Muda Tu Piel (¡Demonios Que Disco! Records 1998)
Uno de los discos que he buscado con mas ahínco en toda mi vida. Muchas búsquedas en la web y siempre precios prohibitivos, hasta que en julio de 2017 apareció una copia a la venta en discos La Metralleta que pude adquirir sin tener previamente que donar un riñón. En la grabación los únicos miembros oficiales de la banda eran Javier Almendral y Germán Sánchez. Cerca De Ti sobre ese cordón de electricidad temeraria, maravillas recorridas por guitarras acústicas como Adiós Otra Vez y Tres Gotas, las brutales Muda Tu Piel y Naloxona, las parábolas recitadas en Estrella, El Sin - Sentimiento y Pasión Y Noches Húmedas En La Carretera Mojada... mucha tela.
Elcielonumero20 - Medea En Los Altares Nocturnos. Extraída de Eterno Verano Espanto (Autoeditado 2017)
El último de los cuatro discos que han editado Elcielonumero20 llegó a casa a finales de agosto de 2017. Todos los disco de la banda los he ido consiguiendo intercambiándoselos a Sergio Ibañez por otro material sónico. Este y Javi Sanz, ambos fueron integrantes de Ebria Danza, empezaron a operar bajo el alias de Elcielonumero20 en 2008, siempre desde la autoedición. Entre los dos amontonan guitarras, ruidos, samples, cajas de ritmos y acoples, entre otros artilugios, para crear paisajes con la misma fuerza sonora que las imágenes que acompañan sus discos. La naturaleza doblegando la persistente catástrofe humana, haciendo bellos nuestros eternos desechos y nuestros fracasos, y a la vez revelando la fugacidad temporal de nuestros logros. Arrasan con todo.
La Muñeca De Sal - Niágara. Extraída de 8:10 (Malatesta Records 2015)
A principios de septiembre de 2017 llegaba a casa, acompañado de su anterior disco Teología, lo último, por el momento, de La Muñeca De Sal. Cada disco de los valencianos es un paso hacia adelante y las cuatro canciones que contiene no son solo el presagio de que se está cociendo algo grande en el seno del sexteto valenciano. Con un sonidazo que abruma consiguen elevarte los pies un par de palmos del suelo y hacer volar tu mente hasta la estratosfera. En esta ocasión la banda la conforman Sergi Calvo, Sergio Devece, José Juan López, Javier Marcos, Juan Luis Salmerón y Jorge Sasera. Esperamos con ansia su nuevo disco.
Trio Mudo - La Rosa De Mallarmé. Extraída de Poemas Musicalizados De Leopoldo María Panero, Et Alter. Vol. II (Autoeditado 2017)
También en septiembre de este año llegaba a casa el segundo volumen de la tetralogía que Trío Mudo está desarrollando desde que volvieran a retomar este proyecto allá por 2014. Trío Mudo son ahora un dúo, pero hubo un tiempo, que fue desde la disolución de 713avo Amor en 1994 hasta 1997, en que fueron tres. En esta segunda etapa se han quedado solos Antonio Acién y Damián Fernández, que por lo que demuestran en los dos volúmenes publicados por ahora, les sobran arrojo y recursos para retomar la idea inicial de musicar poemas de escritores admirados. Esperemos que sigan con el ritmo de volumen por año y por lo menos hasta el 2019 tengamos garantizados sus elegiacos y eléctricos latigazos.
Y aquí para que puedas escucharlas todas juntas en estas entrañables fiestas mientras recibes visitas de familiares y amigos. Felices fiestas.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Nacho Vegas En 10 Canciones por David Von Rivers
Estrenamos nuestra sección Explícalo En 10 Canciones con la participación de David Von Rivers. David lleva desde 2008 al frente de Truco Espárrago, sello que comenzó rescatando el legado de unos cuantos grupos imprescindibles de su Asturias natal, en los que se pueden rastrear los primeros pasos de músicos como Sergio Pérez (ahora en Svper, ex-Thelemáticos, ex- Anticonceptivas), Ignacio Estrada-Nora (Corte Moderno, ex-Thelemáticos, ex-Anticonceptivas, ex-¡Pelea!), o Diego García (que ya prepara su segundo disco en solitario después de Estela Discoidea). Después de estos años su catálogo cuenta con referencias de lo más granado de su tierra, Pablo Und Destruktion, Borealis, Fee Reega, interesantes proyectos de cualquier otro punto del país como Irisono, Grassa Dato, IOM, A Letter For Elise, y la reedición de una banda mítica como Tortura Sistematika, entre otras cosas.
Su pasión por la música le llevó a escribir Navia Caótica, un resumen que abarca casi 30 años de rock en el occidente asturiano, y no debo equivocarme si afirmo que debe ser uno de los mejores conocedores de la música que se hace en el Principado.
Hoy David nos explica la trayectoria de Nacho Vegas, y no escoge el camino más obvio, debo confesar que fui el primer extrañado con la selección, sino uno más íntimo, sobre el que vale la pena detenerse, y que igual cuenta tanto de Nacho como de quien las elige.
Seronda “Actos Inexplicables” (Limbo Starr, 2001)
Año 2001: En ocho años Nacho Vegas había pasado del noise-rock de Eliminator Jr. al krautrock de Manta Ray, y después a lanzar un disco en solitario que violaba varias reglas del libro de estilo del indie nacional: cantaba en castellano, hablaba de cosas serias y salía en la portada como si fuese un cantautor protesta sudamericano (el interesado en indagar en estas cuestiones debe acudir al libro “Cajas de música difíciles de parar o el desencanto de Nacho Vegas” de Carlos Prieto). Por entonces Nacho no tenía banda, con lo que “Actos Inexplicables” es un disco muy diferente al resto de su producción. Incluso da la sensación de no haber encontrado aún una voz con que cantar. Esto no es menoscabo para una colección de canciones rotundas, entre las que hay que mencionar la sobrecogedora “El ángel Simón”, un tango fúnebre de ocho minutos y medio sin estribillo que se convirtió en una inesperada carta de presentación. Sin embargo he escogido “Seronda” por su sabor gris norteño y por el poder de las imágenes del videoclip que rodó Ramón Lluís Bande, El cielo sobre Gijón, en que Nacho aparece como un ángel frente a un plomizo cielo asturiano color gris, distante y lejano al género humano.
Noches de verano en la casa gris “Seis Canciones desde el norte” EP (Limbo Starr, 2001)
Lo interesante de la producción discográfica de Nacho Vegas es que tiene una carrera paralela de EPs, que él considera los hermanos pequeños de los álbumes, donde habitan una serie de canciones bastante interesantes. “Seis Canciones desde el norte”, compartido a medias con la cantautora Aroah, es un trabajo que rebosa ternura, como queda patente en “Las manos dentro del agua”. Pero es la de Vegas una ternura en ocasiones brutal, como quedará recogido en otras canciones con vocación menor como "En la ardiente oscuridad" o “Canción para Isabel”. "Noches de verano en la casa gris" es una canción apenas apoyada en Nacho y su guitarra, sobre un verano sumido en las brumas del recuerdo y el incesto. Pese a la aparente frialdad con que canta (“ahora ya no siento nada”), es su voz la que transmite ternura y empatía para sí mismo, la víctima (¿hace falta que apunte que la primera persona no siempre implica un tono autobiográfico?). Esa ternura nunca ha abandonado las letras de sus canciones. Para conocer al Nacho más descarnado hay que acudir a su prosa, como la selección de textos de su libro “Política de hechos consumados”.
El salitre “Cajas de música difíciles de parar” (Limbo Starr, 2003)
"Cajas de música difíciles de parar" fue el primer disco de Nacho con sus Bad Seeds particulares, Las Esferas Invisibles, una banda de músicos con poca experiencia que se las arregló para grabar nada menos que 26 temas en el Estudio del Puerto de Santa María de Paco Loco. 20 de estas canciones conformarían "Cajas de Música difíciles de parar", conocido por entonces como “el disco de la heroína”, un segundo álbum excesivo (doble CD y triple LP), exhibicionista y con clara vocación maldita. En un trabajo de esta magnitud es imposible no encontrar algunas canciones pilladas con alfileres, aunque el músculo de Vegas como escritor estaba más tenso que en su debut, y ahí están temas como “La Plaza de la Soledá”, “En la sed mortal”, “Stanislavsky”, “Mark Spitz”, “Gang Bang”, “La sed” o “La canción de la duermevela”.
Sin embargo, el tema estrella de este álbum es “El Salitre”, que abre el segundo disco compacto. Decía Beatriz Concepción que uno acaba agotado después de escuchar esta canción, y es una buena apreciación. "El salitre" es un viaje muy largo, nada menos que ocho minutos de canción, con arrebatos de épica (preciosos los arreglos de cuerda) no reñidos con la vulnerabilidad ni con los matices poéticos (el efectivo y constante uso del acordeón), y un texto que encierra más de una de esas perlas de sabiduría que Nacho suele entregar en sus textos. La canción abunda en la culpa con la serenidad que sigue al agotamiento. El mar, una de fuerzas de la naturaleza a la que es imposible sobreponerse (las tormentas y los aguaceros son motivos muy frecuentes en la discografía de Vegas), deja una marca de sal sobre la piel, que nos recuerda los conflictos y pérdidas que aún están por venir.
NOTA: Creo que Nacho no ha prestado a esta canción la atención que merecía. Cuando le pidieron que la comentase en Muzikalia (en una entrevista por otra parte repleta de ironía) el autor se limitó a citar un pasaje de Moby Dick, libro que reconoció haber influido en varias canciones del disco, promoviendo la imagen de un Vegas leyendo compulsivamente a Melville, buscando respuestas a las obsesiones y quimeras que se obstina en perseguir el ser humano. Hasta donde yo sé -y creedme que he hecho todo lo posible por saber- esta canción apenas fue interpretada en directo. Es más, sólo he podido encontrar una versión en directo grabada el 1 de junio de 2003 en la Sala Weekend de Sevilla. Es una interpretación bastante distinta a la del disco, y en su parte final casi parece desvanecerse. Aún así incluye un pasaje de viola sobrecogedor. Cada vez que he ido a ver a Nacho he esperado que tocase esta canción, y una vez en el casino de Gijón durante unos segundos creí que iba hacerlo, confundido por los acordes de "Canción de Palacio #7". Es lo más cerca que he estado.
Canción de palacio #7 “Canciones desde palacio” EP (Limbo Starr, 2003)
El EP "Cómo Hacer Crac" (Marxophone, 2011) marcó para muchos un giro de Vegas hacia contenidos sociales que cristalizaron en el que en este momento es su último álbum, “Resituación” (Marxophone, 2014). Pero aunque en ocasiones se acuse a la primera etapa de Vegas de ensimismamiento, a Nacho siempre se le ha notado que es de izquierdas. El ejemplo más claro es "Canción De Palacio #7", una deliciosa canción antineoliberal (Nacho siembre se traba al decir esto, no me extraña). El tema se centra en la figura de un escritor que observa un mundo enloquecido cual lobo estepario de Hesse, anticipándose varios años a cuestiones que antes del 15M eran propios de “antisistema”, como la gentrificación, la vacuidad de la vida moderna (tema que se repetirá en la excelente “Nuevos planes, idénticas estrategias”) y los desahucios, sin renunciar en ningún momento a una visión poética del conflicto.
Un rayo cae (2004)
El blog www.nachovegas.blogspot.com es buena muestra del tipo de público del que se ha rodeado Nacho Vegas: seguidores activos que se informan, comparten y buscan y rebuscan a la caza de imágenes, anécdotas o gemas ocultas del músico al que admiran y disfrutan. En el blog he podido encontrar grabaciones en directo de conciertos o verdaderas rarezas como "Así nos dieron las uvas", una sorprendente narración experimental perteneciente al rincón más oscuro del fondo de catálogo de Vegas. Mucho más inmediata es "Un rayo cae", una canción grabada en 2004 en el festival Contempopranea de Badajoz, en cuya edición se rendía tributo a la banda zaragozana El Niño Gusano. Es una canción con más jovialidad surrealista que cualquier canción propia de Nacho como pueda ser “Tu nuevo humidificador” o "Lo que comen las brujas", con lo que es una oportunidad rara de verle en un contexto distinto.
El Hombre Que Casi Conoció A Michi Panero “Desaparezca aquí" (Limbo Starr, 2005)
Había que ponerla. Posiblemente la canción más conocida, el hit del repertorio y seguramente la canción más canturreada en los conciertos de Nacho Vegas (“bravo, niñas”), aunque esto no siempre suceda (recuerdo un público muy sosaina en el Campoamor de Oviedo). Pero sois un poco pesaditos con la canción. Bueno, esto es algo inherente a todo hit, así que he de reconocer que, pese a todo, es una de las grandes canciones de "Desaparezca aquí", un álbum oscuro y vicioso en el que no faltan las buenas canciones (cualquiera de las otras nueve podría estar en esta lista. Es más, el disco al completo podría conformar esta lista porque, quiero dejarlo claro, lo considero el mejor trabajo de Nacho Vegas). “El Hombre Que Casi Conoció A Michi Panero” es una canción sobre la vida canalla repleta de sabiduría existencialista y nihilismo bohemio que incluye algunas de las estrofas más irónicas y autoparódicas de la discografía de Vegas (descontando la actual “Actores poco memorables”). Es posible que la simpatía que despierta la canción se deba a que el perdedor es un personaje que no es una amenaza para nadie y con el que es sencillo sentirse identificado. Y a que es imposible sacársela de la cabeza una vez que la has escuchado.
Cosas bien hechas “Esto no es una salida” EP (Limbo Starr, 2005)
Reconozco mi total debilidad por este largo EP (40 minutos), con al menos cuatro canciones absolutamente sobresalientes: “Hablando de Marlén”, “Nuevos Planes, Idénticas Estrategias”, “Cosas Bien Hechas” y “Mi Marilyn Particular”, ésta última con un arrebato final a ritmo de rumba. Hay un juego constante entre temas con humor y canciones más duras. En “Mi Marilyn Particular” Nacho se pone en la carne de un maltratador, tal cual se había puesto en la piel de una mujer maltratada años atrás en “Por culpa de la humedad”. El Instituto Canario de la Mujer consideró que esta canción favorecía la desprotección de las mujeres. Pero ya hemos visto que la primera persona no es siempre confesional, ¿verdad? ¿Eran Nabokov y Humbert Humbert la misma persona? Por supuesto que no. Se puede acusar de muchas cosas a Nacho Vegas, pero el machismo o la misoginia no son dos de ellas. Mi tema favorito de este trabajo es “Cosas bien hechas”, la canción más hijaputa de Nacho Vegas, ésta sí. Funciona como una oración; un exorcismo lento, arrastrado, agónico y malévolo (las menciones al diablo no son gratuitas). Hay personas que son como un cáncer, es jodido vivir con ellas y más jodido es sacarlas de tu vida (¿puedo saludar?), porque sólo se van de forma traumática habiéndose cobrado un tributo de tus entrañas. Aquí Nacho utiliza de nuevo la primera persona, interpretando al cáncer. La banda se muestra contenida y tensa, con explosiones eléctricas de progresiva intensidad. Siempre he visto en esta canción el reverso tenebroso a "Autoayuda", otro tema con un tono similar.
Días Extraños “El tiempo de las cerezas” (Capitol Music, 2006)
En 2006 y 2007 Nacho Vegas inauguró una etapa de colaboraciones con otros artistas. En un primer momento la idea de un disco con Enrique Bunbury causó estupefacción. ¿Qué hacía un artista independiente como Nacho Vegas grabando con un músico con contratos en Hispavox, Capitol y EMI? O peor: ¿Qué hacía Nacho Vegas grabando con el hortera de Héroes del Silencio? Pero también había interrogantes en la otra dirección: ¿Nacho Vegas? ¿El de Nacha Pop? ¿no? Pues ni idea. De todas formas, “El tiempo de las cerezas” fue un disco que vino muy bien a ambos músicos. Bunbury pudo superar un bloqueo creativo y Vegas se vio separado de sus colaboradores habituales (descontando a Xel Pereda y Paco Loco). El disco está particularmente centrado en las mujeres y lo (des)amoroso, aún cuando ambos autores llegasen a afirmar airadamente lo contrario en alguna entrevista de la época. Nacho ofrece en él algunas de sus canciones más convencionales e inmediatas, pero totalmente efectivas, como “Secretos y mentiras”, “Va a empezar a llover”, “La pena o la nada”, “El cazador” o “La fin”. "Días Extraños" describe ese instante en que dos destinos comienzan a separar su trayectoria en caminos divergentes. Me gusta mucho el aire literario de esta canción.
El Sacaúntos de Allariz “Lucas 15” (Lloria Discos, 2007)
Lucas 15 es un proyecto personal del guitarrista Xel Pereda, quien antes de trabajar con Nacho Vegas formaba parte de la agrupación folk Llan de Cubel. La idea de Pereda con Lucas 15 era rescatar canciones tradicionales y, al igual que han hecho otros artistas como Tom Waits, Shane MacGowan o Nick Cave, revisarlas desde la perspectiva moderna del rock. Pereda supo atraer a su proyecto tanto a Vegas como a varios de sus músicos, tal es el caso de Luis Rodríguez o Manu Molina. El resultado es una exitosa exploración sin complejos del cancionero popular asturiano, donde destacan canciones como "Moces a bailar", "Romance de la Pola", "Teresina" o la nana "Con tomillo y romero", interpretada solo por Xel Pereda con voz y guitarra. Uno de los momentos más eléctricos del disco es “El Sacauntos de Allariz”, canción basada en los crímenes de Manuel Blanco Romasanta, famoso hombre lobo gallego del siglo XIX, cuyas sangrientas andanzas llenaron las crónicas de la época y originaron el mito del hombre del saco. La banda provee una marcha electrizante que se va afectando con recursos expresivos cada vez más intensos según avanza la narración (destacar el trabajo de Pereda –como siempre- a la guitarra y de Chus Naves al piano y teclados) mientras Nacho Vegas actúa como un ciego de la época, recitando los romances de pliegos de cordel, proliferando en los detalles truculentos de los crímenes de Romana. El grupo acentúa la sensación del narrador de historias en la plaza del pueblo con pausas expresivas ("en esta segunda parte, si las fuerzas no me fallan, daremos fin al relato que estremece a toda España") y el texto termina remarcando la intención moral del romance, "madres las que escuchéis y buenas gentes honradas, educad a vuestros hijos en la religión cristiana, no sea el caso como este por una mala crianza que un malvado criminal salga de vuestras entrañas". Por cierto, hay un segundo disco de Lucas 15 en ciernes, titulado “In Memoriam”.
Morir o Matar “El manifiesto desastre” (Limbo Starr, 2008)
Después de un periodo de colaboraciones, cambios y ajustes personales, y la disolución de Las Esferas Invisibles (recogido en el documental “Carretera - La última gira de Nacho Vegas y Las Esferas Invisibles”, imposible de encontrar), Nacho Vegas volvía con su cuarto álbum. Puede que "El Manifiesto Desastre" no sea su mejor disco, pero sin duda marcó el final de una época junto a su hermano pequeño el EP "El Género Bobo”, que coincide con el fin de la vinculación al sello Limbo Starr. En este sentido, el videoclip de "Las Inmensas Preguntas" de Ramon Lluis Bande es explícito: la pérdida de las alas del ángel intocable de "Seronda", y su caída en la vida terrena. "El Manifiesto Desastre" es un álbum de luto, pérdida y desintoxicación (mantener esto en un nivel abstracto es bastante más terapéutico, para el oyente, dado que Vegas nunca ha considerado las canciones como una terapia, si no como un fin en sí mismas). También es el debut de la banda formada por Pereda/Boba/Rodríguez/Molina, una de las formaciones más efectivas que Vegas ha tenido a sus espaldas. Con todo, "El Manifiesto Desastre" era un álbum un tanto irregular, y a un tiempo uno de mis favoritos, dado el valor curativo de canciones como la divertida “Dry Martini, S.A.”, la desgarradora “El Tercer día” o la esperanzadora “Crujidos”. “Morir o Matar” cierra el disco y es la última de las grandes canciones de esta etapa de Nacho Vegas. Tengo la sensación de que esta historia épica, sórdida, tensa y trágica no hubiese desentonado en absoluto en "Desaparezca aquí".
Epílogo: No es que desde “El Manifiesto desastre” Nacho Vegas no haya producido discos ni canciones reseñables, sino que ha comenzado una nueva etapa demasiado reciente para poder valorarla en su justa medida. Hoy día vemos a un Nacho Vegas más afable, que ya no sale en las portadas de sus discos y que ya no posa fumando inseparable de sus gafas de sol. Y que se ha vuelto “social” (como si antes no lo fuese, ¿oíste?), para desesperación de algunos medios. Como mero apunte, me atrevo a señalar canciones como la contenida "La Gran Broma Final" o "El Mercado de Sonora" del disco transicional “La Zona Sucia” (Marxophone, 2010), "Cómo Hacer Crac", "En mi nueva vida" o "Dos bandos" del estupendo Miniálbum "Cómo Hacer Crac" (Marxophone, 2011), o el paródico (y autoparódico) comentario social de “Actores poco memorables” o el himno “Polvorado” del reciente “Resituación” (Marxophone, 2014). Será el tiempo quien ponga en perspectiva todos estos trabajos dentro de una obra que deseo larga y fructífera.
Su pasión por la música le llevó a escribir Navia Caótica, un resumen que abarca casi 30 años de rock en el occidente asturiano, y no debo equivocarme si afirmo que debe ser uno de los mejores conocedores de la música que se hace en el Principado.
Hoy David nos explica la trayectoria de Nacho Vegas, y no escoge el camino más obvio, debo confesar que fui el primer extrañado con la selección, sino uno más íntimo, sobre el que vale la pena detenerse, y que igual cuenta tanto de Nacho como de quien las elige.
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| Foto: Cristina Cotelo |
Seronda “Actos Inexplicables” (Limbo Starr, 2001)
Año 2001: En ocho años Nacho Vegas había pasado del noise-rock de Eliminator Jr. al krautrock de Manta Ray, y después a lanzar un disco en solitario que violaba varias reglas del libro de estilo del indie nacional: cantaba en castellano, hablaba de cosas serias y salía en la portada como si fuese un cantautor protesta sudamericano (el interesado en indagar en estas cuestiones debe acudir al libro “Cajas de música difíciles de parar o el desencanto de Nacho Vegas” de Carlos Prieto). Por entonces Nacho no tenía banda, con lo que “Actos Inexplicables” es un disco muy diferente al resto de su producción. Incluso da la sensación de no haber encontrado aún una voz con que cantar. Esto no es menoscabo para una colección de canciones rotundas, entre las que hay que mencionar la sobrecogedora “El ángel Simón”, un tango fúnebre de ocho minutos y medio sin estribillo que se convirtió en una inesperada carta de presentación. Sin embargo he escogido “Seronda” por su sabor gris norteño y por el poder de las imágenes del videoclip que rodó Ramón Lluís Bande, El cielo sobre Gijón, en que Nacho aparece como un ángel frente a un plomizo cielo asturiano color gris, distante y lejano al género humano.
Noches de verano en la casa gris “Seis Canciones desde el norte” EP (Limbo Starr, 2001)
Lo interesante de la producción discográfica de Nacho Vegas es que tiene una carrera paralela de EPs, que él considera los hermanos pequeños de los álbumes, donde habitan una serie de canciones bastante interesantes. “Seis Canciones desde el norte”, compartido a medias con la cantautora Aroah, es un trabajo que rebosa ternura, como queda patente en “Las manos dentro del agua”. Pero es la de Vegas una ternura en ocasiones brutal, como quedará recogido en otras canciones con vocación menor como "En la ardiente oscuridad" o “Canción para Isabel”. "Noches de verano en la casa gris" es una canción apenas apoyada en Nacho y su guitarra, sobre un verano sumido en las brumas del recuerdo y el incesto. Pese a la aparente frialdad con que canta (“ahora ya no siento nada”), es su voz la que transmite ternura y empatía para sí mismo, la víctima (¿hace falta que apunte que la primera persona no siempre implica un tono autobiográfico?). Esa ternura nunca ha abandonado las letras de sus canciones. Para conocer al Nacho más descarnado hay que acudir a su prosa, como la selección de textos de su libro “Política de hechos consumados”.
El salitre “Cajas de música difíciles de parar” (Limbo Starr, 2003)
"Cajas de música difíciles de parar" fue el primer disco de Nacho con sus Bad Seeds particulares, Las Esferas Invisibles, una banda de músicos con poca experiencia que se las arregló para grabar nada menos que 26 temas en el Estudio del Puerto de Santa María de Paco Loco. 20 de estas canciones conformarían "Cajas de Música difíciles de parar", conocido por entonces como “el disco de la heroína”, un segundo álbum excesivo (doble CD y triple LP), exhibicionista y con clara vocación maldita. En un trabajo de esta magnitud es imposible no encontrar algunas canciones pilladas con alfileres, aunque el músculo de Vegas como escritor estaba más tenso que en su debut, y ahí están temas como “La Plaza de la Soledá”, “En la sed mortal”, “Stanislavsky”, “Mark Spitz”, “Gang Bang”, “La sed” o “La canción de la duermevela”.
Sin embargo, el tema estrella de este álbum es “El Salitre”, que abre el segundo disco compacto. Decía Beatriz Concepción que uno acaba agotado después de escuchar esta canción, y es una buena apreciación. "El salitre" es un viaje muy largo, nada menos que ocho minutos de canción, con arrebatos de épica (preciosos los arreglos de cuerda) no reñidos con la vulnerabilidad ni con los matices poéticos (el efectivo y constante uso del acordeón), y un texto que encierra más de una de esas perlas de sabiduría que Nacho suele entregar en sus textos. La canción abunda en la culpa con la serenidad que sigue al agotamiento. El mar, una de fuerzas de la naturaleza a la que es imposible sobreponerse (las tormentas y los aguaceros son motivos muy frecuentes en la discografía de Vegas), deja una marca de sal sobre la piel, que nos recuerda los conflictos y pérdidas que aún están por venir.
NOTA: Creo que Nacho no ha prestado a esta canción la atención que merecía. Cuando le pidieron que la comentase en Muzikalia (en una entrevista por otra parte repleta de ironía) el autor se limitó a citar un pasaje de Moby Dick, libro que reconoció haber influido en varias canciones del disco, promoviendo la imagen de un Vegas leyendo compulsivamente a Melville, buscando respuestas a las obsesiones y quimeras que se obstina en perseguir el ser humano. Hasta donde yo sé -y creedme que he hecho todo lo posible por saber- esta canción apenas fue interpretada en directo. Es más, sólo he podido encontrar una versión en directo grabada el 1 de junio de 2003 en la Sala Weekend de Sevilla. Es una interpretación bastante distinta a la del disco, y en su parte final casi parece desvanecerse. Aún así incluye un pasaje de viola sobrecogedor. Cada vez que he ido a ver a Nacho he esperado que tocase esta canción, y una vez en el casino de Gijón durante unos segundos creí que iba hacerlo, confundido por los acordes de "Canción de Palacio #7". Es lo más cerca que he estado.
Canción de palacio #7 “Canciones desde palacio” EP (Limbo Starr, 2003)
El EP "Cómo Hacer Crac" (Marxophone, 2011) marcó para muchos un giro de Vegas hacia contenidos sociales que cristalizaron en el que en este momento es su último álbum, “Resituación” (Marxophone, 2014). Pero aunque en ocasiones se acuse a la primera etapa de Vegas de ensimismamiento, a Nacho siempre se le ha notado que es de izquierdas. El ejemplo más claro es "Canción De Palacio #7", una deliciosa canción antineoliberal (Nacho siembre se traba al decir esto, no me extraña). El tema se centra en la figura de un escritor que observa un mundo enloquecido cual lobo estepario de Hesse, anticipándose varios años a cuestiones que antes del 15M eran propios de “antisistema”, como la gentrificación, la vacuidad de la vida moderna (tema que se repetirá en la excelente “Nuevos planes, idénticas estrategias”) y los desahucios, sin renunciar en ningún momento a una visión poética del conflicto.
Un rayo cae (2004)
El blog www.nachovegas.blogspot.com es buena muestra del tipo de público del que se ha rodeado Nacho Vegas: seguidores activos que se informan, comparten y buscan y rebuscan a la caza de imágenes, anécdotas o gemas ocultas del músico al que admiran y disfrutan. En el blog he podido encontrar grabaciones en directo de conciertos o verdaderas rarezas como "Así nos dieron las uvas", una sorprendente narración experimental perteneciente al rincón más oscuro del fondo de catálogo de Vegas. Mucho más inmediata es "Un rayo cae", una canción grabada en 2004 en el festival Contempopranea de Badajoz, en cuya edición se rendía tributo a la banda zaragozana El Niño Gusano. Es una canción con más jovialidad surrealista que cualquier canción propia de Nacho como pueda ser “Tu nuevo humidificador” o "Lo que comen las brujas", con lo que es una oportunidad rara de verle en un contexto distinto.
El Hombre Que Casi Conoció A Michi Panero “Desaparezca aquí" (Limbo Starr, 2005)
Había que ponerla. Posiblemente la canción más conocida, el hit del repertorio y seguramente la canción más canturreada en los conciertos de Nacho Vegas (“bravo, niñas”), aunque esto no siempre suceda (recuerdo un público muy sosaina en el Campoamor de Oviedo). Pero sois un poco pesaditos con la canción. Bueno, esto es algo inherente a todo hit, así que he de reconocer que, pese a todo, es una de las grandes canciones de "Desaparezca aquí", un álbum oscuro y vicioso en el que no faltan las buenas canciones (cualquiera de las otras nueve podría estar en esta lista. Es más, el disco al completo podría conformar esta lista porque, quiero dejarlo claro, lo considero el mejor trabajo de Nacho Vegas). “El Hombre Que Casi Conoció A Michi Panero” es una canción sobre la vida canalla repleta de sabiduría existencialista y nihilismo bohemio que incluye algunas de las estrofas más irónicas y autoparódicas de la discografía de Vegas (descontando la actual “Actores poco memorables”). Es posible que la simpatía que despierta la canción se deba a que el perdedor es un personaje que no es una amenaza para nadie y con el que es sencillo sentirse identificado. Y a que es imposible sacársela de la cabeza una vez que la has escuchado.
Cosas bien hechas “Esto no es una salida” EP (Limbo Starr, 2005)
Reconozco mi total debilidad por este largo EP (40 minutos), con al menos cuatro canciones absolutamente sobresalientes: “Hablando de Marlén”, “Nuevos Planes, Idénticas Estrategias”, “Cosas Bien Hechas” y “Mi Marilyn Particular”, ésta última con un arrebato final a ritmo de rumba. Hay un juego constante entre temas con humor y canciones más duras. En “Mi Marilyn Particular” Nacho se pone en la carne de un maltratador, tal cual se había puesto en la piel de una mujer maltratada años atrás en “Por culpa de la humedad”. El Instituto Canario de la Mujer consideró que esta canción favorecía la desprotección de las mujeres. Pero ya hemos visto que la primera persona no es siempre confesional, ¿verdad? ¿Eran Nabokov y Humbert Humbert la misma persona? Por supuesto que no. Se puede acusar de muchas cosas a Nacho Vegas, pero el machismo o la misoginia no son dos de ellas. Mi tema favorito de este trabajo es “Cosas bien hechas”, la canción más hijaputa de Nacho Vegas, ésta sí. Funciona como una oración; un exorcismo lento, arrastrado, agónico y malévolo (las menciones al diablo no son gratuitas). Hay personas que son como un cáncer, es jodido vivir con ellas y más jodido es sacarlas de tu vida (¿puedo saludar?), porque sólo se van de forma traumática habiéndose cobrado un tributo de tus entrañas. Aquí Nacho utiliza de nuevo la primera persona, interpretando al cáncer. La banda se muestra contenida y tensa, con explosiones eléctricas de progresiva intensidad. Siempre he visto en esta canción el reverso tenebroso a "Autoayuda", otro tema con un tono similar.
Días Extraños “El tiempo de las cerezas” (Capitol Music, 2006)
En 2006 y 2007 Nacho Vegas inauguró una etapa de colaboraciones con otros artistas. En un primer momento la idea de un disco con Enrique Bunbury causó estupefacción. ¿Qué hacía un artista independiente como Nacho Vegas grabando con un músico con contratos en Hispavox, Capitol y EMI? O peor: ¿Qué hacía Nacho Vegas grabando con el hortera de Héroes del Silencio? Pero también había interrogantes en la otra dirección: ¿Nacho Vegas? ¿El de Nacha Pop? ¿no? Pues ni idea. De todas formas, “El tiempo de las cerezas” fue un disco que vino muy bien a ambos músicos. Bunbury pudo superar un bloqueo creativo y Vegas se vio separado de sus colaboradores habituales (descontando a Xel Pereda y Paco Loco). El disco está particularmente centrado en las mujeres y lo (des)amoroso, aún cuando ambos autores llegasen a afirmar airadamente lo contrario en alguna entrevista de la época. Nacho ofrece en él algunas de sus canciones más convencionales e inmediatas, pero totalmente efectivas, como “Secretos y mentiras”, “Va a empezar a llover”, “La pena o la nada”, “El cazador” o “La fin”. "Días Extraños" describe ese instante en que dos destinos comienzan a separar su trayectoria en caminos divergentes. Me gusta mucho el aire literario de esta canción.
El Sacaúntos de Allariz “Lucas 15” (Lloria Discos, 2007)
Lucas 15 es un proyecto personal del guitarrista Xel Pereda, quien antes de trabajar con Nacho Vegas formaba parte de la agrupación folk Llan de Cubel. La idea de Pereda con Lucas 15 era rescatar canciones tradicionales y, al igual que han hecho otros artistas como Tom Waits, Shane MacGowan o Nick Cave, revisarlas desde la perspectiva moderna del rock. Pereda supo atraer a su proyecto tanto a Vegas como a varios de sus músicos, tal es el caso de Luis Rodríguez o Manu Molina. El resultado es una exitosa exploración sin complejos del cancionero popular asturiano, donde destacan canciones como "Moces a bailar", "Romance de la Pola", "Teresina" o la nana "Con tomillo y romero", interpretada solo por Xel Pereda con voz y guitarra. Uno de los momentos más eléctricos del disco es “El Sacauntos de Allariz”, canción basada en los crímenes de Manuel Blanco Romasanta, famoso hombre lobo gallego del siglo XIX, cuyas sangrientas andanzas llenaron las crónicas de la época y originaron el mito del hombre del saco. La banda provee una marcha electrizante que se va afectando con recursos expresivos cada vez más intensos según avanza la narración (destacar el trabajo de Pereda –como siempre- a la guitarra y de Chus Naves al piano y teclados) mientras Nacho Vegas actúa como un ciego de la época, recitando los romances de pliegos de cordel, proliferando en los detalles truculentos de los crímenes de Romana. El grupo acentúa la sensación del narrador de historias en la plaza del pueblo con pausas expresivas ("en esta segunda parte, si las fuerzas no me fallan, daremos fin al relato que estremece a toda España") y el texto termina remarcando la intención moral del romance, "madres las que escuchéis y buenas gentes honradas, educad a vuestros hijos en la religión cristiana, no sea el caso como este por una mala crianza que un malvado criminal salga de vuestras entrañas". Por cierto, hay un segundo disco de Lucas 15 en ciernes, titulado “In Memoriam”.
Morir o Matar “El manifiesto desastre” (Limbo Starr, 2008)
Después de un periodo de colaboraciones, cambios y ajustes personales, y la disolución de Las Esferas Invisibles (recogido en el documental “Carretera - La última gira de Nacho Vegas y Las Esferas Invisibles”, imposible de encontrar), Nacho Vegas volvía con su cuarto álbum. Puede que "El Manifiesto Desastre" no sea su mejor disco, pero sin duda marcó el final de una época junto a su hermano pequeño el EP "El Género Bobo”, que coincide con el fin de la vinculación al sello Limbo Starr. En este sentido, el videoclip de "Las Inmensas Preguntas" de Ramon Lluis Bande es explícito: la pérdida de las alas del ángel intocable de "Seronda", y su caída en la vida terrena. "El Manifiesto Desastre" es un álbum de luto, pérdida y desintoxicación (mantener esto en un nivel abstracto es bastante más terapéutico, para el oyente, dado que Vegas nunca ha considerado las canciones como una terapia, si no como un fin en sí mismas). También es el debut de la banda formada por Pereda/Boba/Rodríguez/Molina, una de las formaciones más efectivas que Vegas ha tenido a sus espaldas. Con todo, "El Manifiesto Desastre" era un álbum un tanto irregular, y a un tiempo uno de mis favoritos, dado el valor curativo de canciones como la divertida “Dry Martini, S.A.”, la desgarradora “El Tercer día” o la esperanzadora “Crujidos”. “Morir o Matar” cierra el disco y es la última de las grandes canciones de esta etapa de Nacho Vegas. Tengo la sensación de que esta historia épica, sórdida, tensa y trágica no hubiese desentonado en absoluto en "Desaparezca aquí".
Epílogo: No es que desde “El Manifiesto desastre” Nacho Vegas no haya producido discos ni canciones reseñables, sino que ha comenzado una nueva etapa demasiado reciente para poder valorarla en su justa medida. Hoy día vemos a un Nacho Vegas más afable, que ya no sale en las portadas de sus discos y que ya no posa fumando inseparable de sus gafas de sol. Y que se ha vuelto “social” (como si antes no lo fuese, ¿oíste?), para desesperación de algunos medios. Como mero apunte, me atrevo a señalar canciones como la contenida "La Gran Broma Final" o "El Mercado de Sonora" del disco transicional “La Zona Sucia” (Marxophone, 2010), "Cómo Hacer Crac", "En mi nueva vida" o "Dos bandos" del estupendo Miniálbum "Cómo Hacer Crac" (Marxophone, 2011), o el paródico (y autoparódico) comentario social de “Actores poco memorables” o el himno “Polvorado” del reciente “Resituación” (Marxophone, 2014). Será el tiempo quien ponga en perspectiva todos estos trabajos dentro de una obra que deseo larga y fructífera.
martes, 24 de noviembre de 2015
Explícalo En 10 Canciones ¿Qué es esto?
Explícalo En 10 Canciones es, ni más ni menos, la nueva sección que nos hemos sacado de la manga. El otro día un amigo me la propuso, "una sección para resumir y condensar las carreras de artistas que lleven bastante tiempo en esto" - me dijo- "hecha por buenos conocedores de su obra"- añadió.
Me gustó la idea, pero he decidido ampliarla, pensando que cualquier cosa se puede intentar explicar en 10 canciones, ya sea el amor o la escena hardcore de mi barrio en los años 80.
La convocatoria está abierta, tú también puedes participar. Solo hay que echarle pasión, escribir sin emoticonos de whassap y saber que no vas a recibir nada a cambio. Bueno sí, nuestro enorme agradecimiento.
En unas horas nuestra primera "explicación".
Me gustó la idea, pero he decidido ampliarla, pensando que cualquier cosa se puede intentar explicar en 10 canciones, ya sea el amor o la escena hardcore de mi barrio en los años 80.
La convocatoria está abierta, tú también puedes participar. Solo hay que echarle pasión, escribir sin emoticonos de whassap y saber que no vas a recibir nada a cambio. Bueno sí, nuestro enorme agradecimiento.
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