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domingo, 29 de noviembre de 2015

Hornmolloy - Ended His Life (Mattoid Records 2014)

Ya hace unos meses, en este mismo blog, Edu Comelles señalaba la ascendente trayectoria artística de Tomás Gris y David Area. Poco más de un año llevan trabajando juntos bajo el alias de Hashigakari, formación de la que hace unos días se ha editado su cuarto trabajo, Eleven Koans, en el sello Audiotalaia. Además, anteriormente ya habían tomado la decisión de fundir sus proyectos editoriales, Mattoid Records y Noplyn, en la plataforma Ex-Nihilo sin renunciar a la personalidad que cada uno de los sellos tenía por separado. Más recientemente David ha entrado a formar parte del colectivo de improvisación MaDam, del que Tomás ya formaba parte. Como pueden ver, la complicidad entre ambos músicos ha dado bastantes frutos en tan corto espacio de tiempo, amén de lo que han ido haciendo cada uno por su lado.
Pero todo esto tuvo un principio y de eso es de lo que vamos a hablar hoy. Parece que sus primeros contactos se fraguaron al abrigo de este disco, unas grabaciones que Tomás realizó en 2010, y que David decidió publicar en su sello cuando 2014 casi llegaba a su fin.
Según la web de Ex-Nihilo se trata de un álbum de ruido desde una perspectiva filosófica hegeliana-stalinista, y como mi fuerte no es la filosofía la pista no me valió de mucho para hacerme una idea de lo que iba a encontrarme en este disco. Más ilustrativo es el "A Fistfucking Soundshit-Love Experience" que se puede leer en la contraportada. El disco alterna tres temas largos de salvaje ruidismo con otros tres de menor duración y similar pegada. Los temas largos avanzan entre chirridos y chorros de ruido, se escapan voces, se filtra el frío y el dolor, permaneciendo en constante mutación y desarrollo. Un desarrollo en el que los cambios cualitativos no se producen gradualmente, sino rápidamente, de improviso, a saltos de un estado a otro, y no se producen por casualidad, sino según leyes objetivas, como resultado de la acumulación de imperceptibles y graduales cambios cuantitativos... Y ya le he robado una frase a uno de los inspiradores filosóficos del disco.
Mención especial para The First Bullet, que con su traqueteo inicial me metió en la cabeza aquel plano de El Tren Del Infierno, en el que se capturaban las ruedas del tren precipitándose cada vez a mayor velocidad por paisajes helados hacia una muerte segura. La película de pequeño me dejó muy impactado y nunca la he vuelto a ver, más por miedo, no a que la película haya envejecido mal, sino a que yo haya envejecido demasiado.
Hay mayor presencia de voces en los temas cortos, en By Shooting Himself parecen intentar tararear algo. Es pop filtrado por las neuronas de Albert Fish, aquel atroz asesino en serie al que encontraron en el momento de su detención cerca de 30 agujas insertadas en su cuerpo, algunas de ellas en el escroto. Missed parece ser un soliloquio en el que los pensamientos más calmos son asaltados y aplastados con fuerza por otros que emergen de algún lado más oscuro y más alejado de la razón que de las entrañas.
El cd viene dentro de un sobre de plástico y atrapado por un envoltorio de papel primorosamente plegado. Así, entre música y artwork, ha quedado un excelente disco para comenzar una relación. Amor a primera vista que se dilata en el tiempo.



jueves, 19 de junio de 2014

Mnemoniic - Fiction Tale (Mattoid Records 2013)

Si desde el título de este disco nos proponen un cuento de ficción, con una pequeña inspección visual a su artwork y créditos, podemos empezar a sospechar de que no se trata de uno con final feliz. Además, títulos como Brainwash o Mass Control, con los tiempos que corren, nos ponen sobreaviso de que igual tampoco hay tanto de ficción en el asunto.
Si seguimos leyendo, vemos que Mnemoniic son Iker Ormazabal, y Ernesto Bohorquez, el primero a cargo de la destrucción sintética y el segundo aportando la garganta y las amputaciones mecánicas. A Iker ya lo conocíamos por su participación en Soizu y por Asgagagha, trabajo en solitario que firmó con las iniciales IOM. A Ernesto no, pero a poco que se indague, su nombre aparece unido al de Animal Machine y unos cuantos proyectos ruidistas más. Ficción o realidad, ya tenemos una certeza, estamos en buenas manos. Pero rabiosas.
Para constatarlo sólo hace falta girar la perilla del volumen hacia la derecha y darle al play. El enjambre de ruido es atronador, no juegan en ningún momento la baza de largas repeticiones ni del paisajismo, no hay tiempo, esto es rápido, intenso, doloroso, como una broca perforando cráneos, como arena incandescente inyectada en los ojos, como brasas sobre la piel. Ruido de espíritu grindcore, voces malformadas, sonidos chirriantes, ráfagas de castigo, calderas explotando, tuberías amplificando el horror, bases industriales machacadas por agudos epilépticos, capas y capas de ruidos que luchan por hacerse oir, y solo dos breves momentos de tregua, Brainwash y Post Human, en las que una voz televisiva, secundada por una agradable musiquita en esta última, dice cosas en inglés de las que solo pillo algunas, como homo sapiens 2.0.
De estas dos últimas no sé si su función es el descanso auditivo o si están ahí para dar coherencia argumental a esta exhibición de atrocidades sónicas, que al igual que las del bueno de J. G. Ballard impactan cada una por si sola, pero que pensadas como un todo, se convierten en una obra premonitoria y salvaje. Simplemente uno de los discos de ruido que más vueltas ha dado en mi reproductor, apoteósico y demoledor, como el futuro que nos espera.
El estupendo artwork de Alonso Urbanos para este CD-R, que viene en cajita fina y bolsa de plástico, acaba de redondear la historia.



miércoles, 29 de enero de 2014

Vacilo The Cock Vs. Gyakusatsu (Mattoid Records 2012)

Mira por donde, uno de los sellos baluarte del ruido en este país, Mattoid Records, puso en circulación esta cinta hace ya un par de años. Por la cara A está lo que creo que fue el estreno de Vacilo The Cock, proyecto de corta vida que murió para dejar paso a Catatonic State. En la cara B tenemos a Gyakusatsu, en activo desde 2010 y con unas cuantas referencias a su nombre. El pasado 2013 parece que se tomó un descanso, en cuanto a ediciones se refiere, y no sé qué hará este.
Lo que hay en esta cinta es puro ruido, sin paliativos, ni voces tratadas, ni un jodido sonido reconocible, ni mínimamente familiar al que agarrarte. Los títulos de las piezas tampoco dan muchas pistas, o sí. Vacilo The Cock rompe el silencio con Matador De Reses Bravas Y Cucarachas A Traición. A partir de una masa de ruido en continua mutación, va clavando frecuencias agudas cual agujas a un muñeco vudú y lo redondea con algo que se me ocurre llamar oscilaciones sónicas. Punzante y agónico.
Gyakusatsu hace lo propio con Schizophrenia 5 (In Memorian). Parece que comienza arrancando su máquina de hacer ruido, y si ya es sufrido escuchar su motor, cuando está a pleno rendimiento, la cosa pasa a mayores. No hay la más mínima inflexión, ni cambios de frecuencias, solo un muro de ruido brutal, suavizado por lo que parece un huracán clavado en tu tímpano. Compacto y agónico.
Y así tenemos quince minutos de desamparo y soledad, de evasión y pérdida de contacto con cualquier realidad. Quince minutos en los que casi no caben los pensamientos. Quince minutos de estancia en un páramo terrible y desolador, sobre todo para tus orejas. La terapia que necesitas.
Aunque no se trata de proyectos de índole secreta, no dicen nada los créditos de esta cinta sobre los individuos que andan detrás de cada uno de estos atentados, así que este no es el momento de desvelarlo.
Y sí, eso que ves en la foto es una pluma, viene incluida en la edición.



domingo, 19 de mayo de 2013

Pon un microsello (discográfico) en tu vida (IV)


Conocí a Mattoid Records buscando material descatalogado de Afeite Al Perro por distintas distribuidoras del mundo. Durante esta búsqueda recalé en Fungus Cerebri, un web cargadita de información sobre proyectos ruidistas: reseñas de ediciones, crónicas de conciertos, entrevistas y una buena cantidad de enlaces como para estar entretenido unas semanas. La página era una de esas cosas que me gustan a mi, bien hecha, con rigor y muy amena. Me convertí en visitante asiduo y en las horas que pasé leyéndola, está el origen de casi todos los grupos y sellos que conozco afines a estos estilos, fue una buena escuela; y digo fue, porque ahora la web ha transmutado a bonito fanzine en papel, a la vieja usanza. Un día desde la web anunciaban la creación de su propio sello, Mattoid Records, que se estrenaba con la reedición de Agujero Negro de Xedh, y a mi como no me gustan las reediciones hechas con cariño... Con un par de meses de diferencia (creo recordar) aparecía el Semanario Químico de Coàgul en Fungus Cerebri, otro sello asociado a la web. Ya tocaba hacerse con estas referencias, así que un buen día los pedí a través de Truco Espárrago, pero el paquete se perdió, y el de Coàgul no quedaba por ningún lado ¡horror! Aquí fue cuando apareció David Area, el responsable de este entramado de sellos y web que estoy mencionando y me lo consiguió. Gratitud infinita y amor incondicional a su sello. Él es el que contesta a nuestras preguntas.

Cuéntanos un recuerdo musical de la infancia o adolescencia.
La verdad es que sería imposible quedarme con sólo un recuerdo. Toda mi vida he estado acompañado de música. Uno de ellos quizás sea recordar a mi padre escuchando música los domingos por la mañana. Música que iba desde el folklore tradicional gallego hasta las rancheras pasando por... ¡Los Chichos!.  
En mi adolescencia me recuerdo coleccionando mixtapes de Óscar Mulero, Cristian Varela o Pepo... cintas que todavía conservo y que cuando llegaban a mis manos estaban tan deterioradas que el sonido era pésimo. A pesar de ello tenían su encanto.
 
¿Cuál fue el primer disco que compraste? 
El primer disco que me compré con mi dinero no lo recuerdo. Si recuerdo el primer disco que les dije a mis padres que me compraran... ¡Pero tengo una reputación que mantener! Sólo diré que era un grupo de Doo Woop español de lo mas hortera que te puedes encontrar... Tenía 7 u 8 años.
 
¿Qué impulsa a crear un sello discográfico tal y como están las cosas?
La verdad es que Mattoid fue un proyecto que surgió casi de la noche a la mañana. El único impulso fue ver como se había creado una "escena" bastante interesante entorno al ruido en España. Escena que creo que ha vuelto a morirse.
La serie Trepanning
La motivación principal en mi caso era crear un sello con un sonido bastante definido y en el que no se mezclaran las churras con las merinas. Hay otros sellos de noise donde se entremezclan diversos estilos que van desde la música electroacústica hasta el dark ambient pasando por otros estilos mas agresivos. Eso está genial pero yo quería crear algo donde sólo estas últimas vertientes más "dañinas" fuesen las protagonistas. Lo que yo siempre he considerado noise.
No creo que nadie que decida crear un sello (o microsello) de este tipo tenga mucho en cuenta la situación actual... Se crea por apetecimiento personal, como un hobby, y como algo artístico y cultural. Lo que venga después es otras historia.
 
¿A qué clase de persona se le ocurre crearlo?
Pues no lo sé muy bien. Supongo que alguien de mente inquieta que de alguna manera siempre estuvo buscando su lugar y encontró en el ruidismo su hueco tras haber indagado en muchas otras músicas.
Siempre estoy pensando en cosas que puedo hacer. Algunas salen, otras no. Unas las intento y no me convencen y otras me convencen sin intentarlo apenas...
Por otro lado, soy una persona que necesita buscar vías de escape para evitar frustraciones. Mattoid es por tanto algo terapéutico.
  
¿Por qué se llama Mattoid Records?
Mattoid es una palabra en desuso del inglés y de origen italiano que viene a significar "persona que muestra comportamiento excéntrico y características mentales que se acercan a lo psicótico". La encontre por casualidad en una web de palabras extrañas en inglés.
Me pareció una palabra que identifica un poco el carácter del posible público del sello. Creo que todo seguidor del ruido tiene un punto excéntrico y bizarro. No se si psicótico, pero algo raro si tenemos jajaja.



¿Cuántas horas de trabajo le echas al sello semanalmente?
No lo tengo contabilizado. Tampoco es un trabajo rutinario. Cuando estoy elaborando una nueva edición la dedicación es mas intensa como es normal, pero depende mucho también del tipo de presentación y demás. 
Excepto un par de ediciones, todas son elaboradas de forma "artesanal". Mi duplicador triple me ahorra mucho tiempo en la producción.
Hay trabajos muy sencillos de sacar como la serie Trepanning y otros terriblemente eternos como ha sido el split de Grassa Dato e Incapacitants. Pero el resultado siempre vale la pena.
 
¿Da beneficios económicos?
No. Si alguien se piensa que este tipo de sellos obtenemos grandes beneficios... Está muy equivocado. Primero por lo limitado de la mayoría de las tiradas ya que el público es muy reducido. Por otro lado no puedes poner precios abusivos: en mi caso primero por ética personal y segundo porque la cultura del disco físico esta desapareciendo y si tu precio es desorbitado... apaga y vámonos.
En muchos casos no se llega ni a cubrir gastos que invertimos en sacar nuevas ediciones. En otros puede que hasta tengas un beneficio mínimo, pero que al final sólo te permite comprarte la barra de pan para el bocadillo de la merienda.
 
Un rincón de la vida Mattoid
¿Cuáles son las satisfacciones que da?
 Muchas. Más valiosas que el dinero. Gracias a Mattoid y otros proyectos afines he conocido a gran cantidad de gente, cada cual más interesante y a lo largo y ancho del mundo. Antes de esto, sufría en silencio mi gusto por el ruido.
Por otro lado, como con cualquier cosa de la vida cotidiana, te enfrentas a nuevos pequeños retos con cada nuevo disco: demoras, problemas de imprenta, imprevistos... Que te hace aprender a sacarte las castañas del fuego también en otros ámbitos vitales.
Se pueden incluso aprender prácticas sociales completamente desarraigadas como el trueque o intercambio, generando así una gran red de distribución donde el dinero no es imprescindible (o no del todo, que correos se encarga de ponernos los pies en el suelo en cada visita a sus oficinas).
 
¿Has sufrido decepciones?
No. Al contrario. Exceptuando un par de casos aislados, siempre me he topado con muy buenas reacciones por parte de la gente a la hora de participar de algún modo con el sello.
Si que es verdad que hay ediciones que pensaba que tendrían más salida y finalmente no han tenido la aceptación esperada. Pero también existe el caso opuesto, por lo que en general todo queda nivelado.
 
¿Qué darías por ganarte la vida con esto?
Hay quien dice que no lo harían, que esto es un hobby y que hay que mantener el espíritu underground y otras memeces.
Yo si pudiera, no dudaría en hacerlo y antes de que nadie me llame vendido (que me da exactamente igual por otro lado) quiero decir que me refiero a ganarme la vida sin más: tener para comer y pagar el alquiler. Creo que ganarse la vida con lo que a uno le gusta debería de ser un derecho y a su vez una obligación. Acabaría con la frustración que sienten muchas personas con la realidad que les toca vivir. Nada de esto tiene que ver con el underground o con la "pureza" que algunos buscan.
A pesar de todo lo anterior, la realidad es que es imposible ganarse la vida con esto y repito, no creo que nadie piense en ello a la hora de crear este tipo de "editoriales".



¿Qué tiene la música?
Suena a tópico pero es la realidad. La música, del género que sea, es universal.
En las vertientes comerciales y globalizadas es previsible que sea así, ya que su cometido es que un chaval de Albacete pueda sentirse como un rapper de Queens, o que una niña de 16 años de Japón ponga en su cuarto pósters de Lady Caca (no, no me he equivocado).
Pero en estos infragéneros dados a evitar la comercialidad, la red mundial de distribución e intercambio es brutal. He enviado discos de Mattoid a Rusia, Japón, Canadá, Reino Unido, USA... Esto quiere decir que existe una dialéctica implícita en la música que es entendible en cualquier parte del mundo sin necesidad de esforzarse demasiado en aprenderla. Simplemente se siente y la haces tuya. No hay más.
 
¿Ser minoritario es una obligación o un placer? ¿Es una decisión voluntaria u obligatoria?
Es una es una decisión voluntaria y placentera. Nadie esta obligado a hacer este tipo de cosas. Faltaría más. Si quieres salir de la minoría, lo tienes muy fácil. Es más sencillo agradar a las masas que a la minoría.
En una reciente discusión en Facebook, un grupo de personas determinamos que la música electrónica había sufrido una importante regresión en cuanto a calidad y originalidad, debido en gran parte a la facilidad con la que se produce hoy en día, al margen de las capacidades del artista. A pesar de ello, la música electrónica goza de una salud de hierro. Si no quieres ser minoría apúntate a este carro o a muchos otros.
Si decides pertenecer a esta minoría es porque te sientes cómodo en ella, porque disfrutas trabajando para ella y porque ella te reporta ciertos "placeres". Esto no quiere decir que no me gustaría que Mattoid o cualquier otro sello de este tipo llegase a más gente, ojalá así fuese ya que significaría un cambio cultural importante en la sociedad. Pero mientras tanto... es mejor poco y bueno que mucho y mediocre.
 
¿Qué hace a tu sello único? ¿Qué lo caracteriza?
A pesar de la minoría de la que hablábamos en el punto anterior, el noise está saturado de sellos, netlables, proyectos... y además de forma muy endogámica.
Delicias Mattoid
Diferenciar o caracterizar un sello en este mundillo es un poco complicado ya que en gran medida todos trabajamos de forma similar. Por mi parte puedo decir que trato de realizar una labor de "comisariado" no editando todo lo que me llega y tratando de separar el grano de la paja.
Por otro lado (y creo que no es muy común), como "pago" a los artistas que publican en Mattoid, suelo entregarles la mitad de la edición (o la parte proporcional si son Splits) para que ellos mismos la vendan y sean beneficiados directamente.
 
Formatos favoritos a la hora de editar.
Por motivos económicos, mayoritariamente edito en CDr duplicado en casa. Excepto dos ediciones que se han liberado en CDr Pro e impreso.
Las cassettes me gustan mucho pero duplicarlas a mano es bastante tedioso y el resultado está lejos de ser óptimo. Sólo hay una cassette en Mattoid y quizás sea la última jajaja.
Me gustaría sacar algún 7" pero ahora mismo es implanteable. Quizás en colaboración con otro sello y sacando temas de grupos de fama internacional para que tuviese buena salida. Plantearlo así es un poco mercantilista la verdad...
 
Discos favoritos que has editado.
Bufff que difícil... Todos tienen algo... Quizás el de Nice Girls Who Become Pornstars And Then Monsters por ser muy muy Mattoid. Pero también el Orujo&Sake de Incapacitants/Grassa Dato, o el Aire Solemne de Gyakusatsu...
Todos son hijos de Mattoid y como tal hay que quererlos.
 
¿Qué te inspiró a la hora de crear el sello?
No tengo ninguna inspiración directa. Todo ha sido creado según iba teniendo necesidades: un nombre, un logo, una estética, un sonido... Creo que he conseguido tener una cierta unidad y coherencia dentro de lo diferente de las propuestas de cada banda creando con ello el "estilo Mattoid".



Por experiencia, quien tiene un sello, también desarrolla otras actividades artísticas y relacionadas con la música interesantes. ¿Algo que contar?
Bueno, antes de Mattoid estaba Fungus Cerebri, un webzine sobre ruido, música industrial y demás atrocidades que fue el trampolín sobre el que salté para empaparme de Mattoid (que poético estoy hoy). Actualmente he abandonado el formato online para hacerlo en papel a la vieja usanza y está dando buenos resultados. También edité dos discos utilizando Fungus Cerebri como sello.
Por otro lado tengo dos proyectos sonoros: Vacilo The Cock y Catatonic State. El primero bebe de influencias harshnoise y power electronics, mientras que el segundo se centra en el Harsh Noise Wall. De todos modos soy muy lento produciendo sonido. Soy muy crítico conmigo mismo y acabo desechando el 90% de lo que grabo...
También soy miembro de Abductores, proyecto industrial/noise/psicodélico/incongruente junto a Grassa Dato.
Últimamente estoy haciendo cosas con grabaciones de campo inalteradas y paisajes sonoros... Una limpieza de oídos nunca viene mal.
 
¿A qué sello le hacemos la siguiente entrevista?
Pues a mis amigos de Marbre Negre.
 
Toda la información del sello aquí.