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jueves, 14 de enero de 2016

Vamos A Morir - Vamos A Morir (Triquinoise Producciones 1990)

Había necesidad de un sello como Triquinoise. En los albores de los noventa no existía discográfica en este país que diese cobijo a bandas que practicaban rock más allá de lo arriesgado. Estaba G33G, con idéntico amor por lo distinto, pero hincándole el diente a proyectos más lejanos al formato rock. Por decirlo de alguna manera, los grupos de Triquinoise mantenían, con sus más y sus menos, la estructura clásica de guitarra, bajo, batería.
Vamos A Morir se saltaban lo del bajo, el trío formado por Javier y Nacho Colis, a la guitarra y batería respectivamente, lo completaba Julio Jara a la voz. Al parecer fueron coetáneos de Demonios Tus Ojos, grupo en el que los hermanos Colis asumían los mismos roles, aunque el primer LP de la banda que hoy nos ocupa no llegó hasta dos años más tarde que el del grupo que completaban Javier Corcobado y Javier Almendral.
Vamos A Morir había ganado en 1989, o 1988, el concurso de maquetas de Rockdelux, aunque yo de eso, ni enterarme, y la primera vez que tuve la posibilidad de escucharlos fue tras la edición de este disco.
Su música irritaba mucho al resto de mi familia. Y he de reconocer que no les faltaba algo de razón, la voz de Julio, poeta y ahora también casi artista, de origen francés, es capaz de desquiciar a cualquiera. Su manera de alargar las sílabas, de cantar en un perpetuo grito está muy lejos de lo que uno puede considerar armonioso. Además guitarra y batería contribuyen a crear un sonido agudo, incisivo y de aire desquiciado, que queda potenciado por la ausencia de las cuatro cuerdas. La única colaboración del disco, el piano y kμrzweil de Guillermo Piccolini en Gordo y El Baile, ahonda en la misma sensación de estridencia e impacto sónico brutal.
No se entra de manera fácil a este disco, ni por muchas veces que se escuche llega a ser cómoda su audición, aunque una vez sobre aviso, uno empieza a querer esos estribillos imposibles, histéricos, a veces apoyados por la voz de Nacho. Y así canciones como Amor Veloz, Asco De Domingo, Cangrejo Ermitaño, Vemos La Luz y Reímos Juntos, Lloramos Solos empiezan a relucir con brillo propio, mostrando su alma accesible, entre la crudeza y el poder de las imágenes que destilan los versos del propio Julio.
Seguramente no tuvo nada de casual la elección de musicar en Usted Podría una letra de Vladimir Mayakovski, poeta ruso, iniciador del futurismo, que se suicidó de un disparo en el corazón impulsado, según la fuente que se consulte, por las severas críticas recibidas por su expresivo individualismo, por la rutina, o por a una fuerte discusión con su amante, la actriz Vera Polonskaia,
Individualismo expresivo, enemigo de la rutina y apasionado, creo que estos tres calificativos definen bastante bien las doce canciones de este primer disco de Vamos A Morir.



viernes, 4 de septiembre de 2015

The Amateurs - Backslide (Romilar-D Records 1990)

Cuando se listan los grupos que ejercieron de bisagra entre los últimos estertores de La Movida y la explosión del noise-pop siempre aparecen los nombres de Los Bichos, Cancer Moon y Surfin' Bichos. Si quien habla del tema opta por la lista en formato expandido, además de los nombres anteriores, aparecen los de The Pantano Boas, Lagartija Nick, Sex Museum, y si se apura mucho, Los Clavos o La Secta.
Lo que me extraña, y más después de todo lo que aportó Gijón a la cosa del indie, es que nunca salga el de los asturianos The Amateurs entre los precursores del asunto. Habrá quien alegue que no tienen cabida en esa lista porque su sonido tiraba a más clásico, a eso que he visto por ahí que llaman rock americano, (¿eso es un saco demasiado grande, no?), pero yo sigo en mis trece, The Amateurs, al igual que todos los nombrados anteriormente, apostaron por recuperar el rock mas salvaje de los setenta, cada uno a su manera, y olvidarse de lo que molaba en los ochenta en Inglaterra.
Es cierto que nunca fueron unos apóstoles de la distorsión, tampoco andaban obsesionados por no dejar ni un resquicio al silencio, incluso prefirieron que un veloz piano apoyase el estribillo de Sharleen, en vez de un Hammond o un Farfisa. Pero ya digo, la fuerza y el gusto por la electricidad y los acoples que aquí muestran los coloca merecidamente en esa bisagra que ayudó a abrir la puerta de la efervescencia que llegaría un par de años después.
Debutaron discograficamente en 1989 con Los Clubs Han Cerrado, aunque llevaban juntos desde 1985. En 1990 llegó su segundo disco, Backslide, con doce canciones en la edición en CD y alguno menos en el vinilo, como exigía la época. Seis grabadas en La Cueva Studios de Gijón en un pequeño 8 pistas y seis grabadas en directo en el Licor Negro Club de Pontevedra, que aparecen aquí sin ningún retoque posterior.
Entre las canciones grabadas en estudio dejan caer alguna balada áspera como A Long Time o It Always Slips Away, pero también incluyen todo un repertorio de ruidos extraídos de las seis cuerdas, como al final de la abrasiva Monster's Track. Las seis canciones en directo no hacen sino corroborar mi tesis, tremenda exhibición de caos controlado a base de buen oficio y canciones notables.
En este disco The Amateurs fueron José Andreu, Miguel Fuentes, Fernando Abargues y Luis Sama.



miércoles, 14 de enero de 2015

Ruper Ordorika - Ez Da Posible (GASA 1990)

No debe sorprender a nadie que en la isla de Fuerteventura solo quede una tienda de discos, lo que si hace arquear las cejas es que en ella puedas encontrar discos de Ruper Ordorika. Y también debió sorprender al dueño que alguien fuese a comprarlos, lo primero que me preguntó cuando los puse sobre el mostrador fue, ¿eres vasco?. No, mi niño, soy canario. Nunca entendí bien eso de pensar que si un señor canta en euskera solo lo hace para el público que también lo hable.
Ruper Ordorika editó su primer disco en 1980 en el sello Xoxoa. Luego, hasta 1985 editó dos discos más, ambos para la discográfica Elkar. Estos dos sellos llevaban desde mediados de los 70 dando salida primero al folk, y despues también a su deriva progresiva, que se hacía desde Euskal Herria. El devenir de nombres como Errobi, Haizea, Benito Lertxundi, Mikel Laboa, Itoiz, Txomin Artola y Oskorri está asociado al de estos sellos.
La cuestión es que después de sus tres primeros discos, llegó este, el primero para un sello con amplia distribución en todo el territorio nacional, y que aquel año también editó a Seguridad Social, Duncan Dhu, Os Resentidos, Danza Invisible y Los Enemigos. No sé cómo funcionó este disco en su día, pero parece claro que el nombre de Ruper no alcanzó la relevancia mediática de todos los mencionados anteriormente.
Teniendo en cuenta la calidad de las canciones que hay en este disco solo queda decir que nosotros nos lo perdimos. Rock de autor, que se dice ahora, con un buen puñado de medios tiempos, que aquí suena limpio y directo, clásico, pero remozado por las tradiciones de su tierra. No en vano, la lista de colaboraciones incluye a Joseba Tapia y Xabier "Leturia", trikitixa y pandero respectivamente, y a Juan Carlos Pérez, fundador y voz de Itoiz, Además, como ha hecho en más ocasiones, también se apoya en los escritores de la tierra, aquí musica un poema de Joseba Sarrionaindia y otro de Bernardo Atxaga.
Pero no se me despisten, esto es rock, y las guitarras se dejan sentir bien, como en Ene Begiek... También hay hueco para una versión de Robert Wyatt y un trío de baladas maravillosas, Baltsean, Benetan y Aspaldian, se llaman.
Acompañaron a Ruper Ordorika en este disco Javier Antoñana, Alberto de la Casa y Nando de la Casa.



viernes, 18 de enero de 2013

Los Ramos - Los Ramos (Pasión Cia Discográfica 1990)

Mira por donde últimamente camino con este disco, aunque a decir verdad últimamente estoy caminando muy poco. Hace tiempo, en pleno apogeo de los blogs de música con descargas directas, decidí hacerme con el primer disco que encontrase del que nunca hubiese oído hablar en mi vida. Este fue. Después descomprimirlo, ver que la primera canción se llamaba El Baile Del Pim-Pam-Pum y sepultarlo entre una tonga de archivos en un rinconcito del disco duro donde quedaba un hueco fue todo uno. El otro día lo tropecé mientras pasaba por ahí y pensé ¿por qué no? Y me lo pasé al reproductor y me lo llevé de paseo. ¿Y joder que guapo, cuánto tiempo llevo perdiéndome este maravilloso disco? Pues no. No hay final feliz. Esto es rockabilly edulcorado pensado para los 40 principales, y a ver como digo esto, si cuando salió este disco yo hubiese tenido 14 años (que nanai) y lo hubiera escuchado en su momento igual a alguna canción le hubiese cogido el cariño que le tengo a alguna de Dinamita Pa' Los Pollos, Rey Luí, Gatos Locos o incluso Tennessee. Pero así, ya de grande, sin ningún vínculo emocional, que va. Aquí dejo un par de canciones, las mejores para mi, por si alguien quiere saber de lo que hablo. Por cierto, sigo sin saber nada del grupo.

Los Ramos - Vamos A La Taberna by ateful

Los Ramos - Camino Del Sur by ateful