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miércoles, 8 de febrero de 2017

Les Räuchen Verbôten - El Futuro Que Imaginábamos En La Niñez (Antártida Records 2014)

Llevaba años pensando que ya no se hacían discos así, casi desde la desaparición de Triquinoise Producciones. Poco después del cierre del sello fui desconectando de ese rock con entrañas, obsesivo y poético, excesivo y desgarrado, que tantas sensaciones irrepetibles me había proporcionado. La separación de 713avo Amor y Vírgenes Adolescentes terminaron de convencerme de que se trataba del fin de una era, y despechado por el poco reconocimiento que se dio en su momento a estos grupos, que no tenían inconveniente para llenarte la cara de un vinilo con una única canción y que anteponían la necesidad de expresarse al formato canción, pasé por alto las siguientes generaciones de bandas a las que la prensa y público dedicaba similares adjetivos, pero mucha más atención. Así, no le hice mucho caso ni a El Hombre Burbuja, ni a los primeros pasos de Nudozurdo, tampoco a Trajedesaliva ni a Viaje A 800 ni a ningún otro grupo que me parecía que se pudiese mover en coordenadas similares.
Para colmo, cuando hace unos años empezaron a surgir nuevos grupos amigos de lo crudo, como La Débil o Dolores, a la prensa solo se le ocurría mencionar como referentes a Triángulo De Amor Bizarro y El Columpio Asesino, arrojando aún más tierra sobre formaciones fundamentales como las dos mencionadas al comienzo de este texto o los imprescindibles Hermanos Cerdo.
Pero llegó el día en que este disco arribó a mi hogar, y tras escuchar la cara I de este doble vinilo, me reencontré con las sensaciones del pasado. Precioso doble vinilo rojo para uno de los discos de rock más bárbaro y arriesgado que caía en mis manos en muchísimo tiempo, tres caras del mismo para dar cabida a una única canción, El Futuro Que Imaginábamos En La Niñez, convenientemente dividida en cinco partes para adaptarse a las limitaciones temporales del formato. Solo Dialectics Of Shit de Billy Bao, unos años antes, aunque se mueve en muy distintas coordenadas, me había causado semejante estupor y estremecimiento, si de escuchar rock hablamos.
Al igual que en el caso de Cartografía Del Ruido, encontramos en la invitación que les hace Javier Corcobado a Les Rauchen Verboten para participar en el proyecto Canción De Amor De Un Día la génesis de esta grabación. El grupo se pone manos a la obra, pero durante el trabajo compositivo la distancia geográfica entre Justo Bagüeste y los otros dos miembros del trío propicia la salida del primero, con lo que A. I. Guillén y Jesús Alonso recurren al no menos histórico Pelayo Arrizabalaga a la hora de meterse en el estudio. Como nota al margen recordemos que Justo y Pelayo compartieron aventuras a mediados de los ochenta embarcados en los sin par Clónicos.
También colabora en el disco, con algún arreglo de saxo, Ignacio Ruiz Asensio, veterano de la escena almeriense, imagino que curtido en mil batallas desde que formara Los Reincidentes allá por 1985 y hombre de gran bagaje músical y tremenda presencia escénica como pude comprobar personalmente en la sala El Sol, que tras esta grabación pasa a incorporarse inmediatamente como tercer miembro oficial del grupo.
La cara I, dedicada al alumbramiento y la infancia, es ciertamente inquietante, con Les Rauchen Verboten practicando una especie de jazz experimental de tintes mas paisajistas y menos violento que el de su disco de debut, que de alguna manera los conecta con aquella rara avis que surgió a principios de los ochenta en Barcelona y que bajo el nombre Entr'acte editó un single, una cassette y un par de temas en un recopilatorio de la época.
Las caras II y III, madurez, senectud y extinción, estan marcadas por la presencia de Javier Corcobado, que recita uno de los mejores textos que le conozco. Desde una perspectiva personal, y con una sagaz visión de lo que acontece a su alrededor, entre "los mismos pómulos, narices, labios, tetas y nalgas rellenos de polímeros de envidia y frustración" y demás "homogeneidad en el mal gusto" actuales, las palabras de Javier señalan cuestiones de mas profundo calado y que producen el mayor de los horrores. La constatación de que ser hombre no equivale para nada a tener humanidad, la certeza de que la evolución no hace más dóciles y humanas las relaciones interpersonales, sino que las convierte en más crueles e insoportables, y el hecho de que nos desilusionamos no por las atrozidades de la vida, sino por la imposibilidad de la razón para remediarlas quedan patenetes leyendo entre las lineas de su recitado.
Si se me permite parafrasear a Eligio Resta, la lucha entre las formas autodestructivas, el desencanto, y el trabajo cotidiano de la burocracia sin alma, por un lado y las utopias, las pasiones y las muchas razones por que las que vale la pena llevar a cabo esfuerzos comunes por el otro, nunca apareció mejor reflejada en una canción. Todo esto mientras Les Rauchen Verboten, mecen, rugen, castigan y acarician a nuestras cavilaciones.
La cara IV la grosan tres canciones grabadas en una misma sesión en las que el grupo junto a Corcobado, a la guitarra y voz, se lanzan, tocados por la muy placentera Euterpe, a los indómitos brazos de la diosa imporvisación.
Solo me queda decir que existe también una edición en vinilo de 10 pulgadas a cargo de Clifford Records en el que por una cara encontramos el fragmento dedicado a la madurez de la canción que da título a la obra, y por la otra la cara IV de este doble disco; además desear, aun a sabiedas de que la humanidad no puede dejar de amenazarse a si misma, que la providencia nos depare más discos como este del que les hemos hablamos hoy. Me han soplado que Les Rauchen Verboten ya se han puesto al tajo.




viernes, 9 de diciembre de 2016

Cartografía Del Ruido - Cartografía Del Ruido (Autoeditado 2014)

La Corte De Los Milagros fue un grupo cantabro liderado por David DeLlera que grabó dos ep's a principios de este siglo. En 2002 incorporan a un nuevo, y nobel, guitarrista a la banda, Juan Pérez Marina, con el que afrontan una gira que les lleva a tocar por Inglaterra y Francia además de en diversos puntos de la península Ibérica. En 2004 se presentan en los estudios Rock Soul para grabar un largo con Carlos Torero a los mandos. Aunque en su momento se rumorea que Universal Music se encargará de la edición de esta grabación, al final las canciones quedaron sin plastificar.
David DeLlera comienza un nuevo proyecto bajo el nombre de Hermosos Vencidos con los que sí consigue plastificar en 2006 el disco La Ciudad De Los Semáforos En Verde a través de Flor Y Nata Records.
Por su parte Juan Pérez Marina recala en Madrid tras unos cuantos años de reaprendizaje musical después de sufrir un accidente por el que casi pierde la movilidad de un brazo. Allí conoce a Javier Corcobado, más o menos estamos en 2010, y entra a formar parte de su banda. Con él graba los discos Luna Que Se Quiebra Sobre La Tiniebla De Mi Soledad, Te Estoy Queriendo Tanto y alguna canción de las que aparecen en Los Estertores De La Democracia.
Aunque la idea de Canción De Amor De Un Día venía rondando por la cabeza de Javier desde hacía ya bastante tiempo, debió ser hacia 2012 o 2013 cuando decide ponerse manos a la obra para convertirla en algo tangible, y Juan Pérez Marina recibe la invitación para participar en ella con la composición de unos cuantos fragmentos. Invitación que lógicamente acepta y que se convierte en la chispa que acaba por provocar la creación de Cartografía Del Ruido como vehículo para dar salida a sus propias composiciones.
En 2014 ve la luz el que es por ahora su primer largo, disco del que pasamos a hablar un poco inmediatamente. Y ya que nos toca hablar de cartografía, no sé si ustedes se han fijado en que entre todos los trazos que delimitan la frontera entre el Sahara Occidental y Mauritania, solo uno es curvo, mientras que el resto parece trazado con tiralineas. Parece que fue una argucia francesa para dejar en su zona de influencia las minas de Zouerat, las mayores de hierro a cielo abierto que existen en el mundo. Desde allí, el mineral se transporta 700 kilómetros a través del desierto hasta el puerto de Nuadibú. El tren que se encarga de hacerlo alcanza los tres kilómetros de longitud, doscientos vagones arrastrados por hasta cuatro locomotoras con una potencia de 3300 CV que desplazan 22000 toneladas del mateiral en un polvoriento viaje de 24 horas. Aunque no está habilitado para el transporte de personas, son muchas las que lo utilizan para trasladarse de una ciudad a la otra sentados sobre las tolvas que transportan el material, embozados con sus pañuelos para evitar tragar el molesto polvo que sale de los vagones. Al arrancar, los ocupantes de los primeros vagones gritan para prevenir a los de los vagones posteriores que se aproxima la violenta tracción que se va transmitiendo de uno a otro hasta que todos están en movimiento. Durante el viaje, los saltos entre vagones para compartir té, galletas o frutos secos dan fe de la camaradería entre los que realizan el viaje. Viaje que después del arranque, una vez sumergidos en el desierto, se torna tan minimalista como mágico, que según cuentan transmite una extraña sensación de tranquilidad y desconocimiento, y la posibilidad de presenciar, una vez que ha anochecido, uno de los cielos más estrellados y bellos que un humano haya visto.
Nunca he subido a ese tren, solo cuento lo que he leído, y mucho menos he hecho ese viaje, pero si he escuchado este disco muchas veces, y no puedo dejar de pensar en que las emociones y sacudias que provocan ambas experiencias están intimamente emparentadas. Así que lo que hace tiempo describimos brevemente por aquí como rock instrumental que pone sobre el mapa la ecuación formada por calma, tensión, electricidad, ritmo, belleza, dolor y repetición, me parece ahora que queda mejor definido con las imagenes que llenaron mi cabeza al saber de la existencia de ese amasijo gigante de metal que atraviesa impertérrito el moldeado desierto por el capricho del viento.
Para la grabación de estas seis canciones, cinco en el vinilo y una más en la descarga digital que proporciona, Juan Pérez Marina contó con la ayuda de Jesús Alonso, Sergio Devece, Susana Cáncer y Javier Corcobado.
El disco se vio prolongado al siguiente año con la edición del single Ruido, que incluía el tema titular, una remezcla del mismo a cargo de Homophonia y una versión grabada en directo de La Vida Es Un Sueño, original del cubano Arsenio Rodríguez.
Para rematar el asunto solo nos queda decir que Juan también ocupa el puesto de guitarrista en Leone, y que en alguna ocasión ha puesto su guitarra al servicio de Forastero para sustituir al mismísimo Javier Colis. Como Cartografía Del Ruido se le ha podido ver solo sobre los escenarios, pero también recientemente acompañado por Julian Sanz al bajo y Luis Corchado a la batería, ni más ni menos que la sección rítmica de la primera formación de Mar Otra Vez.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Javier Corcobado - Los Estertores De La Democracia (No-CD Rekords 2014)

Ya hace años que comenzó a gestarse en la endiablada cabeza de Javier Corcobado el proyecto Canción De Amor De Un Día (CADUD). Según sus propias declaraciones, la primera anotación en sus diarios que hace alusión a este proyecto aparece en octubre de 2004. Ahora, mas de diez años después, todas las noticias avisan de que el fin está próximo y que más pronto que tarde este ciclopeo proyecto será presentado en sociedad en un espectáculo de 24 horas de duración que aunará música en directo, videocreación, performances y otras artes plásticas.
Según me han contado, y tal y como indica el título, la idea original era la de crear una única canción de un día de duración, dividida en cien fragmentos, que sería editada en un novedoso soporte físico que no permitiese avances rápidos, ni rebobinados ni la pausa, solo la reproducción desde el inicio de la pieza, lo que obligaría a quien quisiera escucharla en su totalidad a dedicarle las veinticuatro horas de un día sin interrupción. Vamos, una locura que apunta a la sien de estos tiempos de deglución rápida y fragmentada de todo lo que se nos pone por delante.
Pero como bien se indica en el texto de presentación del proyecto, la música genera imágenes, lo que se tradujo en la decisión de que cada uno de los fragmentos fuera acompañado por una pieza visual de la misma duración. Esta idea aportó una nueva dimensión al proyecto, en el que al final han convergido una larga lista de múscos consagrados y más nóveles, junto con realizadores cinematográficos, videocreadores y artístas plásticos. Me imagino que también habrá complicado la creación del novedoso formato físco que la albergue, al que han denominado La Huella Del Vacio, y al que se refieren como un objeto de cuerpo orgánico y alma artificial.
La lista de artistas que se han encargado de los cien fragmentos que conforman esta canción (ayer se anunciaba que la parte sonora del asunto está finalizada después de un largo proceso de masterización a cuatro manos entre Gonzalo Lasheras y Javier Corcobado) alcanza los 60 nombres en la web del proyecto, aunque las últimas noticias hablan de 63 propuestas musicales implicadas. Nombres que van desde los conocidísimos Bunbury, Amaral o Vetusta Morla a otros que nunca antes había escuchado como V De Amor, Sixto Venganza o Eureka Hot 4, pasando por muchos favoritos del que esto escribe.
En 2014 se presentó oficialmente este proyecto por partida doble, por un lado algunos afortunados pudieron ver el espectáculo Pequeño Preludio (Inmortal), de dos horas de duración, que juntó sobre el escenario a Javier Almendral, Gonzalo Lasheras, Jesús Alonso, Agnés Mateus, Aintzane Aranguena Oar-Arteta y Javier Corcobado, bajo la dirección de Juan Navarro. Por el otro, se editó el disco que hoy nos traemos entre manos, Los Estertores De La Democracia, que de manera ilustrativa lleva por subtítulo LP Avance De CADUD.
Lógicamente este proyecto desborda el formato LP, y quienes lo sufren son las canciones, tres de ellas aparecen recortadas para acomodarse a los surcos del vinilo. Así que podemos tomarnos el disco como una visión panorámica de lo que está por venir. Los dos minutos que aparecen de Ruido Despacio, de los 20 que la conforman, nos asoman a un espeluznante experimento de ruido inmisericorde y sibilante, que tiene el honor de ser la pieza más antigua que se ha editado de todas las creadas por Corcobado. Datada en 1980, e interpretada junto a su hermano Gustavo, esta vuelve a señalarlo, otra vez, como pionero de tantas cosas en este país.
Entre 2012 y 2013 se grabaron las otras cuatro canciones de este disco, en Les Falta Amor madura la idea que ya rondaba por Susurro, la canción que abría Editor De Sueños, la de una sociedad enferma y mala que ha dado la espalda al amor. El Mar Es Mi Corazón y Sombrero De Barcos, que es una delicia, retratan su obsesión por el mar, que empezaba a hacerse patente en Arco Iris De Lágrimas, mientras sigue cantando al amor. Los Estertores De La Democracia ocupa toda la cara B del disco, su versión integra de 30 minutos se puede escuchar en la descarga digital que lo acompaña, es toda una experiencia de la que solo diré que ese estribillo que grita "libre, libre, libre..." me suena hoy tan revolucionario y definitorio como aquel "destruye, destruye..." con el que nos increpaba Jorge Martínez cuando éramos jóvenes.
El conjunto, como buena presentación, deja con ganas de muchísimo mas... y ya queda menos.
Participaron en la grabación de estas canciones Javier Almendral, Gonzalo Lasheras, Fino Oyonarte, Larry Martín, Josu Urquidi, Juan Pérez Marina, Jesús Alonso, Susana Cáncer, Javie Díez Ena, Nerea Castañeda, Sergio Llanos, Gotzon Garay, Arkaitz Garay, Justo Bagüeste y los niños Nora Uriarte Aranguena y Hugo Lasheras.
Nota para los curiosos e impacientes: Se puede escuchar algún fragmento mas de CADUD en El Futuro Que Imaginábamos En La Niñez de Les Rauchen Verboten y en el debut homónimo de Cartografía Del Ruido.



lunes, 10 de octubre de 2016

Amor Sucio - Antología (Hall Of Fame Records 2014)

Hoy he venido aquí a hablar de Amor Sucio, grupo que inició su andadura como cuarteto formado por Antonio Tarín, Luis González, Fernando Carrión y Pepe Muriel en 1987. La formación permaneció invariable durante toda la existencia de la banda con Pepe entrando y saliendo de ella, y apareciendo como colaborador en sus discos. Todos tenían un pasado, Antonio estuvo en la génesis de La Banda Sin Futuro junto a Poch y después recaló en Extrema Cordialidad Homicida, donde coincidió con Pepe. Por el otro lado Luis estuvo en la última formación de Mar Otra Vez, la que grabó Algún Paté Venenoso, y Fernando venía de Noviembre Rojo, grupo en el que coincidiría con gente de Interterror y por el que también pasó fugazmente Víctor Royo Enguix antes de incorporarase a Mar Otra Vez junto con Luis.
Como la biografía completa del grupo pulula por la red, aunque me temo que con algún flagrante error, solo añadiremos a modo de curiosidad que en sus primeros meses de vida, se hicieron llamar La Hostia, nombre que luego cambiaron por el de El Sueño Del Sapo, apelativo con el que llegaron a tocar una vez en vivo, hasta llegar al definitivo Amor Sucio, extraido de una lista de posibles nombres confecicionada por Javier Corcobado.
La banda dejó de tocar en 1993, y como ven, pasaron mas de veinte años hasta que Hall Of Fame Records se decidió a recoger toda su andadura en esta Antología de seis cd's. Un alivio para mi, que me ha evitado tener que decantarme por uno de sus tres discos oficiales como excusa para traerlos a este blog.
Al principio lo intenté, nunca me había parado a pensar cuál era su mejor disco o el que más me gustaba, pero tras un par de escuchas consecutivas, enseguida comprendí que me iba a resultar imposible. Ya decían ellos mismos en los créditos de La Farsa (Triquinoise 1991) algo así como que "las canciones de este segundo disco y del anterior, El Tiovivo De La Locura (Triquinoise 1990), se compusieron en el mismo periodo de tiempo y no fueron grabadas cronológicamente por lo que consideramos ambos albumes como una obra conjunta". Efectivamente sus dos primeras grabaciones forman un tandem sin fisuras y en perfecto desequilibrio.
A estos dos discos siguió Total... 3, un disco extraño en su concepto, que incluía cuatro temas instrumentales compuestos, tocados y grabados por separado por los integrantes del grupo, mas una retahila de versiones en las que los tres juntos se fajaban con repertorio de Frank Zappa, Tom Waits, James Brown, Prince, Chic, Alice Cooper e Iron Butterfly, además de hacer Whatever Lola Wants, tema que cantaba la asistente del diablo en el musical Damn Yankees, estrenado en 1955. Ninguna concesión a los gustos modernos de la camada indie del momento.
Como decía, absolutamente inviable decantarse por uno de estos tres discos, llenos de rock sobradísimo de personalidad y difícil de etiquetar, no piensen ustedes en devaneos experimentales, sino en aquel que toma sin prejuicios los elementos necesarios para garantizar la pegada inmediata, que hacen sombra a la discografía de otros grupos que tuvieron mas suerte a la hora del reparto de los laureles de aquella época, como pudieron ser Los Enemigos.
La solución salomónica fue la de hacerme con esta caja, editada en edición limitada de cien copias, y de paso tener acceso a los otros tres cd's que complementan a los tres que traen la discografía oficial, incluido el tema Dumbo que solo apareció en single. Es cierto que puestos a ser quisquillosos, y por poner alguna pega, ha quedado fuera la versión en directo de El Callejón Del Olvido que apareció en el Rocke'n'Babia y que los temas de Total... 3 vienen en distinto orden que en el vinilo original.
Males menores si tenemos en cuanta que todo el material ha sido recuperado con mimo por Antonio y Luis, y que los extras son sustanciosos. En este apartado tenemos un Directo grabado en un pueblo de Huesca en 1992, durante The Misery Tour, gira de presentación de su tercer disco. al que según los créditos no acudió ningún espectador. Y también un cd de Rarezas en el que se rescata una demo de 1988 en la que aparece alguna canción que nunca llegó a los discos oficiales, una grabación en Radio 3 y alguna otra curiosidad en forma de versión instrumental de temas conocidos. Por cierto, estos dos cd's no están disponibles en la edición digital de esta Antología.
Pero la guinda, explosiva y venenosa, la pone un sexto cd a nombre de Antonio Tarín, grabado entre 1993 y 2000, con algunas canciones que ya manejaba el grupo en su etapa final, y que no solo nos permiten intuir como habría sido un cuarto album del grupo sino que también nos hacen babear pensando qué habrá creado Antonio en estos últimos dieciseis años que lleva de casi total silencio. ¡Que nos lo cuente ya!







lunes, 20 de junio de 2016

Pablo Cobollo - La Nostalgia Mata Más Que Las Pistolas (Zumbido Producciones / Grabaciones Residuales 2014)

Después de La Alcantarilla Del Paraíso, editado en 1996, Soul Bisontes entraron en un largo periodo vacacional del que muchos creíamos que ya no volverían. Por tanto fue una sorpresa que en 2004 viese la luz Magia Cotidiana, single de cuatro canciones con el que Pablo Cobollo, junto a las incorporaciones de Iván Rodríguez, Micky Jiménez y Nacho Álvaro, volvía a echar a caminar a la banda. Un año más tarde Pablo anunciaba que el grupo estaba más vivo que nunca, tenía nueva alineación y cinco canciones grabadas preparadas para ver la luz. Así que no estoy seguro cuál fue la idea con que se editaron en 2006 los dos recopilatorios que glosaban exhaustivamente los años de vida del grupo. Si tenían la intención de cerrar definitivamente su primera etapa, para tomar impulso en una segunda, o si ya se hicieron sabiendo que era el adiós definitivo del grupo.
Sea como fuere, tanto el cd 1991-1994, que incluía sus primeras grabaciones, el single Corazón Veloz, el lp Vértigo Peninsular, ya por entonces totalmente descatalogados, y otras canciones de las mismas sesiones, como el doble cd Los Moscardones & En Órbita 1988-2005, que rescataba muchísimas maquetas de toda la trayectoria musical de Pablo, incluso previas a los Soul Bisontes, son un hervidero de canciones para quitarse el sombrero, y la tapa del cráneo.
Acabada la andadura de Soul Bisontes, en la cabeza de Pablo seguía bullendo canciones y en 2009 se estrenó a su nombre con Rumbo A Peor, un doble disco con 32 canciones en las que todavía se podían encontrar ecos de su anterior grupo, pero que abrían el abanico estilístico en infinitas direcciones, y entre las que se encuentran Toulouse-Lautrec y La Clepsidra, dos de mis canciones favoritas de todos los tiempos. Grabadas entre 2006 y 2008 con la ayuda de un buen montón de amigos, en él aparecen la guitarra de Javier Colis, los coros de Ana Béjar, el bajo de Nacho Laguna, el violín de David Gª Bonacho, el saxo y el moog de Justo Bagüeste, las baterías de Adrián Ceballos y Tintín G. Albuerne y un largo etcétera. Hace muy poco se acaba de volver a poner en circulación remasterizado, con algún cambio en las mezclas y en algunos arreglos, en una edición que solo se puede conseguir a través de la web Mentes De Ácido.
Otros cinco años hubo que esperar hasta que en 2014 apareciese La Nostalgia Mata Más Que Las Pistolas, su último disco hasta el momento, que llegó a las tiendas a la vez que su poemario Vértigo Peninsular (Vacaciones En Polonia / COTALI), obra que anteriormente había sido precedida por los volúmenes Canciones Para Náufragos Urbanos y Explosiones.
Bueno, pues este disco, como su título indica, nos trae a Pablo tiroteado por la nostalgia, disparos que él convierte en doce canciones tirando a serenas, casi siempre en primera persona, con los textos más inteligibles que nos ha ofrecido nunca. Poco espacio hay en ellas para el humor psicodelicamente distorsionado que inundaba antaño sus composiciones, aunque siempre aparece algún verso con el que nos recuerda que, aun sin proponérselo, su visión del mundo no se dirige hacía los mismos puntos de fuga que rigen el entendimiento cartesiano que de este mundo tiene la inmensa mayoría.
Amores pasados, preciosa Nazaret, recuerdos de infancia, Me Muero De Risa, de tiempos duros, En Las Trincheras, y también de tiempos mejores, Seis Minutos, envueltos en orfebrería musical que lo mismo trae aromas de la canción italiana que aires de la cordillera andina, como en Bufón, sin dejar nunca de ser pop melancólico en las manos de un creador mayúsculo, que esta vez ha decidido hacernos más accesible y directo el camino hacia su mundo personal, aunque en esta ocasión el pago del peaje pueda desarmar. Quien se decida a recorrerlo no podrá evitar sentir como se van arrugando sus entrañas, afectado por ese inexplicable, y poco frecuente, síndrome de deshidratación por llanto interior.
En la grabación de este disco Pablo estuvo acompañado por Tintín G. Albuerne, Miguel Rey, Rodrigo Cortillas y Luis Lasso.



domingo, 29 de noviembre de 2015

Hornmolloy - Ended His Life (Mattoid Records 2014)

Ya hace unos meses, en este mismo blog, Edu Comelles señalaba la ascendente trayectoria artística de Tomás Gris y David Area. Poco más de un año llevan trabajando juntos bajo el alias de Hashigakari, formación de la que hace unos días se ha editado su cuarto trabajo, Eleven Koans, en el sello Audiotalaia. Además, anteriormente ya habían tomado la decisión de fundir sus proyectos editoriales, Mattoid Records y Noplyn, en la plataforma Ex-Nihilo sin renunciar a la personalidad que cada uno de los sellos tenía por separado. Más recientemente David ha entrado a formar parte del colectivo de improvisación MaDam, del que Tomás ya formaba parte. Como pueden ver, la complicidad entre ambos músicos ha dado bastantes frutos en tan corto espacio de tiempo, amén de lo que han ido haciendo cada uno por su lado.
Pero todo esto tuvo un principio y de eso es de lo que vamos a hablar hoy. Parece que sus primeros contactos se fraguaron al abrigo de este disco, unas grabaciones que Tomás realizó en 2010, y que David decidió publicar en su sello cuando 2014 casi llegaba a su fin.
Según la web de Ex-Nihilo se trata de un álbum de ruido desde una perspectiva filosófica hegeliana-stalinista, y como mi fuerte no es la filosofía la pista no me valió de mucho para hacerme una idea de lo que iba a encontrarme en este disco. Más ilustrativo es el "A Fistfucking Soundshit-Love Experience" que se puede leer en la contraportada. El disco alterna tres temas largos de salvaje ruidismo con otros tres de menor duración y similar pegada. Los temas largos avanzan entre chirridos y chorros de ruido, se escapan voces, se filtra el frío y el dolor, permaneciendo en constante mutación y desarrollo. Un desarrollo en el que los cambios cualitativos no se producen gradualmente, sino rápidamente, de improviso, a saltos de un estado a otro, y no se producen por casualidad, sino según leyes objetivas, como resultado de la acumulación de imperceptibles y graduales cambios cuantitativos... Y ya le he robado una frase a uno de los inspiradores filosóficos del disco.
Mención especial para The First Bullet, que con su traqueteo inicial me metió en la cabeza aquel plano de El Tren Del Infierno, en el que se capturaban las ruedas del tren precipitándose cada vez a mayor velocidad por paisajes helados hacia una muerte segura. La película de pequeño me dejó muy impactado y nunca la he vuelto a ver, más por miedo, no a que la película haya envejecido mal, sino a que yo haya envejecido demasiado.
Hay mayor presencia de voces en los temas cortos, en By Shooting Himself parecen intentar tararear algo. Es pop filtrado por las neuronas de Albert Fish, aquel atroz asesino en serie al que encontraron en el momento de su detención cerca de 30 agujas insertadas en su cuerpo, algunas de ellas en el escroto. Missed parece ser un soliloquio en el que los pensamientos más calmos son asaltados y aplastados con fuerza por otros que emergen de algún lado más oscuro y más alejado de la razón que de las entrañas.
El cd viene dentro de un sobre de plástico y atrapado por un envoltorio de papel primorosamente plegado. Así, entre música y artwork, ha quedado un excelente disco para comenzar una relación. Amor a primera vista que se dilata en el tiempo.



lunes, 2 de noviembre de 2015

Afrodita A - Afrodita A (Polze De La Mort 2014)

Desde hace algo más de cinco años ocurren cosas en Benissa que seguramente antes no pasaban. El trabajo realizado por el Col·lectiu Baix Terra ha ido consiguiendo que esta localidad se convierta en parada habitual para todo aquel grupo que esté girando por la península. Además, poco después de la creación de este colectivo comenzó a operar en la zona Polze De La Mort, sello que entre otras cosas va registrando la actividad musical de su entorno en bonitas casetes manufacturadas. Al igual que Alta Intensidaz, ejercen de defensores orgullosos del punk y hardcore pueblerino, lejos de escenas auspiciadas por la modernidad. Cualquiera que haya escuchado alguna de sus referencias verá que en esta zona, alejada de los focos, realmente se está cocinando algo gordo. Hoy como muestra, Afrodita A.
Según cuentan, fue una banda de corta vida, existió sobre el 2013, y realizó pocos conciertos. Una experiencia con la que los cinco músicos que la integraban tomaban contacto por primera vez con los instrumentos que se asignaron, aunque esto último no sé si creérmelo, en virtud de lo escuchado.
Esta cinta, su única grabación editada, también conocida como Demo Pòstuma, rescata siete canciones grabadas en un ensayo de la banda con un único micro, obteniendo ese sonido básico, tan querido en esta casa, que hace que el punk quede muy muy lejos del pop guitarrero rápido.
La grabación destila energía a raudales, y deja ver muy a las claras la calidad de las canciones que formaban el repertorio del grupo y el trabajo que tienen detrás. Porque estos siete trallazos de punk melódico poseen una inmensa pegada, coros y gritos contagiosos, una segunda voz que aparece cuando se la necesita, un bajo potente cuando se tiene que hacer notar, caso del temazo Generació Perduda, y alguna guitarra killer, como la que se deja ver en Dictadura Votada. Además, por lo poco que recuerdo del valenciano, diría que también cuentan con unas letras en las que no hay espacio para las tonterías, brutal Princep Blau.
Efectivamente, estas canciones no merecían quedar olvidadas en la carpeta de un ordenador, y Polze De La Mort ya ha hecho su parte, ahora queda que ustedes las escuchen. Si les dan un par de oportunidades, lo harán hasta la saciedad.
Afrodita A fueron Nydia, Dani, Pep, Pablo y Jaume.



martes, 22 de septiembre de 2015

Tomb Sinistre - Escorxador Ambulant (Nyapster 2014)

"Cuarenta y cuatro canciones al volante" reza el eslogan que aparece impreso en la carátula de esta cinta. Dieciséis minutos de collage sonoro con alma grindcore que te va metiendo por los oídos ruidos de motores asfixiados, arranques sin bateria, gritos de espanto, jingles radiofónicos y otras ocurrencias de títulos tan sugerentes como Volantazo A 180, Doble Mortal, Trompo Estúpid o Motorista Teórico... mientras, en mi cabeza se disparan los recuerdos de alguna hostia en moto o de los últimos días de aquel Fiat polaco naranja protegido de todo mal por un imán de San Cristóbal.
Las canciones se van sucediendo a ritmo trepidante, formando una sucesión de electroshocks, de ruidos que funcionan como flashes y que hacen que lo escuchado se mezcle con lo imaginado, y uno pase un buen rato entre gruñidos, radiocassettes de perillas con los que era totalmente imposible sintonizar algo en condiciones, consejos para mejorar la conducción y la cinta de Ramón Calduch de mi padre. Cristales empañados en coches aparcados en paralelo, el estado del tráfico justo en este momento, asientos quemados por chinas, ruidos de extraña procedencia, la experiencia es un grado, trozos de bujías destrozando lunas de coches.
La bandera de Iron Maiden en el techo y el culo de aquel que llamábamos El Tubo asomado por la ventana, móntate con nosotros. Crash, la de David Cronenberg, toda la saga Mad Max y también Tetsuo, Benito cogiendo las llaves del coche de su padre para quemar las calles del barrio a medianoche, el resto de mi familia va en moto mucho más que yo, sople aquí, son 100000 pesetas.
Todo esto y más en una cinta color tapicería de cuero entre negro y rojo, que además trae tres pequeños inserts con extraños dibujos motóricos.
Los motores son, o fueron, parte de nuestra vida. Solo echo de menos volver a escuchar aquello de "¡Trata de arrancarlo, Carlos!", seguido por el desgarrador ¡¡¡Me cago en su puta madre!!!" en horario de máxima audiencia. Voy a buscarlo en YouTube.



martes, 15 de septiembre de 2015

Blooming Látigo - Giochi Divertenti (Knocturne Records 2014)

Desde su creación Knocturne Records nos ha ido descubriendo a un buen número de propuestas cargadas de interés a la vez que ha confeccionando un catálogo a prueba de bombas, que ya anunciado que aumentará pronto con nuevas referencias de Holögrama y El Lobo En Tu Puerta.
Siempre que me pongo un disco de los que han editado, me viene a la cabeza que desde el sello podían hacer suyo, con falsa modestia, el eslogan que se usó allá por los setenta para promocionar lo que se llamó rock andaluz. Decía así: "Buena o regular, es nuestra música y no queremos que tenga nada que ver con ellos". Y digo con falsa modestia porque de regular yo no he encontrado nada en su catálogo.
A principios de este año, con unos cuantos meses de retraso por culpa de algunos indeseables que se han apuntado a la fabricación de vinilos con el único fin de engañar y llenarse los bolsillos, vio la luz el primer vinilo de su catálogo, el EP de Blooming Látigo del que vamos a hablar un poquito ahora, una vez que ya hemos hecho las presentaciones.
Antes de este disco, Blooming Látigo ya tenían en su haber el largo Esfínteres Y Faquires y otra grabación compartida con Garüda, ambas editadas por Féretro Records, además de haber sido remezclados por Jacob en Jacob Meets Blooming Látigo.
En este single, como ellos mismos indican, presentan un trabajo conceptual en el que cada uno de los cuatro temas es una reflexión en torno al poder, o su abuso.
Abren con un pelotazo de hardcore, Ill Bello Caravinieri, dedicado a la coerción física institucional, al que le sigue El Mundo Según JS, lo que parece un paseo por el campo, flauta travesera incluida, en el que acaban cruzándose con sus amigos de Orthodox en plena liturgia dentro de una oscura cueva. En este caso aluden a la coerción emocional que puede ser ejercida tanto desde religiones organizadas como partidos políticos.
La otra cara comienza con Offensa Capitis, metal y punk para la autocoerción inflingida mediante el castigo a uno mismo, que da paso a Los Espárragos Y La Inmortalidad Del Alma en el que se aborda la resistencia a la coerción a través de la alegría, la festividad y la diversión en una especie de pieza de hip-hop, funk-metal muy rara, cantada, sí, con optimismo.
Pero no queden ustedes atorados ante tanta teoría y lo que parece un desarrollo sesudo del disco, en verdad estas cuatro canciones se disfrutan perfectamente sin todo el andamiaje que las ha hecho existir. Son canciones que buscan caminos, un banco de pruebas de Blooming Látigo que lo único que hace desear es que sigan haciendo lo que les de la gana, y compartiéndolo con nosotros.
En esta grabación Blooming Látigo son José Alcántara Jiménez, Xavier Castroviejo Fisher, Gonzalo Santana Hidalgo y Borja Díaz. Les echan una mano Esther Verdú, Carmen Espejo y Raúl Delgado Gento en algún tema. Además la hoja interior desplegable se convierte en póster con cuatro ilustraciones a cargo de Raquel Eidem, Laura Zamudio, Ricardo Gómez y Gonzalo Santana Hidalgo, una para cada una de las canciones del discos, y de las que ustedes no podrán ni siquiera intuir todo su esplendor viendo la pequeña foto con la que encabezamos esto.
Por cierto, por si hay algún purista en la sala, estos tipos no usan guitarras, y por lo oído, ni falta que les hace.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Plom - Merder (8eminis 2014)

Desde que descubrimos Energía Escandalosa, la primera cassette que editó Plom en San José Tapes, en esta casa hemos intentado seguirle los pasos y no perdernos cada uno de sus movimientos. No nos lo pone fácil, ya tenía unos cuantos trabajos anteriores y en estos dos últimos años ha dejado otro par de referencias, ヒープから不気味の谷現象 (2014) en San José Tapes y Paja Rara (2015) en Muerte Cerebral, además de Merder, la cinta que les traemos hoy.
Durísimo trabajo de Plom, que me descuadró totalmente en los primeros instantes, seguramente porque lo tenía ubicado en otras coordenadas musicales, pero ¿quién me manda a mi a intentar ubicar lo inclasificable?. Comienza con lo que parece la grabación de un paseo, se escuchan pasos, voces lejanas y golpecitos metálicos. A esto le siguen unos quince minutos brutales, con aparición estelar del anticristo incluida, que no duda en desintegrar a todos los que nos hemos atrevido a acercarnos. Luego entra en terrenos mas confortables, dentro de lo posible, en los que una vez asumido que aquí lo que prima es el ruido, uno puede encontrar por momentos, cierto alivio y atisbos de musicalidad, o al menos disparos rítmicos de ruido. La cara B  de la cinta conjuga lo anterior con auténticas chifladuras, que imprimen cierto carácter lúdico a este tramo de la grabación. Así lo que al principio de la primera escucha fue fruncir el ceño acabó transformado en una media sonrisa en la boca de pura satisfacción e increíbles ganas de repetir la experiencia Merder, de una hora de duración, una y otra vez. Dicho y hecho.



domingo, 15 de marzo de 2015

Carlos Izquierdo - Ciel De Lucioles (Luscinia Discos 2014)

Miguel iluminado por las luciérnagas
Hoy toca eso que tanto nos gusta, colaboración de un músico en nuestro blog. Tenemos con nosotros a Miguel Pérez, compañero de trabajo al que conozco desde hace un par de años. Normalmente la mayoría de profes de música con los que me he topado no pasan del folclore de las islas y de la música clásica, así que no pude evitar decirme "menos mal" cuando recién llegado al centro le oí hablar de Esplendor Geométrico. Con Miguel nunca se sabe, un día lo puedes encontrar en la sala de profesores fustigando a los compañeros con El Columpio Asesino, y otro puedes asomarte a su aula y ver a los alumnos atónitos mientras improvisa al piano.
Compagina su dedicación a la docencia con lo que me parece que le gusta aun más, la composición y los escenarios. Titulado en tuba, su pasión es el piano. Desde 1990 no ha parado haciendo música para la radio, la televisión, el cine, poniendo en marcha una orquesta de swing, dirigiendo bandas municipales, colaborando en programas de radio, escribiendo los arreglos para algún disco de Nacho Artacho y unas cuantas cosas mas.
En 2010 comienza su andadura en solitario editando su primer disco como compositor e intérprete de piano, que titula Biotza. A este le seguirá, en 2013, Oporto. Ambos discos los ha autoeditado, y ahora sé que anda inmerso en la composición de su tercer trabajo, Amanay que grabará en Sevilla este verano.
Cuando conocí la música de Carlos Izquierdo, de inmediato pensé en Miguel para que apareciese por aquí dejándonos sus impresiones y él aceptó de inmediato. Por si alguien no sabe de qué va esto, paso a explicárselo en pocas palabras. Simplemente se trata de dos personas hablando de un mismo disco, cada uno de espaldas al otro, dos opiniones que solo una vez publicadas se verá si se complementan, enfrentan o no tienen nada que ver. Eso es todo, Miguel y yo ya les dejamos con Ciel De Lucioles.

Miguel dice:
Lo reconozco, adoro la música repetitiva. Entrar en el nirvana a través de las vibraciones sonoras es mi droga favorita. A veces marginal, a veces incidental, e incluso ligeramente cinematográfica, esta extraña y deliciosa música del compositor alicantino Carlos Izquierdo es una rara mezcla de medievo y minimalismo. Medievo en esas notas largas del violín ligeramente desafinadas, minimalismo en los arpegiados y moderados acompañamientos del piano que huyen de toda armonía virtuosa, de sonidos gratuitos y apariencia. El delicioso temblor del violín de Amélia Quessy en la tercera pieza, o la desafinación del piano por el registro más agudo de la cuarta, contrasta con esta inspiracion pautada, esta música bellamente encarcelada en un orden atemporal que escapa del rancio equilibrio occidental del temperamento perfecto, de la música sin alma verdadera. Quizá la sexta pieza sea la más romántica, con esos borrones gigantes de sonidos graves, nublistas, que a piano solo resultan aún más crudos, casi tanto como el principio del fin, una tecla desnuda en mitad de la nada infinita que se multiplica, que sin explicación construye un acompañamiento que es melodía y viceversa, como las dos caras de un ser bipolar, maravillosamente esquizofrénico. Y qué decir de los finales abiertos de estas seis pequeñas joyas. Gracias Carlos.

Alfredo dice:
Aquí estoy, medio escondido, escuchando esta maravilla de disco. Ana me dice que la pone muy melancólica, le da cierta tristeza escucharlo. A ella siempre le ha gustado el bullicio, el movimiento de gente y la ciudad. Estas canciones son todo lo contrario, parecen inspiradas en la inmensa calma de la naturaleza, hechas desde la contemplación de cielos estrellados, lejos de huellas humanas. Idea que refuerza el maravilloso y sobrio artwork de Marcos Aldeguer. Sin embargo, a pesar del sosiego que transmiten, salvo esa catarsis final que es Imagina Paisajes, a mi me resulta un disco lleno de vida, en el que también hay tensión y pasión, al estilo de aquella gran película que es "Microcosmos. La Gente De La Hierba". Solo hay que fijar un poco los sentidos para sentir llover las notas del piano en la inicial Dessiner La Pluie o para enredarse en los aires procedentes de la piel de Venus que trae el violín de Voces Inmensas.
Estos son los instrumentos que aparecen en el disco, y engancha la continuidad del violín frente a la discontinuidad del piano, que suena y se desvanece a cada pulsión, para resurgir inmediatamente, sobre el manto que le confeccionan las cuerdas o simplemente sobre el silencio cuando se queda solo, como en Equilibrio. Seguro que esta contraposición tiene nombre, o se puede explicar mejor, pero es que uno de lo que no sabe, no sabe, solo lo siente.
Así, este segundo trabajo de Carlos Izquierdo atesora seis piezas sin final y casi diría que sin principio, seis piezas que atrapan fragmentos de acontecimientos que empezaron a suceder en el principio de los tiempos y que jamás terminarán, porque la vida es eso, un continuo inasible en su totalidad. Y ya les dije que de vida es de lo que están llenas estas canciones.
Objetivamente, algo menos de media hora de música, que empíricamente es capaz de distorsionar la percepción del tiempo, lo mismo podía estar horas sonando y mantenerlo a uno igualmente absorto, que se ha ido en un abrir y cerrar de ojos, algo similar a cuando uno es incapaz de determinar cuánto lleva con la mirada perdida.
Solo mes queda decirles que el violín lo toca Amelia Quessy, y el piano, Carlos Izquierdo. Y que en 2013 debutó con Campo Cero, en esta ocasión solo al piano. Ambos álbumes han tenido su edición física a la vez, a finales del año pasado, gracias al buen hacer de Luscinia Discos.

Miguel quiere que escuches Voces Inmensas.



Alfredo quiere que escuches Imagina Paisajes.