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lunes, 9 de octubre de 2017

Mar Otra Vez - Edades De Óxido (Grabaciones Accidentales 1986)

Poco después de la grabación de su primer disco No He Olvidado Como Jugar Embarrado / Fiesta Del Diablo Y El Cerdo, la formación original de Mar Otra Vez se disgrega. Julián Sanz abandona la indisciplina del grupo y entra en La Gran Curva, con los que grabaría su primer largo Pasión En Tus Manos. Por su parte Andrews Wax y Javier Rodrigo parecen desaparecer del mapa, y hay que esperar que pasen unos años para volver a saber de su trayectoria musical. La participación de Andrews Wax en el ep Poemas, que Corcobado publicó en 1989, y la de Javier Rodrigo en el álbum Corcobator, de 1999, son las siguientes huellas sonoras de estos músicos que el que esto escribe ha sido capaz de encontrar.
Pero Luis Corchado y Javier Corcobado siguen hacia delante con el grupo, incorporan a Gabriel S. Arias a la guitarra, que procede de La Caída De La Casa Usher, interesante grupo con el que Corcobado ya había colaborado, por ahí se pueden rastrear un par de temas en los que Javier pone la voz, y que además de algunas maquetas, consiguió publicar tres temas repartidos entre los recopilatorios La Única Alternativa y Terra Incógnita, ambos de 1985.
Convertidos en trío, Mar Otra Vez afrontan su segunda etapa con lo que tienen, batería, guitarra, voz y ocasionalmente el saxo. Prescinden del bajo. Unos meses antes de la grabación de este, su segundo disco, los tres músicos se someten al proceso de Inserción Recíproca que El Aviador Dro había ideado y expuesto en la mítica casette Intonarumore, en la que también se anunciaba la colaboración a traición entre ambos grupos que posteriormente daría lugar al 12 pulgadas ¡Abrrr!
Tanto en la grabación de este último como en la del disco que hoy nos traemos entre manos se cuenta en el estudio con la pericia de Félix Arribas, nombre que a primera vista puede sorprender, ya que desde 1967 era conocido por ocupar la batería del grupo Pekenikes. Sin embargo, si se echa un rápido vistazo a su currículo como hombre de estudio, uno no puede mas que pensar en todo lo que le debe a este hombre la música hecha en este país, y por supuesto, los que la escuchamos y disfrutamos. Su rastro se puede encontrar en grabaciones de multitud de proyectos que van desde las primeras cintas de Juan Teruel García (también conocido como Uvegraf) hasta Cerebros Exprimidos, pasando por El Aviador Dro, Las Ruedas, Desechables, Commando 9mm, Sex Museum, Lagartija Nick o Malevaje. Mar Otra Vez repetirían con él como productor para su último disco Algún Paté Venenoso.
La exigua alineación de la banda en este Edades De Óxido la aleja aun más de convencionalismos rockeros y la propulsa a una forma de hacer canciones libérrima, alejada de cualquier coerción moral y social, que parece nacida de estados de conciencia conscientemente alterados. Las seis canciones de este mini álbum conforman un viaje a los infiernos que la banda ataca como si se tratase de una experiencia corriente y cotidiana para ellos, así no tienen problema en hacer una parada técnica en el bar de Juan para echarse unas culebras, o no dudan en seguir construyendo la ciudad mientras nievan clavos de morfina sobre sus cabezas. De esta manera, con su lenguaje explícitamente visual, sonoro y violento, pero también cargado de belleza y cierto refinamiento, este conjunto de canciones consigue arrancarnos pensamientos desagradables y desequilibrados tal como lo hizo el mismísimo Aullido de Ginsberg, obra con la que este disco comparte espíritu y diría que también intenciones.
En su día, el lanzamiento del disco se acompañó con un single que llevaba ... De Belleza en la cara A y una versión de Sex Machine en la B. Este último tema también se puede encontrar en el recopilatorio dedicado a la entente DRO-GASA-Twins-3 Cipreses que editó la revista Zona De Obras en 1997 con motivo de los 15 años del nacimiento de los Discos Radioactivos Organizados.




viernes, 22 de abril de 2016

Mar Otra Vez - Algún Paté Venenoso (Grabaciones Accidentales 1987)

La marcha de Luis Corchado tras la edición de Edades De Óxido dejaba a Javier Corcobado como el único miembro de Mar Otra Vez común a las tres formaciones que tuvo la banda. En esta tercera encarnación continuaba Gabriel S. Arias, que ya había estado en el disco anterior, y se incorporaban los valencianos Luis González y Víctor Royo Enguix. El primero venía de Noviembre Rojo, que llegaron a publicar una canción en un recopilatorio editado por Xirivella Records, y el segundo, entre otras cosas, ya había participado en la formación de dos bandas fundamentales de la capital del Turia como fueron Interterror y La Resistencia. Aunque parece que la nueva formación de Mar Otra Vez se asentó en Utiel, las crónicas de la época hablan de cuatro músicos enfermos, sin residencia fija y en constante viaje.
Sea como fuere, es bajo estas circunstancias cuando la banda graba por primera vez un LP completo ya que sus dos discos anteriores contaban con siete y seis canciones respectivamente. Es, sin duda, este Algún Paté Venenoso el disco más virulento e inhóspito de entre todos los que, grabados en este país durante aquellos años, han llegado a mis oídos. Fue el primer disco que escuché de Mar Otra Vez, y aunque ya conocía la carrera de Javier en solitario, nada pudo prepararme para esto.
Comienzan con el que es el tema más amable del disco, El Sombrerero Loco, nivel nueve de agresión en mi escala sensorial, en el que se anuncia el asesinato de Lewis Carroll a manos de la liebre borracha. Y como si nuestro querido diácono, matemático y lógico hubiese descendido al averno tras su muerte y hubiese vuelto para contárnoslo a bramidos, lo que viene a continuación tiene mucho de lo que podrían ser los recuerdos perturbados de lo que allí vio.
Realmente difícil de asimilar, el siguiente asidero que me hacía pensar que estos cuatro tipos todavía mantenían algo de cordura era la tensa pesadilla de Miércoles Cercano Al Infierno, en la que la que se relata el aciago fin de la reina de las agujas a manos de su querido marido instigado por las burlas del Todopoderoso y un mal día en el trabajo. Ya sobre aviso, con un poco de esfuerzo uno podía sentirse no del todo incómodo escuchando cómo transcurre la inesperada visita a la casa de la borracha en Víspera De La Nochebuena, y tratando de comprender las decisión de Algún Paté Venenoso embutido en su camiseta que dice "Te love you".
Resultaba desconcertante que cuatro canciones llenas de cuchillos, tripas, heroína, muerte y suciedad me pusiesen a salvo del resto de un disco que no conseguía disfrutar por más oportunidades que le diera. Aunque nadie dijo que los dominios de Tártaro estuviesen destinados al disfrute del personal que lo habita.
Y es que las otras seis canciones que completan el disco, aliñadas por versos deliciosamente dañinos, sílabas que se repiten hasta la extenuación golpeándote duro la sien, gritos y alaridos, pensaba yo que debían formar parte de otro círculo distinto de los nueve que Virgilio mostró a Dante en su descenso al infierno, quizás porque el griego sabía de la imposibilidad de describirlo con palabras. Ariscas, caóticas, deformes, nerviosas, inestables, agresivas, irracionales son adjetivos que se quedan cortos para hablar de Animales Enlatadas, Obstante, Bajo La Rueda De Un Tren, Bolero De Los Ceros y sobre todo Canción Pequeña III. Mención aparte para la final Nena, Somos Reyes De La Basura, que conjuga todo lo anterior con cierta ternura, y en la que el grupo deja más espacio al piano de Edith Puaff, que colabora en tres cortes del álbum.
Solo me queda recomendarles que se atrevan a emprender el viaje, ya que como dijo el sabio, atravesar las puertas del infierno es el mejor camino para encontrarte en el paraíso.