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viernes, 1 de diciembre de 2017

Caballero Reynaldo - Monolitos (Hall Of Fame Records 2010)

El primer disco de Caballero Reynaldo que llegó a mis manos contenía tristes noticias, editado en 1995, Clásico Con Twist, relataba en breves interludios situados entre las canciones los avatares más significativos, musicalmente hablando, de este músico, de nombre real Reynaldo Martínez, desde su más tierna infancia hasta aquel fatídico día en el que se suicidó sobre el escenario, poco después de sobrevenirle el éxito masivo que sin duda mereció disfrutar desde mucho antes. La posterior trama de cómo la poderosa Radio Fumatrón trató de explotar la figura del fallecido Caballero Reynaldo, tomándolo como artista de referencia para proyectarlo como modelo para una determinada parte de la población, y que terminó en sonado fracaso, quedó plasmada con todo su intríngulis en el disco pirata Episodios Familiares.
Después, ya se sabe cómo es el género humano, una inexcrutable mezcla de ficción, realidad y rumorología acabaría forjando la leyenda, en la que parece que nadie ha conseguido ponerse plenamente de acuerdo. La versión oficialista que vienen promulgando desde hace unos años la mayoría de medios afines al poder afirma que el Caballero Reynaldo nunca existió, y que toda su historia es fruto de la desbordante imaginación de Luis M. González Martínez, bajista de la tercera formación de Mar Otra Vez y miembro del impúdico trío Amor Sucio, que con sus hábiles dotes de comediante, está última palabra usada en su más amplia acepción, habría creado un fake digno de compararse con aquella Guerra De Los Mundos retransmitida por Orson Welles hace ya casi 80 años. Sin embargo, como pudimos ver hace poco más de mes y medio en el especial que le dedicó Iker Jiménez en el estreno de la nueva temporada de Cuarto Milenio, son bastantes los que creen firmemente que existió, incluso pudimos ver en pantalla quien afirmaba ser poseedor del inencontrable disco que nuestro hombre editó con Me Miro El Ombligo Records en los inicios de su carrera, y dan absoluta veracidad a todo lo expuesto al comienzo de este texto e incluso a la rocambolesca historia que sitúa a Reynaldo como pieza clave de la venganza que Madame Ping Y Pong puso en marcha contra los estamentos de la iglesia católica a finales del siglo XV, tal y como se contaba en Una Historia De Darwin, otro ciclo de canciones del Caballero que vio la luz a finales de los noventa. No son pocos los que peregrinan anualmente al lugar de su supuesto fallecimiento. Tampoco faltan los que niegan su muerte y consideran que el Caballero Reynaldo continúa con vida, escondido, junto a Bruce Lee, en lo más profundo de la China roja, y que es allí donde sigue componiendo y desde donde hace llegar sus canciones al anteriormente mencionado Luis M. González, a la sazón capo de Hall Of Fame Records, discográfica en la que se han ido editando la practica totalidad de las grabaciones que han ido viendo la luz en los años posteriores a la fecha oficial de su muerte, y que según uno de sus más reputados biógrafos, Nicolás Arriaga Agrelo, dejó grabadas en cantidades ingentes antes de su fallecimiento. Incluso los hay que solo atribuyen al Caballero Reynaldo una pequeña parte de las en torno a cuarenta referencias editadas a su nombre, y que acusan a abiertamente a Luis M. González de suplantar al verdadero Reynaldo, para en una ominosa maniobra, con el único fin de lucrarse, hacer pasar sus modestas composiciones por las del genial Caballero.
Ya ven cuán de revuelto está el río, y una vez metidos en él, la única certeza es que cada resquicio de luz, que uno cree encontrar para discernir qué hay de verdad en alguna parte de toda esta historia, ilumina la entrada a un abismo aún más difuso e impenetrable.
Así que no queda más remedio que darse por vencido y pasar a hablar de las pruebas tangibles, esa cuarentena de grabaciones que han ido saliendo a la luz desde el último lustro del siglo pasado hasta nuestros días. En esta larga lista de álbumes coexisten discos con sus propias canciones, una trilogía tributo al gran Malcolm Scarpa, innumerables reescrituras de la obra de Frank Zappa, reinterpretaciones transmutando géneros de discos y autores clásicos en la famosa serie de Los Botijos, repasos a su propia discografía con nuevos arreglos, rarezas, descartes, el delirio medieval que emprendió junto a El Visionario De La Lupa que acabó por dar forma a Los Visionarios, y también Monolitos... y su hermano Mongolitos.
Monolitos es un caramelo de pop envenenado, que seguramente hubiera saboreado todavía más si no hubiese leído antes de su escucha nada sobre el método empleado para su construcción, maldita manía, mil veces me he dicho deja ya de leer sobre música. Aún con este pequeña pega, la excitación neuronal al escuchar por primera vez las canciones de este disco e ir encontrando los pocos vestigios que quedan de las que las inspiraron, fue mayúscula. Monolitos deriva del primer disco de Ilegales, que nunca ha estado entre mis favoritos de los asturianos porque siempre me pareció un poco carente de fuerza comparado con mis idolatrados Todos Están Muertos y Regreso Al Sexo Químicamente Puro, y de esto se aprovecha Caballero Reynaldo para terminar de virar las canciones al pop y convertirlas a todas ellas en alucinantes cápsulas en cuyo ADN se trenzan con naturalidad una lejana familiaridad con la sorpresa de lo nunca escuchado. Pop con mayúsculas, pegada inmediata y asombro, gracias también a las nuevas letras que se arriman al absurdo cotidiano, inmersas en coros doowop, con mucha gracia y algo mas de un poco de mala uva. Pura efervescencia musical.
Cuatro año después llegaría Mongolitos, las mismas bases musicales que en Monolitos, pero esta vez con las letras que Jorge Martínez compuso para el primer disco de Ilegales. Como se decía no me acuerdo en qué sitio, solo falta para cerrar este cuadrado mágico que Jorge Martínez vuelva a grabar su primer disco, pero con las letras, obra de Román García, que Caballero Reynaldo canta en Monolitos. Algo a primera vista muy improbable, aunque no falta quien ya lo da por hecho para el próximo 2018, afirmando que Jorge Martínez y Caballero Reynaldo (no olvidemos que su nombre real es Reynaldo Martínez) son la misma persona, esgrimiendo como pruebas extrañas piruetas temporales y las crípticas, y ya famosas, palabras que aparecen al final de los créditos de F For Fake, film de 1973 de, otra vez tenemos que mentar a este otro gran ilusionista, y puede que no sea casualidad, Orson Welles.



lunes, 10 de octubre de 2016

Amor Sucio - Antología (Hall Of Fame Records 2014)

Hoy he venido aquí a hablar de Amor Sucio, grupo que inició su andadura como cuarteto formado por Antonio Tarín, Luis González, Fernando Carrión y Pepe Muriel en 1987. La formación permaneció invariable durante toda la existencia de la banda con Pepe entrando y saliendo de ella, y apareciendo como colaborador en sus discos. Todos tenían un pasado, Antonio estuvo en la génesis de La Banda Sin Futuro junto a Poch y después recaló en Extrema Cordialidad Homicida, donde coincidió con Pepe. Por el otro lado Luis estuvo en la última formación de Mar Otra Vez, la que grabó Algún Paté Venenoso, y Fernando venía de Noviembre Rojo, grupo en el que coincidiría con gente de Interterror y por el que también pasó fugazmente Víctor Royo Enguix antes de incorporarase a Mar Otra Vez junto con Luis.
Como la biografía completa del grupo pulula por la red, aunque me temo que con algún flagrante error, solo añadiremos a modo de curiosidad que en sus primeros meses de vida, se hicieron llamar La Hostia, nombre que luego cambiaron por el de El Sueño Del Sapo, apelativo con el que llegaron a tocar una vez en vivo, hasta llegar al definitivo Amor Sucio, extraido de una lista de posibles nombres confecicionada por Javier Corcobado.
La banda dejó de tocar en 1993, y como ven, pasaron mas de veinte años hasta que Hall Of Fame Records se decidió a recoger toda su andadura en esta Antología de seis cd's. Un alivio para mi, que me ha evitado tener que decantarme por uno de sus tres discos oficiales como excusa para traerlos a este blog.
Al principio lo intenté, nunca me había parado a pensar cuál era su mejor disco o el que más me gustaba, pero tras un par de escuchas consecutivas, enseguida comprendí que me iba a resultar imposible. Ya decían ellos mismos en los créditos de La Farsa (Triquinoise 1991) algo así como que "las canciones de este segundo disco y del anterior, El Tiovivo De La Locura (Triquinoise 1990), se compusieron en el mismo periodo de tiempo y no fueron grabadas cronológicamente por lo que consideramos ambos albumes como una obra conjunta". Efectivamente sus dos primeras grabaciones forman un tandem sin fisuras y en perfecto desequilibrio.
A estos dos discos siguió Total... 3, un disco extraño en su concepto, que incluía cuatro temas instrumentales compuestos, tocados y grabados por separado por los integrantes del grupo, mas una retahila de versiones en las que los tres juntos se fajaban con repertorio de Frank Zappa, Tom Waits, James Brown, Prince, Chic, Alice Cooper e Iron Butterfly, además de hacer Whatever Lola Wants, tema que cantaba la asistente del diablo en el musical Damn Yankees, estrenado en 1955. Ninguna concesión a los gustos modernos de la camada indie del momento.
Como decía, absolutamente inviable decantarse por uno de estos tres discos, llenos de rock sobradísimo de personalidad y difícil de etiquetar, no piensen ustedes en devaneos experimentales, sino en aquel que toma sin prejuicios los elementos necesarios para garantizar la pegada inmediata, que hacen sombra a la discografía de otros grupos que tuvieron mas suerte a la hora del reparto de los laureles de aquella época, como pudieron ser Los Enemigos.
La solución salomónica fue la de hacerme con esta caja, editada en edición limitada de cien copias, y de paso tener acceso a los otros tres cd's que complementan a los tres que traen la discografía oficial, incluido el tema Dumbo que solo apareció en single. Es cierto que puestos a ser quisquillosos, y por poner alguna pega, ha quedado fuera la versión en directo de El Callejón Del Olvido que apareció en el Rocke'n'Babia y que los temas de Total... 3 vienen en distinto orden que en el vinilo original.
Males menores si tenemos en cuanta que todo el material ha sido recuperado con mimo por Antonio y Luis, y que los extras son sustanciosos. En este apartado tenemos un Directo grabado en un pueblo de Huesca en 1992, durante The Misery Tour, gira de presentación de su tercer disco. al que según los créditos no acudió ningún espectador. Y también un cd de Rarezas en el que se rescata una demo de 1988 en la que aparece alguna canción que nunca llegó a los discos oficiales, una grabación en Radio 3 y alguna otra curiosidad en forma de versión instrumental de temas conocidos. Por cierto, estos dos cd's no están disponibles en la edición digital de esta Antología.
Pero la guinda, explosiva y venenosa, la pone un sexto cd a nombre de Antonio Tarín, grabado entre 1993 y 2000, con algunas canciones que ya manejaba el grupo en su etapa final, y que no solo nos permiten intuir como habría sido un cuarto album del grupo sino que también nos hacen babear pensando qué habrá creado Antonio en estos últimos dieciseis años que lleva de casi total silencio. ¡Que nos lo cuente ya!