El tiempo es relativo, luego cada uno establece sus propias referencias sobre ese continuo para organizar y entender lo que ha sucedido. Si el actual underground madrileño fuese nuestra civilización, sin duda la aparición del sello Alehop! en el lejano 1993 sería el eslabón perdido entre el mono y el hombre, y este disco, junto con alguno mas, marcarían el año cero de nuestra era. Antes, el único single de Mushitcians o el primer disco de Ginferno habrían iniciado la revolución neolítica.
Como ocurrió en su día con la llegada de nuestro señor jesucristo, pocos fueron los que se enteraron de la edición de este disco en 2007, y algunos más los que lo hicieron a raiz de su reedición en 2009 a cargo de Discos Fractales.
De los tres grupos que participaron en este disco solo Desguace Beni ha llegado a nuestros días y llevan publicados dos singles, un número indeterminado de CD's y una cinta grabada en directo. Decapante desapareció después de dos discos y ahora podemos encontrar a sus miembros esparcidos en grupos como Bifaz y Mesa Camilla, además de a los mandos de lugares tan importantes para la génesis y normal desarrollo de esta historia como el Estudio Brazil y La Faena II.
Reznik también se quedaron por el camino, aunque dejaron un amplio rastro de grabaciones que comprende, al menos, los álbumes Palacio, Mi Mamá Me Mete, El Mal y Nauseas.
Decapante abren el disco con tres temas de un rock tan denso, que emana de sus dos bajos y su batería, que usted podrá caminar sobre su sonido al igual que nuestro mesías lo hacía sobre el agua.
Vienen a continuación los Desguace Beni, que aparecen aquí en formato de guitarra, bajo y batería, con cuatro temas que recomponen el organismo y lo dejan como nuevo tal como el hijo de dios hizo con tullidos, sordos y ciegos.
Reznik, dúo de guitarra y batería, cierran Tripartit con otros cuatro temas que multiplican sus ganas de gritar y moverse compulsivamente, además de su felicidad, en tanta cantidad como lo haría con panes y peces quien ustedes ya saben.
Conocí a Discos Fractales hace unos cuantos años, tres o cuatro, que documentándome ahora, coincide con la fecha de su nacimiento. Pasaba por unos años de apatía musical, un poco cansado de las propuestas que venían y prolongaban el indie de los 90 y un poco decepcionado con el folk y la americana que mandaban en aquellos años. Pensaba que ya no había discos frescos en el mercado. Ahora me parece mentira que yo pensase eso, todo humano debe saber que siempre hay discos frescos, sólo que hay épocas en las que hay que hacer un mayor esfuerzo para encontrarlos. Un poco de casualidad empecé a oír del hervidero en el que se había convertido Madrid, con un montón de grupos y nuevos sellos. De entre tantos nombres que empezaron a bullir en mi olla, uno se me quedó pegado al fondo, eran Discos Fractales. Mi pasión por las matemáticas me hacia investigarlo, pero la información que encontraba de ellos era muy poca, un MySpace (nunca llegué a entenderlos muy bien) y ninguna manera de contactar. Y con la pereza que da atacar a esos residuos adheridos al fondo, ahí lo fui dejando, esperando el momento propicio. Fue el año pasado cuando los dos primeros discos fractales entraron en casa de la mano de Truco Espárrago. Desguace Beni, con el cd Vienen II y el single A Tumba Abierta. Ahora he intentado subsanar esa dejadez, pero ya es tarde para algunas referencias. Eso si, nunca ha sido tarde para conocer a Diana, la persona detrás de este sello, con la que he intercambiado unos cuantos correos que me han alegrado estos días, y con los que me ha enseñado unas cuantas cosas con pocas palabras. Sin más preámbulos aquí están sus respuestas.
Inspiración fractal
Cuéntanos un recuerdo musical de la infancia o adolescencia.
Mi primer concierto siendo muy pequeña, buenos días por cierto, fue de María del Monte en Guijuelo. Lo agradezco porque tuve claro lo que no quería oir, ni ver, ni oler nunca más. Luego recuerdo que mi padres ponían en casa Deep Purple, Crowded House, Suzzane Ciani.. Y también Elton John, Zucchero… no sé, de todo.
¿Cuál fue el primer disco que compraste?
No sé exactamente cuál es pero sí que le mangaba cintas de la Frontera y de Duncan Dhu a mi tío. Y también mangaba cds a tropel en el Pryca, pero comprar comprar no sé cuál sería el primero. No volví a mangar nada nunca más desde que me cazaron. Pero oye, que les metí una milonga y coló, así que tampoco me cazaron del todo. Era pequeña.
¿Qué impulsa a crear un sello discográfico tal y como están las cosas?
Me da igual cómo están las cosas, musicalmente hablando también, para empezar. Es todo mentira. Y supongo que lo hice porque me apetecería sacar cosas pequeñas con amor, que eso sí es de verdad. Así fue.
¿A qué clase de persona se le ocurre crearlo?
A una que antes tenía tiempo.
¿Por qué se llama Discos Fractales?
Porque todo es fractal, de lo más pequeño salen las cosas más enormes, y en todo lo enorme hay mil pequeñeces que lo hacen posible. La Naturaleza es fractal, los bosques, las ramas, los cuernos, los ríos, los sucesos (es arriba como es abajo).
¿Cuántas horas de trabajo le echas al sello semanalmente?
Mi primer disco fractal
Cero. Cuando tengo algo que hacer lo hago, y cuanto menos tiempo tarde mejor, por eso ya no hago nada. Porque no puedo disfrutar del tiempo de ejecución. Me inyectaron el veneno de la prisa.
¿Da beneficios económicos? Ninguno.
¿Cuáles son las satisfacciones que da?
El proceso en si, y el ver que quien lo adquiere es porque de verdad le gusta.
¿Has sufrido decepciones? Sí, el no disponer de tiempo ni energía para hacer todo lo que me gustaría. Nada más, porque en general los resultados me agradan mucho.
¿Qué darías por ganarte la vida con esto?
Nada, no tendría gracia. Pero ganarse la vida en mi opinión no es conseguir dinero a cambio de producir. No debería serlo. Por eso decía que me da igual cómo estén las cosas.
¿Qué tiene la música?
Que es invisible.
¿Ser minoritario es una obligación o un placer? ¿Es una decisión voluntaria u obligatoria?
Siempre en menor.
¿Qué hace a su sello único? ¿Qué lo caracteriza?
No lo he pensado. Es único porque no se llama como otros, pero la intención del sello puede ser la misma que la de otros sellos pequeños. Aunque Fractales tampoco es un sello en sí. No es nada.
¿El fantasma de Lerma?
Formatos favoritos a la hora de editar.
No he podido experimentar demasiado. He sacado cosas en cd-r, en 7", en papel y cartulina... Telepatía será lo próximo.
Discos favoritos que has editado.
Me gustó mucho el compartido de Dispain con El Astado. Y también los de Desguace, todos.
¿Qué te inspiró a la hora de crear el sello?
Los círculos en las cosechas.
Háblanos también de las otras cosas Fractales que haces.
Cuando se me da bien embutir el tiempo pinto cajitas que pueden ser usadas como ataúd para pequeños animales, o para guardar lo que cada uno crea que puede caber dentro, aunque no quepa. También pinto telas, para parches o para colgar en la pared. O lienzos, también hago fotos a las ramas en los bosques, y tengo intención de captar de vez en cuando algún que otro premio, como presencias en forma de burbujas de luz, luces verdes en cementerios (el fantasma de Lerma) y cosas semejantes que me alegran la vida cuando revelo las fotos. Pero da igual todo.
¿A qué sello le hacemos la siguiente entrevista?
A Discos MeCagoEnDios, por supuesto.
Lo más cerca que puedes estar en la red de Discos Fractales creo que es aquí, Frio Soviético, el blog de Diana.
Mira por donde también este single nos ha alegrado las vacaciones. Sólo la portada ya me alegra bastante, es muy guapa, obra de HEZ. Y lo que hay dentro es uno de esos singles incómodos, con una cara a 45 rpm y la otra a 33. Desguace Beni es un dúo de guitarra y batería de verdad. Aunque ya llevaban unas cuantas referencias a sus espaldas, es este artefacto, con el que estrenaron el 2012, el primero que escuché de ellos. En la cara A plantan seis trallazos ultracortos de sonido brutal, con la batería a piñón fijo y la guitarra al mismo paso en una carrera en la que se alternan los roles de perseguido y perseguidor. Puro delirio de libertad, de hecho ellos afirman que afinan en FO mayor y yo no les voy a llevar la contraria. En la cara B aflojan un punto el acelerador, salvo en Atroz Con Leche (sentido del humor no les falta), para meter cuatro temas algo más largos, e incluso más atinados. El disco es corto, pero su escucha pasa como una exhalación, que me deja siempre con ganas de más. Aunque ellos ya le han puesto remedio, que para eso editaron nuevo single, Mundo Peláez, a final de año. Rock instrumental, entre los sonidos reales de un episodio bestia de Tom y Jerry y la banda sonora para Jonás de Mar Otra Vez, si eso de poner banda sonora a una canción tuviese algún sentido. Y por último, Desguace Beni son chica (batería) y chico (guitarra) que se hacen llamar Mayor Peláez y Menor Peláez; y dicen ser hermanos, pero vete tú a saber. Además grabaron todo esto en una mañana.
Aquí el video de Oscura Es La Noche.