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sábado, 6 de febrero de 2016

La Fundación - La Fundación (Tres Cipreses 1983)

Ahora que Mar Otra Vez han vuelto a la vida pública hemos podido saber más sobre la prehistoria de Javier Corcobado y su entorno de boca de sus protagonistas. En su primer grupo, que se llamó Los Presumidos, estaba ya Julian Sanz, también parte fundamental de esta historia, aunque bajo este nombre no llegaron nunca a tocar en directo. En algún momento de 1982 o 1983, Javier y Julian separan sus caminos, y mientras el primero forma Cuatrocientosveintinüeve Engaños junto a Gerardo Romera Menoyo, Johnny Merayo, Manolo Presas y Jesus Rodriguez Lenin, el segundo entra a formar parte de La Fundación. De este último grupo, y de su único single editado, octava referencia del mítico sello Tres Cipreses, vamos a hablar hoy.
En algún momento de 1980 o 1981 dos tipos llamados Luis Rodríguez Alba y José Lanot Rodríguez decidieron montar un grupo al que llamaron Scuba Scuba. Luis se encargaba de la guitarra y José del bajo, a la batería entró Juanma, que pronto pasó a cantar. Son tiempos de ensayos en el local y con este nombre no grabaron nada ni llegaron a realizar ningún concierto. Luis, que aparte de los sonidos extremos que manejaba el grupo también era, y es, un apasionado del funk, cree que sería bueno cambiar el nombre de Scuba Scuba por el de La Fundación con la intención de darle una doble vida al grupo, una con este nombre, y otra como La Funkdación para desarrollar sus otros gustos musicales. 
Las primeras maquetas a nombre de La Fundación datan de 1982, mientras los cambios de formación se suceden. Cuando ya tienen fecha para la grabación de su primer single y su presentación en el Rock-Ola, José Lanot deja el grupo y se incorpora a Teatro Negro De Praga, de los que se puede escuchar un tema en el recopilatorio Tensión editado por Munster Records. Este abandono propició la entrada de Julian Sanz, y finalmente la formación que graba este single es Alejandro a la batería, César a la guitarra, Juan M. a las voces, Julián al bajo y Luis a la guitarra.
El single, que cuenta con un precioso, y a la vez algo inquietante, artwork creado a partir de pinturas de López Soldado y fue producido por Lars Mertanen de Décima Víctima, contiene las canciones Repetición y Todo Pensado (Para No Durar). Ambas suenan obsesivas, oscuras, desesperadas, algo así como la banda sonora que golpea el cráneo de cualquier habitante anónimo de la Metrópolis de Fritz Lang. La primera, una oda a la rutina como método de supervivencia, y la segunda, obcecada en la arquitectura necesaria para el mejor de los suicidios bien pueden hacer las delicias de los seguidores mas arriesgados de bandas actuales como Antiguo Régimen y Ciudad Lineal.
Durante 1984 el grupo vuelve a grabar una nueva maqueta, pero un buen día de ese mismo año Luis decide dejar el grupo. A él se une el ultimo cantante de la formación, Iván de Lucas y forman Peces De Pecera. La Fundación deja de existir como tal y Julián se reencuentra con Corcobado, en la primera formación de Mar Otra Vez. Por su parte, José Lanot reapareció a finales de los ochenta al frente de Los Potros.
Más o menos, así empezó todo. Les dejamos con la cara B del single, Todo Pensado (Para No Durar), y con la grabación de Repetición en el concierto de presentación de este single en el Rock-Ola. Si siguen la pista del soundcloud encontrarán también las maquetas del grupo.



lunes, 20 de abril de 2015

Neo Zelanda - Neo Zelanda (DRO 1983)

Cuando me fui de Tenerife en 1992, la tienda mas grande que había en la isla era Galerías Preciados, por lo demás era un territorio virgen en grandes superficies. Fue un año más tarde, en Valencia, la primera vez que pisé una. Estaba por las afueras y para estrenarla como es debido robé una cajita con tres Cd's que se titulaba ¿Donde Estabas Tú En El... 82, 83, 84?. Un recopilatorio de DRO, en el que en cada disco venían temas del año en cuestión. Espasmódicos, El Último Sueño, Agrimensor K, Seres Vacíos, Alphaville, Décima Víctima, Decibelios, Mogollón, Los Coyotes... un montón de canciones que no había escuchado nunca, algunas muy guapas, y también muchas sorpresas. Pero ninguna como la que me produjo Paso Hambre, de Neo Zelanda, según los créditos la cara A de un single editado en 1983.
Por aquella época yo todavía tenía alguna esperanza en la raza humana y no dudaba en ponerle esta canción a todo aquel que se acercaba por mi habitación, pensando que le abriría un nuevo mundo de sensaciones, que nadie en su sano juicio, después de escucharla, podía ignorar este hallazgo y seguir consumiendo música como si fuesen cacahuetes. "Es del 83", recalcaba yo, me imagino que porque no sabía mucho más del grupo, pero también porque aunque ya andaba medio familiarizado con grupos como Esplendor Geométrico o Macromassa, esta canción era otra cosa, ruido y voces manipuladas a través de las cintas en que se habían grabado. Algo absolutamente novedoso para mí.
Más tarde, cuando ya existía internet, me enteré que Neo Zelanda fue el proyecto personal de Ani Zinc, mitad de Diseño Corbusier. Este dúo lo formó con Javier G. Martín, junto con quien también impulsó el sello Auxilio De Cientos. También leí por ahí que en algún momento de su vida colaboró con Comando Bruno durante un breve periodo de tiempo.
Todavía a día de hoy Paso Hambre me sigue produciendo estupor y una extraña mezcla entre ganas de reír y espanto, hay tanta crueldad en ese momento en que se escucha "mamá pan" como en toda la letra de aquellos Negros Hambrientos de Esplendor Geométrico. La canción que ocupa la otra cara, Curso De Francés, bautizada así en la galleta del disco pero como Francés Básico en la contraportada, tiene un componente más lúdico. Sin apenas ruido y hecha a base de superposiciones de voces, sorprende igualmente.
La edición de estas dos canciones en single, aun siendo en aquella época en la que todavía se vendían discos, me parece todo un acto de valentía, y a día de hoy se ha convertido en la constatación de que eran otros tiempos, en los que, al menos aparentemente, también interesaban otras cosas. Ahora tenemos la isla llena de grandes superficies homogeneizantes y a la música más arriesgada condenada a sobrevivir en el páramo de la muy escasa atención, todo el mundo contento. Una atrocidad mas que nos ha tocado vivir.