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martes, 22 de abril de 2014

Los Claveles - Tanatorio (Discos Walden 2010)

Segunda demo de Los Claveles y tercera referencia de Discos Walden. Otra vez en CD-R, pero en esta ocasión entre tapas de cartón duro con las letras y los créditos pegados en su interior. Bastante chulo.
Otra vez atacan estas seis canciones con su pop-rock sin limitaciones ni corsés. Y otra vez empiezan arroyando, en esta ocasión tirando por la vía rápida. Con Orfidal, en un minuto, clavan el primer himno del disco. Pero lo gracioso viene con Verano, una adaptación libre de Hard On Through The Summer de The Red Krayola, cantada con cierta apatía, pero que te lleva sin remedio a que te veas canturreando una y mil veces una frase como "polla dura en verano" tan tranquilamente, algo está pasando.
Después agarran el mástil con convicción, y hasta se ponen graves, para llegar a la que es mi favorita del disco, El Azar, que es algo así como un surf crepuscular. Tanto bajan de intensidad y la voz en El Relicario que a mi se me queda enterrada, y eso que la letra es muy buena, pero como ande haciendo algo, se me pasa siempre sin atenderla.
Vuelven a alzar la voz y a subir el ritmo con Tanatorio, frenético, eléctrico, con ganas de coros y final descacharrante con ese "tanatorio, tanatorio, uh-uh-a" hasta el infinito, según la letra impresa. Acaban sonando rabiosos y sucios con el El Teleoperador, "¿Qué mentira debo sostener?".
Y así, Los Claveles, frescos como lechugas, en un cuarto de hora dejaron unas cuantas canciones que se convirtieron en hits en mi casa y alrededores. Me imagino que también en unas cuantas casas más.
En esta ocasión Los Claveles fueron Santos, Marcos, Miguel y Jordi.


sábado, 29 de marzo de 2014

Garrapataces - Garrapataces (Discos Walden 2010)

Después de inaugurar su catálogo con Los Claveles, la segunda referencia de Discos Walden fue esta grabación de Garrapataces, que eran de Barcelona y alrededores. Otra vez en CD-R y en sobre de plástico con portada a color. Inserto interior con las letras de las canciones y nada más. Ningún dato de la grabación ni quienes son los culpables, de hecho la contraportada lo deja bien claro: "Esto no ha sido grabado nunca y si nos preguntas lo negaremos".
Pero bueno, si se investiga un poco lo que aparece es que fueron un trío formado por Jordi, Marc y Pablo. También aparece que editaron otra maqueta, creo que anterior a esta. Luego, al parecer conocieron a Elsa y los cuatro juntos formaron Kana Kapila.
Pero vamos a la grabación que tenemos entre manos, siete canciones que no alcanzan los 15 minutos de duración. Aparentemente hechas sin pretensiones, o con el propósito principal de pasárselo bien tocándolas. Se mueven en los amplios márgenes del power-pop, apostando por lo sencillo pero efectivo, lo que le da un aire punkarra al conjunto que sienta la mar de bien. Las letras inciden en la diversión, la de Zapatófono Celular peca, para mi gusto, de simpleza, o es un chiste privado, pero las demás me sacan a pasear la sonrisa, e incluso acaban metiendo el dedo en la llaga.
Así lo que tenemos es un disco entretenido, que atesora un par de hits totales, y que a cada escucha me trae las mismas sensaciones que aquellas películas de Burt Lancaster y Nick Cravat que ponían los sábados al mediodía cuando era pequeño. Me hacían pasar un buen rato, sin ni siquiera imaginarme que estaba ante clásicos del pasado.



viernes, 21 de febrero de 2014

Los Claveles - Los Claveles (Discos Walden 2009)

Mira por donde, en mis alucinaciones mentales, este es uno de los discos que me hará rico. La primera grabación de Los Claveles, editada en un CD-R. Es cierto que aún hoy, cinco años después, son conocidos por los que estamos pendiente de estas cosas y, a lo mejor, unos cuantos más. Pero me parece que están en buena disposición para seguir el camino de Los Punsetes.
Tienen lo importante, las canciones. Aquí  hay cinco absoluta y maravillosamente imperfectas, pop-rock de apariencia sencilla y escasa duración. Presumiblemente poco elaboradas, pero con algo muy importante a su favor. Están cargadas de esa misteriosa sustancia de naturaleza desconocida que hace que después de dos escuchas las melodías se paseen por tu cabeza cuando menos te lo esperas, y te ves obligado a inventarte una letra para poder tararearlas. Los estribillos se convierten en ideas recurrentes de tu cerebro al igual que esa frase con la que comienza el disco "Con el dinero en la mano me gustas más".
Tales son los poderes adherentes de estas canciones que hasta Ylayali, la que menos me gusta, donde la voz me parece que está menos afortunada, me asalta sin contemplaciones. Por el lado contrario Con El Dinero En La Mano y Viaje Al Centro De Mi Habitación son auténticos hits, que en estas versiones sólo podrás escuchar aquí. O en El Futuro Está En Los Barrios, la cinta que en 2011 recopiló sus dos primeras maquetas.
Así que yo seguiré atesorando este sobre de plástico con portada a color e insert escrito a máquina y fotocopiado. Y continuaré esperando a que la gran multitud de mortales idolatre a Los Claveles para hacerme rico.
En esta ocasión Los Claveles fueron Santos Días, Jordi Jiménez, Marcos Rojas, Miguel Rojas y Papeles.

martes, 16 de julio de 2013

Cotolengo - Cotolengo (Discos Walden / Cofradía De La Pirueta 2012)

Mira por donde lo primero que me vino a la cabeza nada mas ponerme a escuchar esta cinta fue la película Los Idiotas de Lars Von Trier. Los tres músicos que participan en esta cinta me parece que parten de premisas parecidas a las de los protagonistas de la película. Desde el comienzo de la titular Cotolengo dejan claro que su apuesta es por el pop mongol y descabellado, y tanto se meten en sus papeles que acaban ambientando sus canciones en su propia institución de beneficencia y probando todas las ocurrencias que se les pasan por la cabeza, como el comienzo de Cerebro. Cantan al Día De Visitas, aunque acabe mal, y dejan que Autobús Hacia El Amor se escape de su celda para aparecer entre canción y canción, una y otra vez, cantada cada vez de manera más demencial. La clavan en En Marte Hay Vida (Mi Carta A La NASA), y los ecos de locura y manía persecutoria alcanzan a Resuena.
Por la otra cara ya están fuera de la institución, se autoanalizan, se les olvida medicarse y se lamentan de no encajar en esta sociedad a pesar de ser normales. Ahora su problema es que tienen mucho tiempo libre. Más de Autobús Hacia El Amor, alaridos para el comienzo de Ansiedad y coros ululantes, otra de las mejores del lote. Risas dementes y voz alucinada para Soy Normal. Desvarío absoluto para terminar con Yo Soy y esa letra un tanto inquietante si la analizas fríamente.
Pop alucinado, que se desparrama en todas las direcciones sin que haya camisa de fuerza que pueda acotarlo. Bendita locura, a ratos. Grotescos e hilarantes, me parecen emparentados en ocasiones con los mejores Glutamato Ye-Yé. En este Cotolengo estuvieron ingresados Pau Loewe (conocido por su proyecto en solitario Akron), Jordi González (de Kana Kapila) e Ignacio Estrada-Nora (que ha pasado por muchas bandas, ¡Pelea!, Anticonceptivas, Thelemáticos, pero que ahora no sé lo que hace). Al (poco) tiempo de grabar estas canciones les dieron el alta y Cotolengo cerró sus puertas. Cinta conceptual, ¿o me estoy volviendo loco?.


lunes, 24 de junio de 2013

Pon un microsello (discográfico) en tu vida (IX)

 
Conocí a Discos Walden como a todos los sellos que voy conociendo, porque una vez que acuesto a los chiquillos me pongo a bobear mirando discos y cosas así. Debió ser por la época que Los Punsetes empezaban a aparecer por todos lados, de ellos a Gramaciones Grabofónicas, y de ahí a Walden. Tenía editadas tres referencias, dos de Los Claveles y una de Garrapataces, que no me despertaban mucha emoción, aunque Los Claveles también comenzaban a aparecer por muchos sitios. Sin embargo Gramaciones si tenía cosas que me interesaban mucho, Regiones Devastadas y Tubular Balls, así que visitaba su MySpace regularmente. Luego Walden tuvo la genial idea de editar a O. Barras y el disco metido dentro de una pirámide de Tubular Balls y ya me convencieron. A lo que siguieron cintas y vinilos y un Club Del Single, y yo pensé "si yo fuera mi hijo me molaría que mi padre me hiciese socio" e hice socio a mi hijo con 3 o 4 años (creo que debe tener el honor de ser el socio más joven). Y desde entonces cada tres meses recibimos en casa un sobre con su nombre donde dentro va un single de color, más bonito que las pesetas, y ese día somos felices, y el me dice "¿pero cuándo me van a mandar un juguete en vez de discos?" y yo "pues no sé". Así que ya sabes Manu, a ver si algún día te animas a hacer un single con dinosaurio o algo así. Aunque bueno, ya te agradecemos bastante que hayas contestando a nuestras preguntas. Con ustedes, Manu.

Cuéntanos un recuerdo musical de la infancia o adolescencia.
Creo que los mayores recuerdos de esas épocas tienen que ver con las cintas. Mis familia tenía pocos vinilos pero muchas cintas, originales y grabadas, y en mi adolescencia, toda la música que me llegaba era vía cinta. Mi primer disco comprado fue en cinta, y cuando alguien me pasaba algún disco, me lo grababa en cinta. Supongo que por eso ahora saco también cintas. Se venden incluso menos que los vinilos, pero me gusta sacarlas.

¿Cuál fue el primer disco que compraste?
Fue un "Greatest hits" de Rod Stewart, en cinta, porque me gustaba mucho la versión de "Twistin' the Night Away" que salía en "El chip prodigioso".

Compra Walden
¿Qué impulsa a crear un sello discográfico tal y como están las cosas?
Bueno, lo mío supongo que es locura, porque tengo no uno sino cuatro sellos, tres activos. El primero fue Gramaciones Grabofónicas y nació un poco por casualidad. Lo primero que saqué fue un single en el fanzine que tenía (Bang!), y como en el formulario de la fábrica de vinilos había un campo que ponía "Nombre del sello", pues puse eso. Luego seguí usando ese nombre para sacar más discos y me di cuenta de que tenía un sello. Luego tuve Islam Records con otra gente, que solo sacamos un disco, el de Los Directivos, y luego Discos Walden y Autoplacer, que no es un sello tal cual, pero también sacamos discos.

Discos Walden nació como un subsello de Gramaciones Grabofonicas pero ahora parece que tiene mucha más actividad y presencia en la web que el sello madre. ¿Ya se ha hecho mayor y emancipado?
Nació emancipado y ahora se ha hecho mayor. Como en Gramaciones ahora somos cuatro personas y las decisiones suelen ser difíciles, decidí sacar un subsello en principio para editar cd-r y cintas de grupos como Los Claveles o ¡Pelea!, pero luego me animé a sacar vinilos y cosas más serias.
De todos modos, Gramaciones va por rachas. Hemos estado un poco parados, pero tenemos cinco proyectos para los próximos meses que son de lo que más ilusión me hace de todo lo que hemos sacado.

¿A qué clase de persona se le ocurre crearlo?
Supongo que a alguien inquieto. Me gusta hacer cosas, me gusta dedicar mi tiempo a cosas que pueda ver el día de mañana y decir "qué bien que hice esto". Me habría salido más barato aficionarme a la papiroflexia, pero bueno, a mí lo que me gusta es esto.



¿Por qué se llama Discos Walden?
Por "Walden", el libro de Henry David Thoreau. Me parecía que encajaba con mi filosofía del sello (sacar lo que me da la gana sin rendir cuentas a nadie), y el nombre molaba.

¿Cuántas horas de trabajo le echas al sello semanalmente?
Depende de que haya algún proyecto inminente o no. Como casi siempre hay algo, pues le dedico unas 20 horas a la semana fácilmente.

Walden año 0
¿Da beneficios económicos? 
Hay cosas que claramente han dado beneficios y otras que claramente han sido un fracaso, al menos hasta ahora, pero lo bueno es que las copias que no se han vendido están ahí, en mi Expedit, así que a lo mejor ahora mismo no se ha vendido mucho, pero acaban agotándose.

¿Cuáles son las satisfacciones que da?
Pues es a varios niveles. Por un lado el haber hecho algo que me gusta y poder mirarlo y escucharlo en un futuro sabiendo que si existe es por mí. Por otro lado, el ayudar a grupos a que se den a conocer, y por último, la satisfacción económica cuando algún disco se vende bien.

¿Has sufrido decepciones?
Pues creo que no. Dejé de hacer conciertos de presentación de los singles del Club, porque no iba mucha gente y si el grupo era de fuera, perdía dinero por tocar, y no me gustaba nada eso. Pero tampoco fue mucha decepción, porque tampoco esperaba que fuese a tener llenazos en las presentaciones. El nivel de decepción es proporcional al nivel de expectativas que tengas con algo. Cero expectativas = cero decepciones.

¿Qué darías por ganarte la vida con esto?
Bueno, en cierto modo lo hago. No solo de esto, también de otras cosillas, pero, a día de hoy, no tengo un trabajo "de verdad", del que comer. Sobrevivo haciendo lo que me gusta. Lo que tuve que dar a cambio de ganarme la vida así fue la seguridad económica y la posibilidad de algún día ahorrar y cosas así.



¿Qué tiene la música?
Depende de para cada uno.

¿Ser minoritario es una obligación o un placer? ¿Es una decisión voluntaria u obligatoria?
No me importaría vender 5000 copias de cada disco que saco, pero veo difícil que eso vaya a ocurrir nunca. A cambio supongo que tengo más libertad y menos presiones, y eso me encanta. Digamos que es una decisión obligatoria pero un placer.

¿Qué hace a tu sello único? ¿Qué lo caracteriza?
Supongo que lo mismo que a todos los sellos minoritarios y que son poco más que un hobby para sus dueños: el criterio personal. Saco las canciones que me gustan de los grupos que me gustan. Hay sellos por ahí que me gusta mucho algunas cosas que sacan, pero no hay ninguno que sea 100% compatible con mis gustos, excepto Discos Walden. Así que creo que lo que yo ofrezco es un criterio personal de qué discos editar, con el que creo que hay gente que coincide. Habrá gente a la que le guste el 50% de lo que saco, otra el 10%, el 90% o el 0%, claro.

Pirámide Walden
¿Cómo decides el formato en el que va cada edición? ¿Cuál es tu favorito?
Pues las maquetas las sacaba en CD-R o en cinta, esto era más decisión del grupo. Y luego saco lo del Club del Single, que son todo singles, claro, y quitando eso, solo he sacado, hasta ahora, recopilatorios en 12". Por ejemplo "Espectros" fue una forma de sacar 4 singles que había pensado sacar, pero como tenían una coherencia interna, pensé en hacer un LP con los cuatro grupos. Pero la mayoría de ediciones tienen un formato claro.

Discos favoritos que has editado.
No me gusta quedarme con unos y otros no, "todos son mis hijos", y esas cosas que se dicen. Pero creo que me quedo con las dos ideas más "originales" que he tenido: "Espectros", por lo que acabo de comentar y porque creo que es un disco que refleja bastante bien un sonido que se hacía en Barcelona en ese momento. Y el Club del Single, con el que evidentemente no he inventado la pólvora, pero creo que está guay.

¿Por qué un Club Del Single?
¿Por qué no? Como con todo lo que hago, esto es algo que a mí me gustaría que existiese como fan. Algo que si alguien lo hiciese, yo me haría socio. Ningún otro sello pequeño lo estaba haciendo y creo que es una idea muy buena para que la gente disfrute de grupos que le gustan y conozca grupos nuevos. Pagar una vez al año y recibir en tu hogar cada tres meses un vinilo de 7" de color, con canciones de dos grupos buenos y con portadas de ilustradores y diseñadores y que además te manden un par de regalos... a mí me parece buena idea.



Por experiencia, quien tiene un sello, también desarrolla otras actividades artísticas y relacionadas con la música interesantes. ¿Algo que contar?
Soy parte de dos colectivos: Autoplacer, que organizamos un micro-festival una vez al año en el CA2M de Móstoles y un concurso de maquetas, entre otras cosas. Y Nuevo Anochecer, que es una fiesta mensual en una whiskería de Madrid.
 
¿A qué sello le hacemos la siguiente entrevista?
A Sonido Muchacho

Si quieres escuchar mas cosas de Discos Walden aquí está su bandcamp y aquí su web.

viernes, 15 de marzo de 2013

Viva Ben-Hur - Cassette (Discos Walden / Maravillosos Ruidos 2011)

Mira por donde la primera escucha de estas canciones me produjo extrañeza. La misma extrañeza que cuando escuché a Bicicross. Y es que estamos ante una singularidad, una anomalía (lo de El Día Dum Dum es de traca). Aquí hay un organo o un sintetizador, o las dos cosas a la vez, que lo llenan todo. Una voz de chico y otra de chica a las que a veces no entiendo bien lo que dicen. Una bateria primitiva y seguro que algo más. Y lo que resulta es un pop raro, difícil de describir, libre, que recoge de aquí (me vienen a la cabeza Estación Victoria, Waq, UA y hasta Terry IV, aunque estos últimos no tengan nada que ver musicalmente, sí hay algo de su espíritu) y de allá (hay una versión de The Poppyheads). En algún tema órgano y batería se ponen garageros. Ocho canciones que duran lo que tardas en bañar, vestir a un bebé y dejarlo bien acicalado (un poco menos de 20 minutos), y final perfecto para mecerlo con Amanecer, a dos voces alucinadas, última de la cara B. Insisto, peculiar e insólito, o mejor, endémico debut de Viva Ben-Hur, grabado por Aleix Clavera y al que la única pega que le encuentro es que el sonido se me hizo un poco bola, me costó un poco engullirlo. Por ahora me parece que estas canciones no son para 11 Oscars, pero mucho menos son para condenarlas al circo. Cuando dentro de 10 o 15 años se revise esta época, vendrá un listillo acumulador, como yo, que recordará estas canciones y todos asentiremos y sonreiremos. Y muchos se lamentarán por no tener esta cinta naranja. Esto creo.