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jueves, 26 de octubre de 2017

La Muñeca De Sal Y Los Profetas - La Muñeca De Sal Y Los Profetas (Sinedin 2013)

Han pasado muchos años, más o menos veinte, desde que La Muñeca De Sal debutó con Ultra-Realidad. Veinte años de trayectoria durante los que, a mi entender, apenas han recibido la atención mediática merecida. Su segunda grabación, Pirueta, sigue siendo uno de mis discos favoritos en la categoría de Discos Por Los Que Nunca Nadie Ha Roto Una Lanza. No facilita las cosas el que siga inédito en el bandcamp del propio grupo, decisión parece que tomada por el cambio de coordenadas, más formales que musicales, que inició el grupo a partir de su siguiente referencia, el ep y punto de inflexión Marina. Desde ese momento casi dejaron atrás las voces, dando mayor protagonismo a sus largos desarrollos instrumentales aderezados con pespuntes electrónicos. Como corría el año 2001 y ya no cantaban, cayeron en el saco del post-rock, aunque ya en Pirueta hacían gala de una basta galería de recursos y argucias instrumentales, con las que envolvían las letras de José Juan López, que han seguido cultivando con el mismo gusto por el detalle, y también el caos, en sus siguientes álbumes.
Pero no vayamos tan rápido, cuando editaron El Objeto Inexistente, allá por 2002, no sabía yo de su cambio de coordenadas. Debí hacerme con una de las pocas copias de este disco que llegaron a Tenerife, y su escucha me causó cierta indiferencia, a pesar de contener temas tan apabullantes como Indalo, que aparecía en el cd extra que se añadió en la primera edición. En aquel momento yo no era muy entusiasta del prefijo post y evitaba la compra de discos de las bandas que en este país se llevaron el gato al agua, como fueron 12Twelve, Balago, Schwarz y puede que Camping, y me limitaba a grabarlos en cinta si algún amigo me los pasaba. Aún así recuerdo defender la propuesta de La Muñeca De Sal en mi pequeño círculo de amigos con gustos más o menos afines frente a la de las primeras espadas que acaparaban los laureles de la prensa especializada, porque si estas últimas bandas nombradas eran la nueva panacea, El Objeto Inexistente, sin duda, estaba a la altura, y ¿qué coño?, porque además les tenía cariño.
Me alegró que años después, su siguiente disco, Geometría, apareciese entre los mejores discos del año según los lectores del RDL, aunque no hubiese entrado en la confeccionada por los periodistas de la propia revista, lo que me pareció todavía más meritorio. Pero a partir de ese momento, a mis ojos, se los tragó la tierra y solo los volvió a escupir cuando se editó en cd este La Muñeca De Sal Y Los Profetas. Fue toda una sorpresa, y luego, una delicia escucharlo. Disco de versiones con 10 vocalistas invitados en el que cada cual eligió el tema que quería cantar, y que a pesar de los orígenes tan dispares de las elecciones, que van desde Gabinete Caligari a Jaume Sisa, de The Beatles al muy desconocido, por estos lares, grupo brasileño Los Hermanos, de Radio Futura a Black, aquel de Wonderful Life, que no paraba de sonar por todos lados a finales de los 80, no solo es absolutamente coherente sino que acumula ciertas virtudes y logros muy difíciles de encontrar en discos de similares planteamientos. A mi parecer, uno de las mayores, es el de hacer que vuelva a escuchar con otras orejas La Estatua Del Jardín Botánico, la que para mi siempre había sido una de las canciones más sobrevaloradas de Radio Futura, y todavía más remarcable es que por fin me abriesen los ojos para que me diese cuenta de que Quasevol Nit Pot Sortir El Sol es realmente la gran canción que no acababa de ver por mucho que me pusiese la original. Hay más aciertos, claro, lo que hacen junto a Senior en El Vell I El Jove simplemente es de traca, bueno, todo son aciertos, dejando la sensación, tras ver los resultados, de que La Muñeca De Sal es un serio candidato a grupo deseado por cualquier autor para que arregle, vista y estruje sus canciones. No en vano Sergio Devece, miembro de nuestro salado juguete desde 2005, ha acabado como bajista fijo de la banda de Corcobado, uno de los primeros en ser invitado a participar en este festín.
Por otra parte, olvidarte en cada escucha de que aquí aparecen cantando Nacho Vegas, Fernando Alfaro y el Sr. Chinarro entre otros, además de disfrutar en la misma medida que con el resto de temas, con los dos instrumentales que abren y cierran el disco, la melancólica Manifesto y la más perturbadora Zelig, no son más que otros síntomas inequívocos que confirman el buen hacer y la autoridad con que se mueven nuestros protagonistas en esto de hacer música. No les digo nada, si se atreven con 8:10, su último disco publicado, que no para de dar vueltas en mi reproductor. Absolutamente maravilloso y adictivo.
En la grabación que nos traemos hoy entre manos La Muñeca De Sal fueron Sergio Devece, José Juan López, Roberto Timón, JuanLuis Salmerón y Sergi Calvo.



domingo, 14 de junio de 2015

Gossssssarrra (Chirria Sello 2013)

Vaya por delante que ya no me pueden gustar los perros, ahora, de grande, soy extremadamente alérgico y tocarlos me supone un trastorno. Cuando recibí este disco me percaté de que presenta un bonito can en la portada y al echarle un ojo al interior, de que hay mucho título perruno. Así que se trata de un disco sobre perros, ¿qué hemos venido aquí a hablar de perros, me quieres decir?. Pues allá vamos. Me pongo el disco y a pensar en perros. Me viene a la cabeza el doberman de Alonso, el vecino de mi abuela. Era un perro asesino, su cráneo no crecía pero sí su cerebro con lo que se le iba apretujando hasta la locura. Nos gustaba pensar que algún día le veríamos salir los sesos por las orejas.
También me acuerdo de Huesitos, que por más que lo intentáramos cebar cuando lo encontrábamos los fines de semana, no había manera, no cogía ni un kilo. Creo que en verdad estábamos alimentando a sus garrapatas. Que sensación esa de sentirlas explotar bajo tu pie y ver sobre la acera la mancha de sangre fresquita que dejaban.
Y, ¿cómo no?, de Snoopy. Todas las niñas del instituto tenían algo de él, un estuche, pegatinas, la carpeta, era un perro encantador, así que nosotros le añadíamos pollas gigantescas a boli Bic.
Y en esencia esto es lo que hay aquí, dieciséis artistas de diverso pelaje contando sus historias de perros. Algunas podían ser las mías. Trimegistus parece haberse metido en el cerebro de ese doberman donde la presión no para de aumentar, y Lucía C. Pino en el estómago de Huesitos. Hay identificación de las supuestas cualidades del perro con las actitudes más miserables de la clase media, pero lo que en IOM es llamada a la rebelión y rabia, en C-utter se convierte en condena a muerte. Hay monstruos y deformidad, Agnes Pe pasea su esqueleto de perro industrial, mientras Hiyohiyoipseniyo y Plom crean sus engendros a partir de los trozos de mil perros, y si al primero no me gustaría encontrármelo de frente, al de Plom algunos de sus rasgos le dan cierto aire cómico. Hay un proceso de desparasitación tremendo, donde no sólo sufren los inquilinos no deseados, según el método de El Artista También Conocido Como Joaquín Lara, y también sangre y heridas en carne viva en la narración de Vacilo The Cock.
Pero como no sólo de horror vive el perro, aqui también se juega con ellos y se entrenan, como hace Oier Iruretagoiena, y Nieblafascista y X hasta se van de fiesta con ellos. Y hay espacio para la nostalgia que transmiten Las Barbas Indómitas y Noish, este último entre la caricia y el juego. El vacío de la pérdida parece patente en el peculiar réquiem de Erra Fagus y mis recuerdos de infancia aparecen en los ecos de Po Poy, recuerdos de cuando podía tocar a los perros.
Y al final, me surge una pregunta, "¿Es que yo era el único que le pintaba pollas a Snoopy?", y una certeza, que expondré parafraseando a mi vecina la del perro, prefiero quedarme con la compañía de mi Gossssssarrra antes que con la de muchos de mis iguales.






jueves, 19 de junio de 2014

Mnemoniic - Fiction Tale (Mattoid Records 2013)

Si desde el título de este disco nos proponen un cuento de ficción, con una pequeña inspección visual a su artwork y créditos, podemos empezar a sospechar de que no se trata de uno con final feliz. Además, títulos como Brainwash o Mass Control, con los tiempos que corren, nos ponen sobreaviso de que igual tampoco hay tanto de ficción en el asunto.
Si seguimos leyendo, vemos que Mnemoniic son Iker Ormazabal, y Ernesto Bohorquez, el primero a cargo de la destrucción sintética y el segundo aportando la garganta y las amputaciones mecánicas. A Iker ya lo conocíamos por su participación en Soizu y por Asgagagha, trabajo en solitario que firmó con las iniciales IOM. A Ernesto no, pero a poco que se indague, su nombre aparece unido al de Animal Machine y unos cuantos proyectos ruidistas más. Ficción o realidad, ya tenemos una certeza, estamos en buenas manos. Pero rabiosas.
Para constatarlo sólo hace falta girar la perilla del volumen hacia la derecha y darle al play. El enjambre de ruido es atronador, no juegan en ningún momento la baza de largas repeticiones ni del paisajismo, no hay tiempo, esto es rápido, intenso, doloroso, como una broca perforando cráneos, como arena incandescente inyectada en los ojos, como brasas sobre la piel. Ruido de espíritu grindcore, voces malformadas, sonidos chirriantes, ráfagas de castigo, calderas explotando, tuberías amplificando el horror, bases industriales machacadas por agudos epilépticos, capas y capas de ruidos que luchan por hacerse oir, y solo dos breves momentos de tregua, Brainwash y Post Human, en las que una voz televisiva, secundada por una agradable musiquita en esta última, dice cosas en inglés de las que solo pillo algunas, como homo sapiens 2.0.
De estas dos últimas no sé si su función es el descanso auditivo o si están ahí para dar coherencia argumental a esta exhibición de atrocidades sónicas, que al igual que las del bueno de J. G. Ballard impactan cada una por si sola, pero que pensadas como un todo, se convierten en una obra premonitoria y salvaje. Simplemente uno de los discos de ruido que más vueltas ha dado en mi reproductor, apoteósico y demoledor, como el futuro que nos espera.
El estupendo artwork de Alonso Urbanos para este CD-R, que viene en cajita fina y bolsa de plástico, acaba de redondear la historia.



martes, 8 de abril de 2014

El disco del mes de marzo. Anari - Bidea Eta Denbora (bIDEhUTS 2013) / Fee Reega - Salvajada. Tour Edition (Pauken Grabaciones Y Conspiraciones / Woodland Recordings 2012)


No nos vamos a andar por las ramas, puede que este sea el mes que más claro he tenido cuáles son los disco que más me han gustado de los que han aparecido por casa. Han sido dos, estos dos. Bidea Eta Denbora de Anari y Salvajada de Fee Reega.

El primer contacto que tuve con Anari fue en 1999, en un recopilatorio editado por RDL dedicado a Esan Ozenki y Gora Herriak se colaba Galderak 1. Aquella canción era luz y bálsamo, pero también fuerza, entre todos aquellos sonidos de lucha. Así que en cuanto pude me compré Anari, su primer disco, que ya llevaba un par de años en la calle. Después llegaron Habiak, que simplemente es uno de mis discos favoritos de la vida, y Zebra. A estas alturas, hace seguramente más de 10 años, y con internet ya en todas las casas, un día me interesé por sus letras, que era capaz de sentir pero de las que apenas entendía unas palabras. Recuerdo que iba quedando impresionado, descubriendo poesía, poniendo palabras a la emoción que me transmitían aquellas canciones. Y de todo aquello, una frase quedó grabada en mi cabeza para siempre. "Amantes que morían por falta de sed, que no de agua". Hoy la he estado buscando, a ver de qué canción era, y no la he encontrado. Lo más parecido que hay en sus letras es "deshidratados por falta de sed, que no de agua". Los amantes no existen, me los inventé yo, o más bien, era yo, y el final de una relación que se moría por falta de deseo.
Y así de mías seguí sintiendo sus canciones, acudiendo a cada una de las nuevas citas con su discografía, no siempre puntualmente, su EP en directo lo encontré un poco de casualidad, cuando ya estaba agotado, y nunca fielmente. Cinco discos en 17 años nos pone difícil lo de la fidelidad. Pero también es verdad que cada vez que aparece, por unos días, sólo tenemos ojos para Anari, soledad plural, como ella misma dice. Y en esta ocasión, con Bidea Eta Denbora, disco en directo grabado en el Teatro Victoria Eugenia, no solo nos ha emocionado como de costumbre, sino que nos ha servido de celebración, de reencuentro con canciones que hacía demasiado tiempo que no oía.
Creo que recoge temas de todos sus trabajos anteriores, pero no me he parado a comprobarlo, sobran los datos técnicos, solo hay espacio para los sentimientos y el deleite. Disco gigante, y banda gigante, que en esta ocasión formaron la propia Anari junto con Drake, Mikel, Borja, Mariano, Maite y Txap.
Sólo una pega, ¿porqué tengo que esperar tanto para escuchar el track oculto?


Fee Reega, todavía dudo si lo escribo bien. Así de novato soy en lo que a Fee y su mundo se refiere, que es bien amplio. En activo, al menos, desde 2009 cuenta con seis discos a su nombre y participaciones en varios recopilatorios. En este año verá la luz su nuevo trabajo, el primero en vinilo, que llevará por titulo La Raptora. Pero vamos a por Salvajada, que originalmente conoció una edición en triple CD, bajo la denominación de Salvajada / Savagery / Wildheit, en la que las mismas canciones aparecían en español, alemán e inglés. La copia que yo tengo, con los temas solo en castellano, me la regaló un amigo y debe ser uno de los mejores regalos que me han hecho. Preciosa edición, 50 copias bajo el lema de Tour Edition, en sobre de cartón.
El hombre que fuma heroína me quiere conocer, dice Fee como asustada y con cierto aire ingenuo, pero también inquieta y excitada, sabiéndose especial, en la primera canción. Y yo, desde el principio quedo con los ojos y los oídos atentos, para que esa araña no me vuelva a morder, y asisto asombrado a las historias que me va contando. Historias que son verdad, ¡que cierto es para alguien que de niño recorría el interior de la Capitanía General del Ejército y sólo encontraba bares eso de "hay mucha sed en el casino militar"!.
Y Fee va haciendo que su voz tiemble, o la estira deformando un poco las palabras, haciéndome dudar por un instante qué es lo que ha dicho, hasta que la frase completa me lo desvela, y ese instante es magia y es captura de todos mis sentidos.
Y ella, que nació en Alemania, con su voz, con su pronunciación (esas erres tan personales, incluso inventadas en algún caso) tiene todo el encanto y causa toda la extrañeza que los amantes del pop encuentran en Jeanette y mis padres en Nana Mouskouri. Pero a Fee nadie la dirige, ella canta lo que quiere, con sus nieblas, con sus amores, con la brutalidad de quien, igual aquí me equivoco, al no dominar el idioma no subordina ni adorna lo que quiere decir, sino que lo plantifica de manera clara. Es un acierto. Oler el pijama de quien duerme a tu lado es oler el pijama, y no hace falta más, y cada uno sabe a lo que huele.
Y aunque nadie la dirige, sí sabe acompañarse, en este disco contó con Pablo G. Díaz, Fernando Epelde, Jesús Colino y Pablo Luis Pravia.



martes, 11 de marzo de 2014

El disco del mes de febrero. Iñigo Ugarteburu - For The Unknown (Foehn Records / Talo Recordings 2013) / Medievo - Discurso De Investidura (Autoeditado 2013)


Bueno, otro cambio de mes, momento que aprovechamos para dar un repaso mental de los discos que hemos estrenado y hablar un poco más de los que más felices nos han hecho. Empezó el mes con Hay Una Luz de Kokoshca, y lo vi claro, este será sin duda el disco del mes. Pero febrero es un mes pequeño y lleno de sorpresas, aparecieron por casa Qa'a, Coàgul, Anatomia Humana Desmontable, GAF Y La Estrella De La Muerte, Baron Samedi y Víctor Herrero, todos con discazos debajo del brazo. Una cosa increíble. Pero además Medievo e Iñigo Ugarteburu. Los elegidos porque los hemos puesto muchas veces. Guerra y paz, lucha y desolación, fin y nuevo principio.

En 1983 El Aviador Dro editó su disco Síntesis, un doble LP dividido en dos partes que se correspondían con sendos vinilos. El primero se llamaba Tesis y ahí se agrupaban los temas más pop y bailables, el segundo Antítesis, daba cabida a temas más agresivos, de marcado carácter político que golpeaban sin piedad a políticos, iglesia y ejército, nuestra troika de andar por casa. Este segundo es uno de los discos que más me ha gustado nunca. La secuencia de canciones formada por Camarada Bakunin, Intolerancia, La Arenga De Los Sindicatos Futuristas, Destino Contra Dios y Ruido De Sables es incostentable. El Aviador Dro no volvió a pisar esta senda, y Antítesis parecía haber quedado relegado al olvido.

Ha sido Medievo, treinta años después, crisis mediante, el primer grupo que a mi me parece que retoma ese camino. Lo retoma, lo amplia y lo actualiza. Guitarras frías y ritmo industrial, sonido oscuro, denso, contundente, ruidoso, atractivo, excitante. Discurso veraz y agresivo. Abren con Que Ardan Las Raíces, donde la voz declama: "Incendiemos los campos / Descuarticemos a nuestros hermanos / Mastiquemos las piedras y los huesos / ¡Que de una vez por todas muera esta tierra nuestra!". Todos somos culpables, la única solución es el aniquilamiento de este mundo. Y así avanzan, no lanzando consignas, ni incitando a la lucha, sino como unos visionarios que ya conocen nuestro futuro cercano, en el que los políticos ya sudan y desprenden el olor del miedo, donde sus cabezas ruedan en horario de máxima audiencia, mientras sus verdugos van comprobando lo bien que sienta el poder. Un futuro donde cada cual ha recibido su merecido, incluso los supervivientes, condenados a repetir lo mismo. Aquí hay rabia, pero también disección meditada de los males que nos aquejan y con los que aquejamos a los demás.


Y después de la destrucción, mientras todavía el suelo echa humo, cuando todavía el regocijo del horror no me ha abandonado, cuando la sangre aún está fresca, como el teniente coronel Kilgore de pacotilla que soy, lo que me pone, lo que me gusta, después de una buena dosis de Medievo es poner For The Unknown de Iñigo Ugarteburu. Un disco bonito como pocos, que es triste pero sanador, que es esperanza y paz, como la muerte. Que es recuerdos y también un nuevo principio. Yo digo que es un disco de pop valiente, ya los que saben y distinguen dirán si es pop de cámara o ambient-pop. O también puedo decir que es un disco de pop mágico, ya que es lo que se produce cuando comienza Miradas, con un clarinete y una guitarra trenzándose de manera maravillosa. La voz, el leve impulso de la batería, se incorporan al poco tiempo y la cosa sigue dando para levitar, para soñar, para sentirte sólo o para reconfortarte. Siete minutos que pasan en dos, y esta es la tónica de este artefacto sin par. Cuatro canciones, algo más de media hora, en la que todo lo que suena es precioso, en la que la nómina de instrumentos es muy amplia y sin embargo en ningún momento suena sobrecargado, al contrario, es pura belleza en su delicadeza, en su calma, en su susurro y en su aparente sencillez. Al final, la reconciliación del alma con lo que queda de humanidad tras el horror, con Iñigo bordándolo con su guitarra.

Medievo son David Medina y Miguel Ángel Blanca, y su discurso de investidura viene en un 10" con un cuidado diseño de Núria Güell y Levi Orta, que incluye una preciosa funda interior. Este disco es su primera grabación, pero creo que ya están preparando la siguiente.
Iñigo Ugarteburu es Iñigo Ugarteburu, que en esta ocasión ha contado con la ayuda de un buen montón de gente: Joshua Abrams, Todd A. Carter, Xabier Erkizia, Brent Gutzeit, Michael Hartman, Jeff Kimmel, Frank Rosaly, Dudley Bayne, Nick Broste, Tim Daisy, André Gonçalves, Yannick Dauby, Alex Mendizabal e Iban Urizar. Espero no haberme dejado a nadie en el tintero. Este es el segundo trabajo que conozco a su nombre, y se que antes militaba en Cafe Teatro, con los que también nos dejó un buen par de discos. En casa lo compramos en CD porque mientras lo podamos tocar, el formato no nos importa mucho, pero he leído que la edición en disco de vinilo viene con portada hecha, o estampada, a mano, obra de Craig Stewart y Lindsay Todd.



miércoles, 26 de febrero de 2014

Oreja Aguirre - Díselo Con Serpientes (Autoeditado 2013)

O Bo De Vil poniendo la oreja
Hola, estamos aquí otra noche más con nuestra sección favorita, Artista Invitado. En esta ocasión contamos con la colaboración de un músico que conocí hace bien poco. Fue a raíz de invitar a Alberto Noiseland a este mismo experimento, una de sus propuestas fue hablar de O Bo De Vil.
A mi el nombre se me quedó grabado y después de echarle un par de escuchas a su disco ¡Más Ruidoso! ¡Más Enredado! ¡Más Jodido! no pude resistirme a hablar de esta formación absolutamente desprejuiciada en una de las entradas de este, mi querido blog. Pues esta noche tenemos con nosotros al mismísimo O Bo De Vil. Bajo este alias público el disco antes citado. De su más remoto pasado sólo sé que su anterior proyecto se llamó The Two Halfs, y que con él editó al menos dos referencias. The Commercial Single en 2008 y Vil en 2009. Su último movimiento ha sido colaborar en Black Ramhael & La Gestapo Del Espacio Exterior, una suite en nueve movimientos que acaban de crear J. Verben y TripasChungas.
Cuando le propuse participar en esto, me comentó que le apetecía hacerlo hablando de Oreja Aguirre, y yo, que sólo conocía este proyecto de oídas acepté encantado, no sabía donde me metía.

Como hace tiempo que no lo digo, les repito que los dos textos que hablan del disco están hechos de forma independiente, sin que uno sepa nada de lo que escribe el otro. Es la única regla del juego.

O Bo De Vil dice:
Creo que estoy en el mundo de la música un poco por accidente. Empecé a hacer música antes de realmente escuchar grupos y mierdas… Escuchando sonar las cuerdas al aire de una guitarra vieja que tenían mis padres. Aquel sonido tenía algo misterioso, algo que de alguna manera podía relacionar con lo que estaba sintiendo, y a la vez, quizás expresarlo. incluso amplificarlo y moldearlo.
Para mi la música empezó así, y aunque luego vinieron las bandas, los grupos y la tontería, para mí sigue estando muy relacionado con aquello.
Me da la impresión de que Oreja Aguirre está también en el mundo de la música por accidente, (en el mundo en general también). Parece que simplemente utiliza la música como un modo de expresión porque le funciona. Utiliza sonido y textos, textos no verbalizados dentro de las canciones, sino incluidos de forma adicional a los cortes. Así, lo ideal para escuchar a Oreja Aguirre es hacerlo mientras se leen los textos a la vez.
Oreja Aguirre se mea en el entretenimiento, se caga en los grupos y nos la mete por detrás. Él quiere simplemente expresarse. Y lo hace de manera descarnada, visceral, violenta, desesperada. La desesperación es un factor crucial, generando esa necesidad de inmediatez, de quitarse la mierda de encima, de decir las cosas claras de una forma concisa y honesta, tan poco común.
Quizás, la desesperación de encontrar una razón en el arte, en la expresión… para no quitarse la vida, o en casos menos extremos, al menos dejar constancia de lo que uno ha sentido y sufrido.
Con esto te das cuenta de lo poco vendible de la propuesta, y lo poco que importa eso.
"Díselo con serpientes" es su colección más variada hasta la fecha. Aquí aparece una buena mezcla de sus temas recurrentes: el odio, el rencor, la depresión, el suicidio, el asesinato, etc. La cosa es jodida, el nivel de gore y misoginia aquí es descojonante, y aún con el desgarro emocional que supone el conjunto y la nula intención de darle un tratamiento irónicamente pop al asunto, hay lugar para bromazos desesperados como "Rica manteca de puta".
Oreja Aguirre escupe unos textos abrasados, desgarrados, de una crudeza y emoción total, así, el sonido, una amalgama experimental ruidista, es el complemento perfecto para catalizar esa energía y darle ritmo y aire a un discurso tan salvaje. La propuesta es jodida, los temas más, el resultado es un autentico regalo que no me cansaré de reivindicar.
"Díselo con serpientes" y la obra de Oreja Aguirre en general, se ha convertido para mi, en una piedra de toque, una materialización de la esperanza y la complicidad. Un puto tío expresándose en sus propios términos (¡y vaya términos!), y sin importarle una mierda lo que piensen los demás.

Alfredo dice:
Mira por donde, cuando decidimos que este iba a ser el disco objeto de reseña, lo primero que hice fue ir al bandcamp y echar un ojo. Portada que produce un poco de dentera, como cuando miras una herida desagradable, que te hace apartar la vista pero otra vez quieres verla y fijarte en los detalles. Luego, 28 canciones con títulos de antología, algunos me gustan, como Tal Vez El Cortacésped Me Comprenda, y otros no van conmigo, como Rica Manteca De Puta. Escuché tres o cuatro canciones y tuve que dejarlo, me surgieron otras cosas que hacer, no porque me desagradase. Y hasta que le di la siguiente escucha, había varias cosas que no comprendía. En el bandcamp las canciones tienen letra, están ahí escritas, pero no están en las canciones, en las que había escuchado no aparece ni una palabra, salvo en la inicial, justamente la que Oreja Aguirre señala como instrumental.
Después de la primera escucha completa llegué a conclusiones, este hombre lo está pasando muy mal, quiere cantar y no puede, le hace mucho daño, deja ahí sus letras, pero moriría si las tuviese que cantar, el amor es muy jodido cuando todo sale mal. Me ayudaron a llegar a esta conclusión las tres canciones que vienen señaladas como instrumentales, las tres que en verdad tienen letra, las tres que son hits populares deformados, ralentizados. A saber, esa que dice "hay que ser torero / poner el alma en el ruedo" abriendo el disco, una de Jon Secada en el ecuador y la de "Carolina trátame bien" para cerrarlo. Me recordó a mi juventud, a tener que escuchar a Glenn Medeiros porque a la otra persona le gustaba, porque había que ser romántico. Uno de los tres temas anteriores se titula Momento Jon Secada, en mi barrio eran momentos You're a Woman.
El disco me había transmitido sobredosis de rabia, de desesperación, de descomunal enfado contra todo y contra todos, pero también lamentos de una vida condenada al horror. Lo escuché mientras leía las letras en la pantalla del ordenador, letras repletas de dientes rotos, sangre, insultos y mil maneras de matar y de morir. Cuando acabó me dije, voy a poner otra de sus referencias y probé con No Por Esperado Es Menos Doloroso, la primera que aparecía, con canciones que datan de 2007, y cual fue mi sorpresa al leer esto: "Cuando el amor de mi vida decidió que lo era mejor dejarlo y emprender caminos diferentes pensé muy seriamente en quitarme la vida. [...] Quise canalizar todo mi dolor escribiendo canciones a las que ni tuve el coraje de poner voz, canciones dolorosas, mal acabadas (como mal acabó lo nuestro), viscerales, tristes.
[...] Quiero compartir esta miseria y este dolor con el resto del mundo con la esperanza de que entendáis que no hay luz detrás del túnel: sólo un sufrimiento que, con el paso de los años, aprendemos a llevar con mayor dignidad."
Joder, no sé con qué humor anda después de más de seis años, pero la cosa parece que no ha cambiado mucho, o al menos así me lo transmitieron sus canciones. Si las que acabo de copiar y pegar siguen siendo sus intenciones, doy fe de que con estas 28 canciones que componen Díselo Con Serpientes lo ha conseguido plenamente.
En lo musical, lo que hay aquí son máquinas funcionando a pleno ritmo, que dejan sensación de incomodidad, de retorcimiento, que emiten sonidos que contravienen la Convención De Ginebra, que sin dificultad pueden ser calificados de tortura, y que aun así, en ocasiones abrazan la melancolía y la tristeza, como en Navidades Con Oreja Aguirre o Anoche Te Vi Paseando Al Perro.
Incluso alguna canción, pienso en Ojalá Algún Día Te Peguen un Tiro o Yo Te Respeto Como Mujer Y Como Persona, podrían ser hits de las pistas de baile. Pero de una manera u otra, siempre con el dolor al límite del sonido.
No para todos los días, no para todos los momentos, pero indispensable para no vivir en la inopia.

O Bo De Vil quiere que escuches El Queso Maricón.

Alfredo quiere que escuches Navidades Con Oreja Aguirre.

martes, 11 de febrero de 2014

El disco de la Navidad. El Pilar Azul - La Constante Sin Nombre (El Hombre Bala Records 2013) / Edith Crash & Alex Augé - Inonde (Vagueness Records 2013)


Muchos discos nuevos hemos escuchado en estos meses de diciembre y enero. Muchos y muy grandes. Desde el Salsa De Cuervo de Fasenuova hasta la reedición de Malaspecto. Desde todas las grabaciones de Paralelo hasta el debut de El Pardo. Desde lo nuevo de Persona hasta las reediciones de The Fruhstucks. Mucho y muy bueno, la maqueta de Fàstic, las autoediciones de Supertrópica y Roots Harmony.
Pero claro, no me voy a poner a hablar de todos estos discos a la vez, nunca terminaría. Ni tendría sentido decir que todos han sido los discos de la Navidad, entre otras cosas porque, por diversos motivos, los discos de mi Navidad han sido Inonde y La Constante Sin Nombre.

Si hay alguien que siga este blog con asiduidad verá que últimamente Vagueness Records ha aparecido si no por un lado, por otro. Se puede pensar que estamos un poco obsesionados con ellos, y no voy a negarlo. Pero esta obsesión sana no resta ningún mérito a lo que es Inonde, un discazo de pies a cabeza. Y ahora estoy hablando objetivamente. La terna de canciones que abren el disco es bárbara, seductora, arrebatadora, rabiosa, sorprendente... Tienen que probarla.
Edith Crash y Alex Augé se han marcado un disco precioso, de una fuerza emocional inusitada, incluso en los temas más reposados. Edith lleva en activo desde 2010, en su bandcamp esta es la quinta referencia a su nombre. Por su lado, Alex Augé lleva apareciendo en los créditos de discos desde 1992. Juntos han grabado Inonde.
Un disco que me ha reconciliado con mi familia, que en bastantes ocasiones me recrimina lo extraño de la música que escucho. En esta ocasión todos estamos de acuerdo en que esto es una maravilla mayúscula en siete canciones que se deslizan por los recovecos de tus sentidos y hacen tus delicias. Si escuchar la voz de Edith es sanador, el modo en que Alex impulsa las canciones desde su saxo, o su Fender Rhodes, es pura virguería. La sutileza a la hora de enhebrarse con la guitarra, los cachivaches y la voz de Edith, la sensibilidad con que aporta aires de distintas latitudes musicales, es goce auténtico. El pop que se acumula en este disco es sensitivamente desgarrador cuando se pone desafiante, como en Inonde y Colonne, y casi lo es más cuando se convierte en susurro. Pop que musicalmente no se deja atrapar en ninguna etiqueta, cualquier intento de definirlo es en vano. Sólo queda escuchar.


La Constante Sin Nombre es uno de los títulos de disco que más me ha gustado últimamente. Debe ser deformación profesional, uno se ha metido media vida entre números, operaciones, variables y constantes. Sí, constantes, números que andan escondidos en la naturaleza, que guardan sus misterios y que emergen de manera maravillosa casi siempre después de arduas investigaciones. Pi, la constante de Euler, la de Planck, el número de Avogadro, la sección aurea, la constante de Gravitación, todas con nombre. Menos la que nos presenta El Pilar Azul, que para mi emerge igual de poderosa.
No conocía de nada al grupo, bueno, una vez escuché que iban a editar un single compartido con alguien, pero por mucho que he buscado ahora no he encontrado ni rastro, igual lo imaginé. Lo que si puedes encontrar en su bandcamp son dos Ep's de hace ya algo más de un par de años donde ya aparecían algunas de las canciones aquí presentes.
La primera vez que puse el disco, los ojos se fueron abriendo paulatinamente, asombrados por las sensaciones que recibían mis oídos. Y así La Constante Sin Nombre va emergiendo en toda su plenitud, entre guitarras furiosas, notas de piano, ambientes oscuros, tempestades de belleza, plácida tensión, mostrando su naturaleza precisa, inabarcable, causando sorpresa, asombro, y una cierta sensación de armonía, de felicidad callada y contenida a pesar de la brutalidad que desvela.
No sé si La Constante Sin Nombre acabará explicando algo, pero si estoy seguro que le da sentido a muchas cosas.

Según los créditos en Inonde, además de Edith y Alex, participaron Alan Barate, Jim Noel, Leïc Calatayud y Florencia P. Marano. Tras El Pilar Azul están Adán Zeus, Cristian Muñoz y Daniel Benavides.

Inonde viene el funda de cartón delgada con bolsita de plástico y una preciosa portada de Alicia Marano de título La Inundación, toda una realidad de lo que este disco hace contigo.
La Constante Sin Nombre es un CD en una caja normal, con un diseño que refuerza la sensación de estar a punto de desvelar una verdad en toda su magnitud, entre la oscuridad reinante. Es obra del propio Adán Zeus.



jueves, 12 de diciembre de 2013

El disco del mes de noviembre. Le Jonathan Reilly - 7" & Rarities (Musagre 2013) / Yogur De Pera - Yogur De Pera (Autoeditado 2013) / Polígono Hindú Astral - El Absurdo Se Multiplica (Autoeditado 2013)


Otro mes, otra vez a elegir, y sin que nadie nos lo mande. ¡Como somos! Pudiéndonos quedar con todos o casi todos y nosotros elige que te elige. Así que en absoluta rebeldía y devaluando aún más esta recompensa, este mes no me queda más remedio que elegir tres como los discos que más veces he puesto en casa. Y me dejo fuera el de Contador Geiger por ser de hace un par de años (y no queremos que nos digan que no estamos a la penúltima), la cinta de Coàgul porque hay que dejar para los demás, y la de Paralelo y +++ porque sólo trae un tema por cara. El CD de Teletransportarse A Soria y el single de Hernando también andan muy bien.
Le Jonathan Reilly creo que eran valencianos, estuvieron en activo entre el 2003 y el 2008, año más, año menos. Durante su vida grabaron un LP titulado I Need Money, que editó Holy Cobra Society y que le voy a pedir a los reyes. O a su cuñado, al que mejor este de perras.
Además Le Jonathan Reilly sacaron un single más a su nombre y compartieron unas cuantas ediciones con otros grupos. Todas las canciones que esparcieron en esas rodajas vinílicas están aquí, acompañadas de una maqueta y alguna inédita. Así, esta cinta se convierte en un valioso artefacto recopilatorio de uno de esos pocos grupos que lo tienen. Si, que lo tienen, ¿el qué tienen?, pues eso que no tiene nombre pero que hace que cuando cogen una guitarra, una batería, un bajo o lo que sea, se produzca el shock, independientemente de que el sonido sea perfecto, o igual la imperfección ayuda, independientemente de que te acerques o te alejes del garage, el punk, el surf. Todo aquí es rockanrol, son sensaciones estimulantes recorriendo tu cuerpo, es desmadre, es excitación primigenia y es real. Canción tras canción, como decían Espasmódicos, encienden tu motor.


Yogur De Pera son un dúo de guitarras, de ellos he hablado ya un par de veces este mes, así que lo suyo es que yo me contenga y no vuelva a echar otra parrafada sobre la gran "alucinancia" de su música y usted, querido lector, dedique un poco de su tiempo a escucharlos. Sin duda, enseguida de olvidará del reloj, acomodará el volumen a su gusto y comenzará un viaje que querrá repetir muy a menudo. Hágase un favor y haga la prueba.
Polígono Hindú Astral tienen uno de los mejores nombres que te puedes echar a la cara. Hace unos días acaban de anunciar que ahora son tres, pero en esta grabación eran dos. El Absurdo Se Multiplica es su segunda grabación, anteriormente editaron otra cinta con el binario título de 00111010 y hace muy poquito han colgado en su bandcamp dos nuevas canciones agrupadas bajo el nombre de Panspermia.
El Absurdo Se Multiplica es una cinta con tres o cuatro canciones según la cara B que te haya tocado. A mi me tocaron las dos disponibles porque frente a la decisión del grupo de vender una copia por persona, alegué mi condición de familia casi numerosa. Una para mi hijo y otra para mi hija. Este Polígono hace música electrónica, y yo de eso no sé mucho, toda mi experiencia se reduce a haber escuchado muchas veces los primeros discos de El Aviador Dro. Así que no sé sí es apropiado usar las palabras kraut, motorik y esas otras que aparecen cada vez que un grupo hace electrónica de la que puede recordar a los ochenta. Ellos a veces están cerca de ese tecno-pop con deje industrial, otras se ponen más ruidosos, con texturas más ásperas, y otras más contemplativos, pero siempre apasionantes y con calidad a paletadas. Y ya sabrán ellos si experimentan o no experimentan.





sábado, 9 de noviembre de 2013

El disco del mes de octubre. Volcán / Miguel - Split (Alta Intensidaz Tapes 2013) / Lali Barrière - Patio (Chirría Sello 2013)


Tan complicado como siempre, pero al final tan fácil como que han sido los discos que más veces habré escuchado este mes. Y sobre todo porque son de los que más me apetece hablar. Así, que sin duda los mejores del mes.
Dos discos que más que hablar de la realidad, la muestran sin ningún tapujo ni doblez. Cada uno en su lenguaje, a su modo, son fiel reflejo de un instante, de un momento que había que plasmar por necesidad o por gusto.

En el caso de la cinta compartida entre Volcán y Miguel la cosa está clara. "Si esto no hubiera ocurrido alguien hubiera muerto", se puede leer en la web de Alta Intensidaz, y "Sonido mierdoso para desahogarme y matar el aburrimiento. ¡Muy necesario!" en el lomo de la cinta, y no creo que les falté razón. Volcán se despachan cuatro temas sin título en 2 minutos de erupción hardcore, escupidos con saña, con odio, a una sociedad que excluye y teme lo que juzga inapropiado. Orgullosos de su coherencia, a pesar de las consecuencias reales que eso tiene. Porque me consta que aquí no hay pose, sino una forma de vivir realmente valiente y absolutamente acorde con lo que uno piensa, aunque duela. Muy pocos pueden presumir de no traicionar sus ideales jamás. Volcán, explosión humana. 

Y después de estos dos minutos, y sin necesidad de cambiar de cara, viene el punk lento, pegaduflo e introspectivo de Miguel (así se anuncia). En verdad es un órgano casio y una guitarra eléctrica, que arman cinco canciones (aunque en la caratula diga Miguel y sus 4 canciones) que son puro sentimientos. Son rabia sin gritar, amargura sin lágrimas, son poesía sin necesidad de retórica. Son carne viva sin la necesidad de esconderse tras un personaje. Son lo más sincero que he escuchado en mucho tiempo. Una escucha superficial podría remitir al primer disco de Manolo Kabezabolo, pero aquí no hay gracietas, ni abortos de gallina, sino, sin duda, la necesidad de sacar los demonios a pasear para no cortocircuitar. Sublime.
Y si dejas que la cinta siga un buen rato después de estas cinco canciones,  en la mía se oye un trozo del Diario Pop de Jesús Ordovás. Porque las cintas son caseras, recicladas, la urgencia de desprenderse de este material, de compartirlo, de darle salida y tomar distancia respecto a él es tal, que se graba sobre la marcha en lo que encuentras por casa. Y además no se vende, se regala.


Por su parte Lali Barrière presenta en Patio una pieza de casi 12 minutos a partir del sonido de objetos amplificados, grabada en directo en Experimentem amb l'Art. Y así consigue atrapar un pedazo de realidad, de la cotidianidad, y a la vez demostrar que nada es siempre lo mismo. Las sucesivas escuchas te van revelando que allá a lo lejos se oye una sirena, que había pájaros cantando, mientras tu estas ahí, manipulando tus objetos cotidianos, trasteando de un lado al otro, haciendo tus tareas diarias. Ya estás dentro del disco, y como siempre, en ocasiones haces las cosas minuciosamente, con cuidado, dejando espacio al silencio y otras de manera más precipitada, ocasionando ruidos desagradables, que perturban a quien los escucha.
El espacio que crea Lali Barrière en este disco es infinito, un lugar donde cabe toda tu vida, un lugar familiar pero fascinante al ser observado detenidamente. Un lugar infinito, que ocupa un espacio diminuto, en el que en cada visita te sientes mas en tu casa, a salvo y reconfortado. Tan necesario ya para mí como el rincón del balcón donde me fumo los cigarros viendo a la realidad pasar.

En la cinta no hay ninguna manera de saber quienes forman Volcán ni si Miguel realmente se llama Miguel, pero si dice que toda esta música fue grabada en Tenerife. Lali Barrière, según su web, es música, y también matemática. Además de su proyecto en solitario participa en A=B, Kymyz, Un Coup De Dés, Grus y Árum.





miércoles, 9 de octubre de 2013

El disco del mes de septiembre. Coàgul - Eclíptic (Autoeditado 2013) / Xeerox - 1979-1981. Recuerdo Espectral De Un Viejo Decorado Eléctrico (Anòmia 2013)


Difícil ha estado la elección este mes, han llegado a casa discos muy buenos, entre ellos el Vida Gris 32 de Gudar, del que no he dicho ni mu, y que fácilmente podía haber aparecido hoy aquí. La razón es que espero que pronto salga en la sección Artista Invitado. Entonces ya le haremos justicia.
Al final me he decidido por Eclíptic de Coàgul y Recuerdo Espectral De Un Viejo Decorado Eléctrico de Xeerox, dos propuestas que me dejan una huella profunda.
Dos discos de gestación muy distintas, el de Coàgul responde a un plan preconcebido. Es fruto de su estancia de una semana en Cal Sala, una masía en la que sólo hay una iglesia con su cementerio y un observatorio astronómico. Por el día cuevas y montañas, y por la noche estrellas y planetas. Durante esta semana debía idear un tema cada día, por prescripción de Gràcia Territori Sonor, artífices de la propuesta. Por otro lado, en el disco de Xeerox se recogen ensayos que abarcan un periodo de dos años, grabados en su local, un búnker de Barcelona, sin ningún retoque en el sonido. Imagino que a estas alturas ya habrían descartado ver estas grabaciones publicadas.
Edición en vinilo para este Recuerdo Espectral con libreto A2 de doce páginas. Y deliciosa presentación en caja de cartón para Eclíptic, que incluye libreto en tinta roja y trozo de hueso, y la obra dividida en dos partes, el CD Setmanari Eclíptic y el mini-CD Condensació Eclíptica.

Xeerox, según cuentan, concebían sus ensayos como un continuo de improvisación a base de guitarras, sintetizadores, cajas de ritmo, bajos, batería y voz, según època. En el disco aparecen diez fragmentos sin título repletos de hallazgos, genialidades e ideas que remiten a un montón de nombres posteriores en el tiempo, que corrieron mejor suerte. En un par de piezas manda la contundencia del ritmo, en las demás convierten el sonido en un ente opresivo, creando un ambiente gris, plúmbeo, asfixiante y más dañino que el amianto. Tremendos collages sobre muros de hormigón armado. Atonalidad, disonancia, libertad absoluta, parece muy acertada la decisión de mostrar el sonido tal y como se conservaba, degradación magnética incluida, añaden en los créditos. La sensación de estar presente en el local de ensayo es absoluta, ese placer que sólo se conoce cuando se está ahí, ese cosquilleo de estar en medio de un proceso creativo, con su genialidad y su desorden. Sintiéndolo todo en bruto. Pones el disco y casi puedes ver el sudor chorrear por las paredes.
Se me ocurre que si estas grabaciones llegan a ver la luz en su día, igual la historia de la música electrónica experimental e industrial en este país no se comenzaría a contar por Esplendor Geométrico.


Coàgul en Semanari Ecleptico nos trae siete conjuros. En los cuatro primeros la electrónica (ayudada por ruidos) percute como si de una txalaparta del siglo XXI se tratase, sin apabullar, dejando espacio al silencio, (llevado al extremo en Ben Endins De La Cova Negra), a las grabaciones de campo, omnipresentes en todo el disco, y a la voz, que recita una y otra vez sus textos como un chamán, con ese ligero eco que acrecienta la sensación de estar perforando tu mente. En los tres últimos conjuros la electrónica le gana la partida al silencio y esboza incluso alguna melodía. En Cobriu-me De Flors hasta se canta en absoluto trance, y el sonido de la campana encaja como un guante.
Deja la sensación de haber asistido a un ritual secreto, de presenciar una de esas tradiciones oscuras que se transmiten de espaldas a la civilización, y a la vez, de haber contemplando la fórmula secreta de la alquimia o el secreto de la construcción de las pistas de Nazca. Fascinación absoluta.
Además en Condensació Ecliptica toma las grabaciones de campo recogidas y construye una larga pieza instrumental que tiene algo del Ulises de James Joyce o del Gerry de Gus Van Sant, lo que parece un viaje a pie durante toda la noche desde Cal Sala a un lugar secreto de congregación para celebrar un rito al amanecer, no deja de ser una tremenda epopeya interior.

Y como siempre, solo nos falta decir quien es quien. Coàgul es el proyecto personal de Marc O´Callaghan, que compagina con otros proyectos como +++, Herpes y Crani Séptic, además es ilustrador y muchas más cosas. En Xeerox estuvieron Mario Almonacid, Javier Hernando (que ahora graba a su nombre y que estuvo detrás del mítico sello Ortega Y Cassette), Krishna Goineau, Magda Redondo, Pere Llorens; Cheity, Raúl Guber, Luis Lorenzo y Germán Lazaro. 



miércoles, 4 de septiembre de 2013

El disco del verano. Atomizador - 2009-2013 (Afeite Al Perro 2013) / We Are The Hunters & Michel Des Airlines (Green Cosmos Editions 2013)


Le decimos adiós a los meses de julio y agosto con los discos que más vueltas han dado en nuestros reproductores.
Sin duda, para mi, el acontecimiento musical del verano fue el concierto de Atomizador en Santa Cruz de Tenerife. También, por cuestión de fechas fue al único al que pude asistir. Me quedó pena de no poder ver a Hernando el 30 de agosto, pero ya estaba de vuelta en Fuerteventura.
Atomizador se trajo a las islas una edición especial en CD donde recopila canciones de su faceta, en principio, más asequible, voz y ukelele o guitarra. No se olviden que también acostumbra a editar cintas donde la voz se acompaña de nano-samples, y que estas suelen provocar arqueo de cejas inmediato y dificultad a la hora de explicar lo que se ha oído. El CD reúne 6 temas de su trabajo compartido con Esperit!, 7 de Pop Radical, su único vinilo en solitario por ahora, 4 del compartido con Prisma En Llamas y 4 del que está por venir, esta vez compartido con C-utter. Por tanto 21 miniaturas que mezclan delicia, y pericia, instrumental con voces alegres cargadas de onomatopeyas. No tienen letras, ni tampoco títulos, pero producen un cosquilleo en tus conexiones neuronales muy difícil de igualar. Este cosquilleo, mezcla de sorpresa y placer me hace comparar a Atomizador con otro de los grandes autores patrios, el gran Mikel Laboa y sus alucinantes lekeitios. Si el autor vasco se inspiró en sus experiencias como trabajador de un psiquiátrico para crearlos, parece que los haiku-lekeitios (perdón por la palabra) que crea Atomizador se inspiren en esos locos bajitos de los que yo tengo dos en casa. Ideal para pasar el día jugando con ellos.
 

Y si Atomizador sonaba de día, las noches del verano fueron de este tremendo artefacto compartido entre el duo We Are The Hunters y Michel Des Airlines. Empaquetado en un sobre acolchado dorado que incluye dos chapas de estupendo diseño, un mini-cd con dos temas cocinados a medias, y una cinta con una cara para cada una de las bandas. Si los dos temas conjuntos me engancharon desde el principio, la cinta fue encontrando su hueco en las primeras horas de la madrugada, en los últimos cigarros del día, sentados al fresco, relajados, con los niños dormidos, y por tanto, el volumen no muy alto. Las largas piezas, más de 25 minutos por cada cara, se iban revelando como aquella colección de fotos que el protagonista de Smoking hacía todos los días a la misma hora en el mismo sitio. En apariencia repetitivas, pero que observadas con detenimiento, se descubren llenas de detalles que hacen cada momento único e irrepetible. Como el cielo que nos cubría a esas horas de la madrugada, siempre distinto, siempre excitante, si sabes mirarlo. Y es que además todo en este disco predispone al viaje espacial, desde los títulos (Red Pilots In Orion, Riding The Space Horse Through The Asteroid Belt, The Cyborg Memories y Life On Comets) hasta el diseño, pasando por el sonido. Todo generado a base de sintetizadores y electronics (que no sé muy bien como traducir) según dicen los créditos.
Y así pasamos los días y las noches este verano.
Los artworks son de Haz para el disco de Atomizador y de Alonso Urbanos para el de We Are The Hunters & Michel Des Airlines, y si mirando las fotos no te gustan, es que no les hacen justicia, porque en la realidad son bien guapos.
Me falta decir que Atomizador es Jose, del que ya he hablado alguna vez en este blog (con pinchar sobre la etiqueta Atomizador lo encuentras todo en un momento), que We Are The Hunters son Sentionaut y Synthembryo (aunque sospecho que en verdad no se llamen así) y  que Michel Des Airlines es Michel Des Airlines.




miércoles, 3 de julio de 2013

El disco del mes de junio. A Letter For Elise - Lendt (Truco Espárrago2013) / Jacob - The Ominous (Utech Records 2013)


Como nos hemos puesto, pues ya nos ponemos del todo, así que lo lógico era elegir ahora el disco del mes. Y como quien hace la ley, hace la trampa, pues para este primer mes elegimos dos. Dos discos que nacieron hermanos aunque sus creadores no lo supiesen, dos discos que multiplican su sentido escuchados seguidos, complemento ideal el uno del otro, dos discos que te "arreglan" el día, siempre y cuando te tomes esto de la música con la serenidad y el tiempo que se merece. Dos discos, cuatro cd's, tres músicos.
Vamos con las presentaciones. Jacob son David Cordero y Marco Serrato. A Letter For Elise es Jose Tena Vázquez. A David lo persigo desde el primer disco de Ursula y llevo mucho tiempo sintiendo gran admiración y respeto por él, creo que tengo todos sus discos (hasta ese extraño play button), y aunque he tenido encuentros y desencuentros con su obra, estos últimos juraría que han sido más por momentos vitales distintos que porque haya hecho un mal disco. De Marco conozco menos su obra, sólo he escuchado un disco de Orthodox. Y de Jose es lo primero que oigo, aunque su proyecto Ann Deveria está en mi lista de próximas adquisiciones, tiene muy buena pinta. 
Las dos ediciones son una belleza en cuanto a diseño y presentación. Teniendo en cuenta que los 97 minutos de Lendt cabrían en 2 discos y que incluso si recortas un poco de aquí y allá se podría llegar a los 80 minutos y meterlo todo en un único compacto, es muy de agradecer que tanto artista como discográfica se hayan decidido a embalarlo en triple CD. La edición ha quedado sobria y elegante como pocas, y elegante y cuidada hasta el ultimo detalle lo es también la de The Ominous. Blanco y negro, complemeto perfecto. Miren las fotos. 
Pero vamos a lo importante, que es la música y el sonido que sale de todos estos CD's. Lendt está dividido en 4 piezas altamente emocionales a base de ruido que respira, en I te introduce en esas malas pasadas de tu mente, cuando a pesar de estar aparentemente en calma, ese pensamiento pertubador, que te hace hervir la sangre vuelve una y otra vez, te hace apretar los dientes y te quema hasta que consigues hacerlo desaparecer, pero vuelves a él y otra vez la rabia atenaza tu cuerpo. Lendt II es puro punk, cuando ya no hay lugar para remansos de paz, sólo rabia, violencia, ebriedad, perdida del control y cabezazos contra la pared, ecos en tus oídos, te estás volviendo loco. Y el taladro que no cesa. III sigue tensando los nervios, has recuperado el control de tus actos, pero la mandíbula sigue apretada y los ojos escupen sangre. No hay salida satisfactoria en el laberinto de tu vida, por más vueltas y vueltas que des. Y eso te consume, te desgasta, te corroe las entrañas. Lendt IV es la más absoluta desolación, de la que ya nunca te vas a poder desprender porque la tienes pegada a los huesos, y solo te queda la certeza de que es lo único que te acompañará de por vida. Y el silencio te grita. FIN.


The Ominous son seis temas que a base de cuerdas y ambientes actualizan los terrores medievales, los miedos ancestrales de la humanidad que se enfrenta a lo que no conoce. No quiero decir que los temas den miedo, que ya estamos todos mayorcitos, lo que hay es una disección aséptica de esos miedos, y en este proceso si hay momentos en los que se te encoge el estómago o un escalofrío te recorre el cuerpo. La inquietud que desprende la pieza titular, dividida en tres partes, es memorable. La extrañeza inicial se va tornando en esa sensación incómoda de sentirte perseguido, observado, sin lograr identificar al causante, pero con la seguridad de que la agresión es inminente. En The Ladder las cuerdas adquieren protagonismo, te zarandean emocionalmente a su antojo como si colgaras de una escalera de soga, o de un  patíbulo. The Angel es la mas sutil del disco, pero como esa brisa casi imperceptible, te acaricia lo justo para provocar el estremecimiento de todos tus músculos. En The Whore el climax se alcanza en un orgasmo de voces, en una breve orgía de ecos. Y el grito se vuelve silencio. FIN.
Química perfecta entre los dos discos, si en Lendt se proyectan las sensaciones desde el interior de la persona a su entorno, en The Ominous ocurre exactamente lo contrario. Insisto por si no había quedado claro.
Técnicamente no sé que aparatos usan estas bandas para sacar todos estos sonidos, pero vistos los resultados, me importa bien poco. La parquedad de los créditos refuerza esta idea.
Así tenemos dos trabajos necesarios, que seguramente no hagan las delicias de los aficionados al ruido más extremo ni al dark-ambient más opresivo, pero que sin duda se erigen fundamentales en la normalización de estos géneros, que alimentándose en sus guetos, tantas alegrías me están dando últimamente. Música absolutamente a contracorriente, absolutamente enemiga de la escucha rápida y el consumo inmediato. Música que perdura, que para ser disfrutada obliga al oyente a un acto de rebeldía contra los tiempos que corren, sentarse, escuchar y permanecer sin hacer nada, a solas con tus pensamientos. ¿Te atreves?.