
Pero cuidado si no estas en tu mejor momento, porque también es la leve tristeza contenida de tener la única compañía de un libro o unas canciones, o la de preparar la cafetera de dos tazas para ti solo. Es la nostalgia de encontrar en el fondo de una gaveta algún objeto personal de quien ya no està en tu vida. Es ese interruptor que al ser accionado puede desencadenar una catástrofe interior.
Placer y melancolía a partes iguales, todo explicado y transmitido a base de pop de orfebrería hecho con guitarra, piano, cello, batería y percusión, y empaquetado en un bonito diseño de Primo.
Este es el segundo disco de Dotore, que en esta ocasión fueron Pablo Dotore, Håvard Enstad e Iñaki Irisarri. Además Pep Arimont tocó la trompeta en un tema.
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