jueves, 19 de septiembre de 2013

Mi biografía en un millón de microcapítulos musicales (XVII)

A partir del 89 las fechas se me van haciendo más confusas. Sí me acuerdo de que cuando no teníamos nada mejor que hacer, Aníbal y yo nos metíamos en su casa para ver Plastic, y me acuerdo de mearnos de risa con esta actuación.



En el verano del 89 nos mudamos de casa, a 100 metros de donde viviámos antes. Mismos amigos, mismo barrio, todo perfecto. Al fin tenía una habitación para mi solo, después de 15 años compartiendo con mi hermano. Y encima mi padre se enrolló, a él le compró un ordenador Schneider y a mi una mini-cadena con tocadiscos y reproductor de Cd´s. El primero que compré fue el Rock & Roll Circus de La Orquesta Mondragón, ahora no recuerdo muy bien porqué. El segundo el Privado de Gabinete Caligari y el tercero el Rocanrol de Barricada.



El primer vinilo que entró en casa fue el primer disco de Mecano, me lo regaló alguien de mi clase por el amigo invisible. Supongo que fue para joderme, porque públicamente yo quería ser punki y Mecano eran unos mierdas. Aunque en verdad me quedé bastante contento porque lo había oído mucho de pequeño con mis primos y no había dejado de gustarme. El segundo vinilo fue el debut de La Frontera. Triunfaba por aquella época lo de "el límite del bien... " y yo me encapriché con el grupo, pero para lo único que me dio mi paguita dominguera fue para este disco que ya llevaba cuatro o cinco años editado. Un discazo por cierto.


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