lunes, 9 de junio de 2014

Pon un microsello (discográfico) en tu vida (XLIX)


Me enteré de la existencia de Sello Salvaje desde su nacimiento, en la Página de la Nadadora anunciaban el estreno con dos referencias en vinilo, A Ver Quién Llega Antes Al Fin de Mañana y Quema Cosas de Trisfe, en 2010. Igual fue porque comenzaron editando un par de 12" de bandas debutantes, una auténtica locura, pero recuerdo que pensé que empezaban con mucha ilusión y ganas. Me hizo gracia cuando pedí estos discos y decidieron incluirme un regalito por ser el primer pedido que les hacían desde Canarias.
El año siguiente publicaban los singles de Malcortado, en vinilo rojo, y Soledad Vélez, en blanco, y ya en 2012 vuelven a editar a Mañana con su segundo disco Se Acabó La Rabia, en esta ocasión en CD de cuidada presentación, y juntan fuerzas con Sonido Muchacho para editar un segundo single a Malcortado.
No estoy muy seguro, pero me parece que de repente todo se tuerce un poco, Mañana y Malcortado dejan de tocar, también Trisfe, de los que habían anunciado la grabación de un segundo disco. Y así, el sello se quedó sin músicos que defendiesen sus propuestas en directo, y hoy en día, si en algún sitio se venden discos, es en los conciertos de los grupos. 
Tras un año sin dar señales de vida, Sello Salvaje decide volver a la actividad, buscando nuevas bandas a las que fichar. Y así empiezan a aparecer nuevos nombres de bandas que editarán sus trabajos con ellos. En esta nueva hornada tenemos a Blusa, Kenedy, April Fool's Day, Popen y Random Walkers. Los cuatro primeros ya tienen su CD en la calle. 
Siempre abiertos de miras, y me parece que con las mismas ganas que al principio, Sello Salvaje, desde hace un tiempito ya, está de vuelta, y David Facenda, uno de sus impulsores, responde a nuestras preguntas. Agradecidos de que haya encontrado un hueco para responderlas y encantados de tenerlo por aquí.

Cuéntanos un recuerdo musical de la infancia o adolescencia.
Uno de los primeros recuerdos que tengo relacionados con la música es el de “poner” bandas sonoras cuando jugaba a los “clic” y me creía director de cine. Recuerdo perfectamente cómo rebuscaba entre las cintas de mi padre para buscar la música adecuada a cada situación de la historia a la que jugábamos. Tenía el fuerte de los Playmobil y cuando los “buenos” morían ponía “Yesterday” de The Beatles, que recuerdo que me producía mucha melancolía. Otro recuerdo, ya un poco más mayor, es cuando en las clases particulares de inglés una profesora nos puso un ejercicio “fill in the blanks” y en la clase se tenía que -además de superar con éxito el ejercicio- decidir cual era la mejor canción, “Wonderwall” de OASIS o “For Tomorrow” de Blur. Eran los años noventa y la “guerra” OASIS vs Blur llegó hasta ese punto. Por supuesto creo que fui el único de la clase que eligió la canción de Blur. Todavía estoy contento de haber elegido a Blur sobre OASIS.

¿Cuál fue el primer disco que compraste?
El primer disco que me compré fue “Cross Road” de Bon Jovi en 1994 -con 12 años- y me costó 2.800 pesetas en El Corte Inglés. Me lo compré por la canción “Always”, básicamente porque me la pusieron en la academia de inglés para completar las palabras y practicar así un poco el listening de cara a los exámenes. Nunca más me volví a comprar un disco de Bon Jovi.

La última salvajada... por ahora.
¿Qué motivaciones, influencias e inspiraciones reconoces en Sello Salvaje?
Hemos editado hasta la fecha 13 referencias y tenemos 2 más en camino. Quizás la influencia más clara que se pueda ver en todos esos discos sea las horas que he escuchado eso que llaman “post-rock” o, como vi una vez por ahí, “indietrónica”. Me gusta mucho ese tipo de música, y creo que nuestra segunda referencia “Quema Cosas” de Trisfe (2010) muestra un poco esa línea de sonido que queríamos que tuviese cabida en Sello Salvaje. Esa línea ha continuado con “¡Toca breakbeat, perro!” de Blusa (2014). También me gusta el pop-rock, fui presa del esplendor “planetero”, y referencias como Mañana, Kenedy, Moonflower o incluso un poco Malcortado y April Fool’s Day pueden saciarme en esa vertiente. En esta última etapa del sello estamos probando nuevos sonidos, al menos para mí, como pueden ser las propuestas de Popen y Random Walkers.

¿Qué te impulsó a crear un sello discográfico tal y como están las cosas?
Sello Salvaje es fruto de una evolución, de algo que comenzó en 2003. Escuchar música es algo que siempre he hecho desde muy pequeño, como ya mencionaba antes, desde que jugaba a los playmobil en mi cuarto. Ese consumo de música continuó con mi walkman en los viajes de verano, con el reproductor de CD que me regalaron en mi comunión, con el discman en la biblioteca estudiando la carrera… hasta que llega internet. Entonces monté con un amigo mío una página web que se llamó espaciodenso -en honor a esa gran canción del bueno de Iván- en la que ofrecíamos las letras de las canciones de discos nacionales independientes, tipo el primero de Nacho Vegas o Niños Mutantes. Después de un año haciendo eso teníamos ganas de más, y decidimos apostar por producir conciertos en Sevilla de nuestras bandas favoritas, que por aquel entonces no venían mucho por nuestra ciudad. Maga, Panorama, Cooper, Deneuve, Standard, La Habitación Roja, El chico con la espina en el costado, Polar, The Baltic Sea, Love of Lesbian, Zico, Triángulo de Amor Bizarro, Tarik y la Fábrica de Colores… fueron experiencias a cada cual más increíble. En 2008 terminamos esta etapa de producción de conciertos con la página web de espaciodenso y tuve un parón de apenas un año y pico. Tenía mono de seguir haciendo cosas relacionadas con la música y entonces apareció la oportunidad, de mano de mi socio Alejandro Masferrer, de editar el primer disco de Mañana en 2010. Y convertirnos en un sello discográfico, hacer algo que perdurase más en el tiempo que organizar un concierto de forma puntual.

¿A qué clase de persona se le ocurre crearlo?
Pues la verdad es que uno se lo plantea y a veces pienso que con el dinero y el tiempo que he invertido en el sello podía ver muchos de los conciertos de mis bandas favoritas de una manera más tranquila, pero vaya, al final hay algo ahí dentro que te hace moverte y estar pensando siempre en hacer cosas nuevas, probrar, experimentar… siempre con la música.



¿Por qué se llama Sello Salvaje?
Una de las tareas más difíciles de montar el sello fue precisamente ponerle el nombre. Entre Alejandro Masferrer y yo, a principios de 2010, estuvimos manejando muchas propuestas para dar con un nombre y una imagen con la que nos sintiésemos realmente cómodos e ilusionados y así empezar con buen pie el nuevo proyecto. Creo que ya se puede desclasificar esa hoja excel en la que íbamos apuntado nombres en plan “brain storming”: Sello Cazador o Velvet Underground eran algunos de ellos. Hasta que una noche Ale llegó y me propuso Sello Salvaje y el logotipo. Un flechazo. Queríamos un nombre en castellano, que fuese diferente y que llamase la atención.

¿Cuántas horas de trabajo le echas al sello semanalmente?
Es complicado medirlo realmente, depende mucho de las circunstancias y la fase en la que se encuentren las bandas que llevamos en el sello. Cuando hay lanzamiento o conciertos, pues estamos un poco a tope, y luego hay fases en las que aunque hay menos actividad de cara al exterior estamos con tareas internas de organización. Nuestra ilusión sería poder tener una dedicación a media jornada de forma estable.

¿Te reporta algún beneficio económico?
No, de momento lo que ingresamos de la actividad del sello -junto con lo que invertimos nosotros- lo estamos dedicando a editar nuevas referencias y mantener los gastos corrientes como puede ser el hosting de la web. Aunque he de confesar que un día, después de un concierto que nos salió medianamente bien, invitamos a cenar sushi a nuestras parejas :-)

Empezando la aventura con Mañana.
¿Cuáles son las satisfacciones que da?
La principal es la de conocer a gente buena que hace música, estar cerca de las bandas en las distintas fases por las que hay que pasar para poder publicar un disco y tocar en un concierto y que la gente valore ese trabajo, bien sea porque te apoya comprando discos o entradas, o simplemente porque lo ves en una sala cuando realmente hay una buena respuesta por la música por la que apostamos. También la satisfacción es compartida con las bandas cuando éstas crecen y van alcanzando metas que les hacen ilusión. Nos hace ilusión y nos da satisfacción cualquier tipo de respuesta que pueda causar la música con la que trabajamos.

¿Has sufrido decepciones?
Si, y la verdad es que de todo se aprende, incluso más cuando sufres decepciones. Creo que no sería natural que en una aventura -de cualquier ámbito- no hubiese momentos malos o decepciones. Te hace crecer y disfrutar más de los momentos buenos.

¿Te gustaría ganarte la vida con esto?
Sí, en el sentido de que pudiese seguir tomando mis propias decisiones -de forma conjunta con las bandas y sin más intereses de terceros- y que fruto de ello la actividad económica del sello fuese sostenible e incluso rentable.

¿Qué tiene la música para ti, para que le dediques tu esfuerzo, tu tiempo?
Pues la verdad es que no sabría explicarlo de una manera clara, pero la verdad es que el día que no escucho música se encienden las alarmas y hay que ver qué ha podido pasar, si es que simplemente no he podido o qué ha pasado realmente. Disfruto realmente.



¿Te gustaría que la repercusión del sello fuese mayor, o estás más cómodo así?
Más que la propia repercusión del sello me gustaría que nuestras bandas tuviesen la oportunidad de que más gente las pudiesen escuchar y valorar su propuesta. Que el sello tuviese más repercusión, bueno, así quizás podríamos ayudar más a nuestras bandas, a participar en más festivales, a tener mejores condiciones para tocar o editar sus discos. Eso sí sería positivo.

Como consumidor de música, ¿cuál es el formato físico que más te llena?. Las primeras referencias del sello apostaban por el vinilo, ahora parece que están más por el CD, ¿a qué se debe?, ¿hasta que punto el formato es importante para ti?
Mi formato favorito para disfrutar del proceso de compra, para disfrutar del diseño de las portadas, para leer las letras, y para escuchar la música en casa es el vinilo. En cuanto salgo por la puerta estoy con Spotify en el iPhone. En Sello Salvaje siempre queremos apostar por hacer que las ediciones sean lo más cuidadas y personalizadas posibles y nos encanta editar en vinilo, pero algunas veces no podemos hacerlo y tenemos que apañarnos con lo que tenemos.

Puesto salvaje.
Alguna grabación editada a la que le tengas especial cariño.
La segunda referencia que editamos en el sello, “Quema cosas” de Trisfe (2010), que tuvieron el detalle de darme las gracias en los agradecimientos del disco. Un detalle que no me esperaba, y de momento el único hasta la fecha. Aunque es cierto que recientemente Blusa bautizó su primer single con mi apellido, “Facenda”. ¡Otra sorpresa!

¿Tienes alguna exclusiva para darnos?, cuéntanos algo de los planes de futuro.
Para después de verano vamos a publicar el primer disco de “Random Walkers”. Ya está grabado y la verdad es que tienen un tema en concreto al que estoy enganchado y no veo el día en el que tenga el mástering definitivo para poder disfrutarlo a pleno rendimiento.

¿Qué más hace Sello Salvaje además de editar discos?
Ofrecemos más servicios a nuestras bandas y al resto de bandas que estén interesadas de forma puntual, como pueden ser el trabajo de editorial, comunicación, producción de conciertos, diseño gráfico, asesoramiento legal… todo gira hacia las necesidades que tiene una banda o un artista emergente que quiera publicar un disco.



Normalmente casi todas las personas que he conocido que han creado un sello andan metidos en otras actividades artísticas y relacionadas con la música. ¿Algo que contarnos?
Yo en este punto quizás de la nota, porque no se tocar ningún instrumento, ni pintar y apenas ni colorear. Yo vengo del mundo de la consultoría de negocio, mi formación es la de administración de empresas. Y en Sello Salvaje consigo unir dos ámbitos que me gustan mucho como son la empresa y la música. Actualmente el equipo salvaje lo conforma, como ya comenté antes, Alejandro Masferrer -diseñador gráfico- y Javier Rodríguez-Varo -abogado-, sin olvidarnos de la ayuda de nuestro amigo Guillermo Alvah -periodista y buen músico-.

¿A qué sello le hacemos la siguiente entrevista?
Pues me gustaría que la hiciese Luis Fernández, de Sonido Muchacho. Un sello al que admiramos bastante.

Puedes saber más de Sello Salvaje y seguir sus novedades aquí, y escuchar sus referencias y comprarlas aquí.

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